Suelta eso que sostienes con tanta necedad.
Entrega lo que no quieres dar.
Cambia lo que no has querido cambiar.
Haz lo que temes tanto hacer.
Deja entrar oxígeno a ese turbio oráculo.
Suelta tu esencia sin miedo.
Entrega tu alma a la autonomía.
Cambia el enfoque de tu vida.
Haz valer cada anhelo.
Deja atrás el recelo.
Suelta el encanto de tu existencia.
Entrega la turbia necedad del «no puedo».
Cambia la vigilia por la víspera de tu despertar.
Haz que se consuma la aspiración a ser feliz.
Sé feliz, vive, siente, date permiso de sentir.
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.