Woman lifting dusty cardboard box labeled 'Childhood Memories' in cluttered attic
Escribología

No te recordaba

No te recordaba.

Olvidé tu rostro, olvidé tu voz.

1998, septiembre.

¿Cuántos años han transcurrido?

La vida vuelve a conspirar.

He pasado varios días,

quitando cajas apiladas en mi mente.

Sacudiendo el olvido acumulado.

Buscando entre memorias cubiertas de polvo.

No te recordaba.

Me siento como si alguien hubiese inyectado algún químico,

extrayendo tu existir de mi corazón,

suprimiendo todo recuerdo.

Pero las vivencias significativas,

aunque hayan sido efímeras,

salen a flote y tienen ese quimérico brillo.

Ha sido sublime el conocerte,

porque tu recuerdo es a penas una silueta

entre la niebla que cubre mi entorno.

No te recordaba.

© #ShadowMisLetras

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Escribología

Románticas especulaciones

Mi vicio favorito es hacer románticas especulaciones.

Verte y creer que hablamos en el mismo código.

Recibir tus detalles y soñar con que puede ser.

Escuchar tu timbre de voz y, en mi mente, verte seductor y celebrar mi triunfo.

Ver tus labios y soñar con tus besos, pretender que me pertenecen y volar entre tu aliento.

Leer tus mensajes y vislumbrar las posibles intenciones, sonrío al creer que se concretarán.

Mi vicio favorito es hacer románticas especulaciones.

Especulo sobre una romántica historia literaria.

Aquella donde todo es sublime, intenso, incondicional y real.

Es una de mis virtudes, creer que puedo llegar a tener eso: «mi propia historia literaria»

Añorar que el amor volverá a colocarme en el mapa.

Esperar que cupido no enrede nuestros hilos con incoherentes situaciones y que lograré mi quimera.

Verme junto a ti leyendo y comentando sobre nuestros libros favoritos.

Tener discusiones a causa de los escritores que no nos gustan.

Estar en un ensueño y morir ahí, juntos en la embelesada realidad que soñamos.

Mi vicio favorito es hacer románticas especulaciones.

© #ShadowMisLetras

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