Escribología

<<Encore>>

Es llama constante, no voraz
en la búsqueda de amarte un día más y un poco más.
en que latitud y altitud se anclan a tu pecho,
el horizonte es claro y también estrecho

y si, cada día es el día en que te busco,
porque te busco, también te encuentro…
y emocionante es el mañana
en el que todavía aún a ti huelo

somos ouroboros con siniestros y gracias
poema dialéctico de polvo de estrellas
somos versos de lógica sin burocracia
frutos del caos y el orden de la galaxia

en una prisión con puertas abiertas,
somos libro leído con todas las respuestas,
otros sueñan con otras dimensiones
pero hemos atinado a la grave apuesta
y en el proceso ganado una fortuna:
libertad de amar la realidad que es una

Para siempre un día más,
una promesa vivida en el día al día.
Un día más aún…

y un poco más…




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Amor en Silencio

Amor en Silencio

Te veo desde lejos, amor sin dueño,
como se mira un sueño que no se puede tocar,
con la calma rota en el pecho
y la piel ardiendo sin poderte alcanzar.


Tú caminas sin saberlo,
ajeno a esta tormenta que llevo por dentro,
con esos rizos que provocan suspiros
y una mirada que me desarma lento.


Eres joven, tan libre, tan claro,
y yo… yo soy cautiva de lo que no digo,
mi amor por ti no tiene edad ni horario,
solo un corazón que late contigo.


No sabes que me enredas con tu voz,
ni que en mis noches apareces sin llamar,
que mis labios guardan tu nombre
como un secreto imposible de soltar.


El mundo diría que no debo sentir esto,
que tú eres un fuego que no debo tocar…
pero el alma no sabe de reglas,
solo sabe amar.


Y aunque tú no sepas nada,
aunque pases y no me mires jamás,
yo te amo en silencio, sin medida,
como solo se ama una vez…
sin edad.

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Escribología

Mágica conexión

Y de pronto llega alguien y le da por cambiar mi vida.

La haz hecho un poco menos o más complicada (sonrío como adolescente)

Poco a poco,

día a día,

sonriendo y confiando en que lo mejor está se avecina.

Peculiar.

Extraordinario.

Imponente me cortejas.

De ese tipo de personas por las que vale la pena darse permiso.

Si hubiese que elegir la creación de una historia, hubiese sido una como la que se esta gestando.

Porque me estas enseñando a que la vida no es solo pasar las hojas del calendario.

Es entender que cada hoja de ese calendario es única e irrepetible.

Mi corazón emite una melodía que engrandece mi existencia, resultado de lo grande que tú eres.

Me has hecho dar un salto de fe, sin más interés que disfrutar de nuestra peculiar interacción.

© #ShadowMisLetras

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Escribología

Julio – 7/12

Julio es una herida caliente.
No sangra, pero quema.
Es ese punto medio del año donde los planes se mueren
o reviven con furia.

Julio no perdona.
Te recuerda todo lo que prometiste en enero
y todo lo que no hiciste en junio.
Es un espejo sin filtros,
una verdad sin maquillaje.
Te desnuda sin tocarte
y te pregunta sin palabras:
¿quién sos ahora?

Julio tiene la paciencia de un verdugo.
Cada día que pasa, afila el cuchillo del tiempo
y te observa mientras fingís estar bien.
Mientras seguís corriendo en círculos
para no admitir que estás perdido.
Mientras te aferrás a excusas con nombres bonitos:
“agotamiento”, “proceso”, “ya casi”.

Pero Julio no compra humo.
No quiere likes, ni frases motivacionales,
ni sueños envueltos en filtros de Instagram.
Quiere hechos.
Pasos concretos.
Cicatrices reales.

Es el mes donde el sol te cocina por fuera
y las dudas te fríen por dentro.
Donde el calendario arde
y no hay lluvia que te salve del incendio personal.

Julio es una frontera.
No entre países,
sino entre versiones de vos mismo.

Y si no cruzás…
te vas a quedar viviendo en la mentira cómoda
de lo que pudo haber sido.
En esa zona tibia
donde nadie se muere,
pero tampoco vive.

Julio arde.
Y vos…
¿vas a arder con él o vas a salir del fuego?

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Buzón E

El cielo en tus labios

Recuerdo el primer día que besé tus hermosos labios, los mismos que me hicieron tocar el cielo cuando besaste otras partes de mi cuerpo. Diablos, de solo recordarme que me hacías sentir todas las veces que nuestros cuerpos se fundían en deseo y sudor.

Me da escalofríos de solo pensar que alguien más ahora tomará parte de tu vida y te hará sentir las cosas que sentías conmigo, recuerdas cuando me decías que eras solo mía y tomabas mi mano como si la vida se iba acabar, esos ojos con ese brillo no me mentían, nunca me mintieron y nunca me mentirán, que fui y seré el amor de tu vida en esta y las siguientes vidas.

Posiblemente este poema roza lo indebido  discúlpame, yo sé que no debería de hablar de lo íntimo, de lo nuestro, nuestros cómplice fue Dios, pero me ahogo en un deseo desenfrenado de lo que me haces sentir que no encuentro en otros cuerpos, en otro sudor, en otra saliva y en otro aroma.

Hay tantas emociones que sentía que hasta las podía ver cuando estaba contigo, nunca pensé que tu familia fuera el verdugo y juez por amarte, llorando me dijiste “sí acepto! Cuando te pedí matrimonio en tu cuarto ya que tu mamá no te dejó salir al jardín en ese lugar que no diré nombre ya que no quiero que tu familia sea la mala de la historia, aunque ambos sabemos que no podemos estar juntos por ellos.

Te amo tanto que estoy llorando, escribiendo esto, deseando estar contigo hasta la eternidad, hasta volvernos polvo de estrellas y aunque me odies por mandarte flores y no aceptaste por temor a tu madre indicando que tenía brujería, qué lindo sería que eso existiera para volvernos eternos.

Creo que te amo más que a mí, te escucho en el viento, en el cantar de las aves, en cada susurro del tiempo y si ha de arder el mundo al publicar esto y si se llega a enterar tu familia te tengo que decir que me encantó hacerte el amor en el carro de tu mamá.

Con un café en la mano y en los oídos escuchando viento de caifanes para no escuchar tu voz diciéndome mi amor ya no, ya no aguanto mis piernas, sintiendo la brisa de la playa cuando estuvimos ahí, caminando, besándonos y siendo únicos.

No sé cuánto tiempo estaré cuerdo, cuánto tiempo estaré sin llorar por ti, ¿hay alguna deidad que se pueda apiadar de mí?. No le pido al Dios cristiano ya que él se encuentra ocupado, yo sería tu títere si desearas, dime que esto que estoy viviendo en este momento solo es una pesadilla, no encuentro paz en nada.

Una hechicera me dijo que habías pagado para hacerme tuyo, para tenerme para ti, y si es así, qué bello gesto de tu parte, que no diste una foto mía, que fue las colillas de cigarros que dejé en la casa de tu hermana y una blusa con la que me sequé el sudor

Después de amarnos como si fuera la primera vez. Todo de ti es perfecto desde tu carácter hasta las puntas de los pies, y por ti no duermo, ya que en los sueños te apareces, la noche se hace corta cuando te pienso y aunque mis demonios me incitan a hablarte, prefiero perder el cielo antes que el orgullo.

Eduardo Paz

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LA ESPERANZA NO ES CIEGA

Dicen que la esperanza no es ciega, sino visionaria. Que no se aferra al presente, sino que se asoma al mañana como quien mira por una ventana limpia en medio de la tormenta.

Imaginar la esperanza como un espejo colgado en el futuro es una metáfora increíble. No es un simple deseo sin fundamento. Es un reflejo de lo que podríamos llegar a ser si seguimos avanzando, si no soltamos la fe, si seguimos caminando incluso cuando el camino se nubla.

Ese espejo no está ahí para mostrarnos lo que somos ahora, sino lo que podemos construir con esfuerzo, con paciencia, con amor y con propósito. En él vemos nuestra mejor versión: más fuerte, más sabia, más plena.

La esperanza no nos aleja de la realidad, pero sí nos recuerda que el presente no es el final del cuento. Nos anima a seguir cuando todo parece detenido, porque allá adelante —aunque no lo veamos del todo claro— hay una imagen que vale la pena alcanzar.

Así que cuando todo parezca incierto, no olvides mirar hacia ese espejo colgado en el futuro. Tal vez no veas el reflejo completo todavía, pero basta con un destello para recordarte que lo mejor aún está por venir.

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Déjame besarte

Te noto cansado.
Ven, siéntate a mi lado.
Déjame besarte.
Déjame acariciarte.
Sé que estás triste.
Y que la vida te duele.
Recuéstate en mi hombro
y deja salir ese llanto amargo.
El cielo es negro.
Tu corazón se ha inundado.
No hay mucho por decirte,
tan sólo puedo abrazarte.
Y puedo quererte,
pero la vida a mi también me arde.

Quedémonos en silencio.
No soltaré tu mano.

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Confesiones

Te confieso que te he escrito uno o cien poemas.

Que hay ocasos que se alargan hasta el alba y no concilio el sueño.

Que el silencio de mis anhelos gritan tu nombre, y acúsome de no querer soltar tu imagen.

Te confieso que ya desgasté las letras de aquella canción que te dediqué.

Que los colores del arcoiris son más intensos cuando susurro tu nombre.

Que las estrellas han cambiado de posición por mi manía de escribir tu nombre en su espacio.

Te confieso que no te amo más, pero aún te amo, no te amo menos, pero aún te amo.

Que mi existencia brilla por la esperanza de saber que existes.

Que mi espera transcurre en un oleaje de versos aderezados de ilusiones.

Te confieso que acuno nuestro último encuentro.

Que me abrazo a aquel orgasmo donde nos quemamos juntos al tocar el cielo.

Que mis dedos rozan el recuerdo de tu cuerpo, el calor de tus labios,

la brusquedad de tu lujuria y la ternura de tu pasión.

Te confieso que te nombro en el vacío de la nada.

Que mi alma se acurruca en el olor de tu recuerdo.

Que la fusión de nuestros sueños me dan consuelo.

Te confieso que no importa si han pasado dos vidas desde que estuve contigo.

Que en esta o en la siguiente, te reconoceré y me reconocerás.

Que nuestro hilo rojo nunca se romperá.

Te confieso que sigo acá esperando por ti.

Que seguiré escribiéndote.

Que seguiré amándote.

© #ShadowMisLetras

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Alma en guerra

Rodeado de adobe quebradizo,
con retumbos que sacuden el suelo
nació una vez el alma en guerra.

Ahora, en un renacimiento cultural
lejos de los estallidos brutales,
en la sangre lleva pólvora.

Su cuerpo siente latigazos infernales
dictados por el fruncido de las frentes
en una danza infinita de pensamientos con patas,
de murmullos sin cara...

Pero en las trincheras abandonadas,
muchos años ya que quedó su paz,
sin siquiera él haber nacido,
sin siquiera haberlo pedido.

Al son de balas de adrenalina,
danza tembloroso y adolorido,
responde con la fuerza bruta
de robustos tanques
en contra de un campo florido.

Y estalla bombas contra aves inquietas,
pero...mientras saborea tiernamente
placeres domésticos que en tierras de guerra
se atesoran fervientemente.




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junio
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Junio – 6/12

Junio no pregunta,
te pone contra la pared.
No te pide permiso,
solo aparece y te recuerda
todo lo que no hiciste.

Mitad del año.
Mitad del alma en pausa.
Mitad de los planes
hechos pedazos por la rutina.

Hay días en junio
que pesan como piedras en el pecho.
Y otros,
que huelen a tierra mojada
y te hacen creer que todavía puedes empezar.

Es un mes cobarde
porque no decide si arde o llueve.
Como tú,
que no sabes si avanzar o volver.

Junio tiene el sabor amargo
de los «todavía no»,
de los «después lo hago»,
de los «ya no sé por dónde seguir».

Pero también guarda
una voz suave,
mínima,
que te susurra:
«todavía estás a tiempo».

Junio es una cicatriz abierta
pero también es semilla.
Te recuerda lo que duele,
sí,
pero también lo que importa.

Y si logras sostener la mirada
cuando el calendario te rete,
podrás decirle que este año
aún no te ha ganado.

6/12

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