Escribología

Abandonado jamás olvidado

Abandonado jamás olvidado

Quien no nos conociera nunca lo entendería.

 

Como empezó ninguno de los dos se recordó nunca

Pero fue el mejor inicio que pudimos tener

Eternas tardes de domingo tomando café

Compartiendo historias, emociones, riendo a carcajadas.

Podíamos estar semanas sin vernos ni hablarnos

Juntarnos y hablar como si hubiese sido ayer que nos vimos por última vez

Compañero de travesuras, aventuras, locuras.

Siempre estábamos ahí cuando el otro lo necesitaba.

Tomados de la mano caminando juntos esta vida y por todos lados.

 

 

El hermano que Dios no me dio pero que la vida se encargó de presentarme, todo gracias a una mochila.


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