Escribología

Aquí estoy

Desvelándome entre recuerdos que todavía llevan tu nombre.
Preguntándome en silencio en qué momento dejamos de coincidir, cuándo empezó a romperse eso que parecía tan fuerte, tan nuestro.

A veces quisiera encontrar una respuesta exacta, una explicación que calme este ruido que llevo dentro.
Porque hay noches en las que mi mente regresa una y otra vez a los mismos momentos, buscando señales, errores, palabras que quizá no dije o abrazos que tal vez no di lo suficiente.

Y me pregunto si fui yo.
Si en algún instante dejé de ser el lugar donde querías quedarte.
O si simplemente el destino ya había escrito otro camino para ti, uno donde mis pasos ya no podían acompañarte.

Lo más difícil no es aceptar tu ausencia…
es aceptar que hay preguntas que nunca tendrán respuesta.

Pero, aun así, entre la nostalgia y el vacío, sigo aprendiendo algo importante:
no todo lo que termina fue un fracaso.
Hay personas que llegan para enseñarnos a amar, a sentir, a crecer… aunque no se queden para siempre.

Y quizá algún día deje de buscar culpables en el pasado.
Quizá algún día pueda recordar tu nombre sin tristeza.
Mientras tanto, aquí sigo, reconstruyéndome lentamente, intentando hacer las paces con lo que fue… y con lo que nunca pudo ser.


Descubre más desde Escribologia

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Estándar

Deja un comentario