Escribología

Portonazo

De un romplón, el cobro llegó.

Me ha obligado a detenerme y la deuda que me tengo se hizo tan evidente que el tiempo no alcanza para pagar lo adeudado. Acá en la escritura terapéutica que no cura el mal. El mal desconocido sin diagnóstico… aún. Esperando que la presunción como siempre sea solo eso, un presunto sin fundamento, irreal.

Pero ese espacio entre hoy y ese día del futuro, permite que las estructuras se derrumben y dejar todo bajo escombros, visualizaciones de los posibles, o los puede ser.

De esas veces que la terapia pareciera no funcionar, porque entre la confesión y el desahogo, basta con la autolastima y entonces ahogar todo con el silencio ruidoso.

He hecho algunas cuentas y si los cálculos no me fallan, no alcanza para otra vida y menos para esta.

Allí en los escombros habrá que buscar la herencia, quitar el polvo y esperar que haya legado. Vanal idea del ser de quererse hacer inmortal en donde las flores eventualmente llegarán cada noviembre, si bien le va. Y es que ni los desvevividos le desean al vivo que continue aferrado al tieso.

Allí cuando para el individuo el reloj se detiene, allí ya no queda nada. Solo la ausencia.

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A man and woman stand apart, facing away from each other under a crescent moon in a barren, night landscape
Escribología

Un día

Un día, sin más, nos olvidamos.

Los mensajes insignificantes, dejaron de escribirse.

Las ganas caducaron.

La pequeña chispa de magia se extinguió.

Las propuestas se desvanecieron.

Los planes se truncaron.

El olvido nos cubrió con ese manto traslúcido.

La indiferencia fue llevada como bandera.

El orgullo nos vio con desprecio.

No se supo deletrear bien la palabra amor.

Los caminos se cubrieron de oscuridad, impidiendo encontrarnos.

La luna entristeció y el frío la cubrió.

El universo perdió sentido y las constelaciones desviaron su trayecto.

Un día sin más, nos olvidamos.

© #ShadowMisLetras

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Ghana
Escribología

Ghana

Quizá por eso,
cuando sale a la cancha,
no parece estar buscando gloria.

Parece estar recordándole al mundo
que sigue aquí.

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Iraq
Escribología

Iraq

Cada cierto tiempo,
el Mundial aparece
entre las noticias,
los problemas de siempre,
las cuentas por pagar
y las conversaciones del mercado.

Entonces Iraq entra a la cancha.

No con la tranquilidad
de quien da algo por hecho.

Más bien como quien ha aprendido
que nada está garantizado.

Hay ciudades que cargan historia.

Iraq carga historia
y escombros.

Carga pérdidas,
ausencias,
recuerdos que todavía tienen dirección.

Pero también carga niños jugando fútbol
en calles estrechas,
camisetas colgadas al sol,
y una costumbre obstinada
de seguir viviendo.

Como el Tigris.

A veces lento.

A veces herido.

Pero siempre avanzando.

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Escribología

México

No como símbolo.
Como costumbre.

Alguien come de pie.
Alguien sale tarde.
Alguien deja la silla
metida a medias
debajo de la mesa.

Está en las manos,
en los mercados,
en las bolsas de mandado,
en la calle donde todo
parece pasar al mismo tiempo.

México no cabe
en una frontera.

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Pixel art of a woman in a flowing dress kneeling on a grassy cliff holding an arrow, with colorful northern lights and a ruined tower in the background
Escribología

Quimera

Tomé,

con ilusión,

tu mano.

Levanté mi rostro.

Me veías con ternura –así lo percibí– y sonreías.

Desterraste el “no tienes oportunidad”

la bandera del “me daré permiso” inició a ondear.

La quimera me envolvió.

El desenlace no tardó.

Tu mano tomó la flecha

el filo atravesó mi corazón.

Un crujido: Tu sonrisa.

Un gemido: Mi deceso.

Mi boca ambicionaba morir en tus labios.

Probar tu boca saborear tu esencia.

La quimera nubló mi juicio.

Morí en el alba de una quimera.

© #ShadowMisLetras

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Pixel art of a female adventurer casting a glowing magical spell on a cliff at sunset
Escribólogxs

Date permiso de sentir

Suelta eso que sostienes con tanta necedad.

Entrega lo que no quieres dar.

Cambia lo que no has querido cambiar.

Haz lo que temes tanto hacer.

Deja entrar oxígeno a ese turbio oráculo.

Suelta tu esencia sin miedo.

Entrega tu alma a la autonomía.

Cambia el enfoque de tu vida.

Haz valer cada anhelo.

Deja atrás el recelo.

Suelta el encanto de tu existencia.

Entrega la turbia necedad del «no puedo».

Cambia la vigilia por la víspera de tu despertar.

Haz que se consuma la aspiración a ser feliz.

Sé feliz, vive, siente, date permiso de sentir.

© #ShadowMisLetras

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Woman lifting dusty cardboard box labeled 'Childhood Memories' in cluttered attic
Escribología

No te recordaba

No te recordaba.

Olvidé tu rostro, olvidé tu voz.

1998, septiembre.

¿Cuántos años han transcurrido?

La vida vuelve a conspirar.

He pasado varios días,

quitando cajas apiladas en mi mente.

Sacudiendo el olvido acumulado.

Buscando entre memorias cubiertas de polvo.

No te recordaba.

Me siento como si alguien hubiese inyectado algún químico,

extrayendo tu existir de mi corazón,

suprimiendo todo recuerdo.

Pero las vivencias significativas,

aunque hayan sido efímeras,

salen a flote y tienen ese quimérico brillo.

Ha sido sublime el conocerte,

porque tu recuerdo es a penas una silueta

entre la niebla que cubre mi entorno.

No te recordaba.

© #ShadowMisLetras

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Young woman writing in a journal amid piles of Japanese literature books in a cozy room
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Una vez

Una vez me enamoré perdidamente.

Dejé a un lado todo.

Sí.

Todo.

No importaba nada más que ser lo que creí que él quería.

Fracasé.

No logré más que su irrespeto.

Su falta de aprecio.

La cruel indiferencia.

Conseguí ser feliz, ocasionalmente.

Me mantuve absurdamente comprometida con él siendo una abusiva conmigo.

No me cuidé.

Me autoflagelé.

Fui mi verdugo por instrucciones de mi esquizofrénico corazón.

Mi juicio se nubló.

Mi vida se estancó.

Una vez me enamoré.

Fue una bendición.

Gracias a ese amor tan insano, lleno de tortuosas circunstancias, mi lenguaje floreció.

Mi escritura se gestó.

Intenté escribirle para que comprendiera lo que significaba en mi vida.

Sin embargo, jamás comprendió mis letras cargadas de emociones, de sentimientos, tan llenas de mí.

Fue como escribirle en braille, solo fueron para él unos puntos sin sentido.

Estuve a punto de darme por vencida y no volver a escribir.

Quise acallar mi mente, silenciar mi alma y cortar toda comunicación de plasmar en la unión de letras esa quimera que añora constantemente salir de mi ser.

Una vez me enamoré y fue una desgracia, porque quise dejar de escribir y morir en silencio.

Logré superar el miedo sobre la indiferencia a lo que escribo.

Volví a escribir.

Un tiempo después me volví a enamorar.

Creí que no sucedería y heme aquí, ilusionada, soñadora y un poco ingenua.

Me dejo llevar y no temo volver a sufrir por amar, pues es parte del paquete.

Sigo escribiendo y puede que vuelva a escribir en braile, pero no por ello dejaré de expresar.

¿Acaso un pájaro deja de volar por que alguna vez chocó contra un vidrio? El dolor tal vez lo detuvo un tiempo, pero volvió a hacerlo cuando el shock del trauma se disipó.

Una vez me enamoré y casi muero.

Me volví a enamorar y sin miedo voy a vivirlo.

©#ShadowMisLetras

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Two ethereal figures embracing in a vibrant cosmic scene with stars and galaxies
Escribología

Lienzo de lujuria

Rozar mi piel contra la tuya,

formando un óleo de pasión,

como el pintor inspirado con trazos y bocetos

su pincel transita entre colores y deseos,

texturas y diseños.

Coloreando mi pensamiento

con la lujuria de fundirme en tí

y que mi espalda sea ese lienzo

donde sin piedad marques el camino hacia la gloria.

La gloria de formar una explosión de pasiones pirotécnicas

que llegue al cielo e ilumine nuestro entorno

con la danza al unísono, de tocar ese cielo

y ser parte del paisaje entre las estrellas.

Con esa locura del deseo de perderme

entre el sabor de tus besos.

Con esa locura que solo al pensarte me estremece,

me inspira y me eleva hacia ese mundo

donde no existen más que nuestras almas

en plena batalla pasional.

©#ShadowMisLetras

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