Solo han pasado días desde que te fuiste, has dejado en el camino ese delicioso aroma que me encanta demasiado, aunque nunca supe si era tu fragancia o tu aroma natural, solo se que tu aroma se volvió un vicio, ese vicio que no quiero dejar de sentir.
Tu aroma, hace que recuerde cada momento juntos, tus abrazos, tus besos, tu piel con mi piel, me has dejado tan marcada.
Que cada vez que siento tu aroma me pongo tan nostálgica y me den unas ganas de salir corriendo tras de ti.
Simplemente tu aroma!!..
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Envidia
Tengo envidia.
Hay un árbol en tu casa,
él te conoce, has dormido en él.
Le has contado tus sueños,
has tenido sueños entre sus ramas,
te ha golpeado, te ha reconfortado.
Está ahí para tí sin que lo notes
y aun así lo quieres sin que se lo digas.
Quisiera ser un árbol,
que me cuides sin pedirlo,
que los años no pasen en mí y pienses que seré eterno.
¿Recuerdas?
¿Recuerdas?
Fue un jueves, el cielo estaba levemente difuminado con pincelazos de nubes que absurdamente plasmaban la rotación de un mundo que se encaminaba a culminar un día, apagando la iluminación pausadamente del majestuoso sol.
¿Recuerdas?
El transitar de las personas, ésas sonrisas, ésas miradas, como se formaba una trenza de seres que, al igual que nosotros, se dirigían hacia el encuentro con alguien.
¿Recuerdas, cómo sucedió?
Para mí, aún es enigmático. Te presentaste sin articular palabra, caminabas apresurado, te detienes, volteas hacia el lado derecho, tu mirada me encuentra, me ves, ladeas tu cabeza hacia la izquierda y me sonríes tímidamente.
Inexplicable, mis células, cada una de ellas, se estremecieron al sentir tu mirada. Se amotinaron, perdieron la razón, tu sonrisa encendió mi lava extinta, mi moribundo manantial, mi corazón endurecido. Llegaste imponente, cuál cazador, ingenua yo, cuál presa, te recibí sin recelo.
¿Recuerdas?
Llegaste y la espera terminó, mis evasivas no tuvieron resguardo, ante aquel beso, insólito, curioso, espontáneo, que aún hoy, resuena en el desván de mi alma.
¿Recuerdas?
Deceso de amor
Cual Bartolina, así fue el deceso de mi amor por ti.
Sentada en la penumbra, bajo un golpecito, que pareció insignificante.
Acurrucada en mí, ante la frustrante indiferencia.
Sollozando por tu cruel forma de amar.
Lamentando mi pobre existencia.
Culpándome ante mi fracaso.
Así sucedió el crimen de mi amor por ti.
Ingenua, te brindé cada uno de los besos más apasionados.
Estúpida creí que, al tolerar tus actos irreverentes y humillantes, lograría tu respeto.
Y el golpecito me estremecía. Dolía. Ardía.
El golpecito, que caía sobre mi cabeza bajo esa bartolina que llevaba por nombre, ¡tu nombre! quebraba cada vez más mi ser.
Incontables las ocasiones en que, con nuevas acciones, me volvías a quebrar.
Así fueron los hechos previos a la muerte de mi amor por ti.
Y sí, contribuí a la masacre de ese sentimiento, por amarte de más, por anteponer tu felicidad ante la mía.
Y sí, favorecí, por ser tan paciente, tan tolerante, por mantener la esperanza que cambiaras y me apreciaras, me atendieras y me amaras.
Fui cómplice de ese crimen, de alargar su agonía, de ser indiferente ante mi dolor, de ser indiferente ante mi amor propio.
Así ocurrió la muerte, agónica tortura, de mi amor por ti, al no querer soltarte, al no querer verte sin mí.
#ShadowMisLetras
Mi día a día
No explico todas mis risas.
Porque tampoco digo los motivos de mis lágrimas.
No será relevante para nadie más que para mí.
Es mi historia, mi día a día.
Son mis momentos.
Mis circunstancias.
Mis preocupaciones.
Mis triunfos.
Mis decepciones.
Mis picardías.
Es mi protagonismo.
Jamás podrá ser relevante en la historia de otro protagonista.
Mis risas a veces vienen cargadas de lágrimas.
Mis llantos inician con una brisa cargada de amargura y desesperanza, culmina con un huracán y sus rastros se ven reflejados en mi rostro descompuesto y el maquillaje corrido.
Mis risas liberan la inocencia de una pequeña soñadora, la ilusión de un destello de amor y entrega, la magia de la constelación llamada futuro.
Es mi historia y soy la protagonista.
No explico las causas de mis risas y tampoco los motivos de mis llantos.
Porque para nadie más que para mí es relevante.
Es mi historia, mi día a día.
#ShadowMisLetras
Me juzgo y me condeno
Necesito alejarme de ti, de lo que somos, de lo que soy contigo, para ver cómo puedo ser sin ti.
Agonizando entre tus injustas formas de armarme, puesto que me afirmas que me amas y yo, ilusa, siempre te creo o quiero creerte.
Tal vez, debería aceptar que no me amas, tal vez.
Pero me niego, por qué, ¿Quién no podría amarme, luego de todo lo vivido? ¿Quién no amaría a una loca complaciente?
Agobiada, entre preguntas con respuestas dolorosas jamás escuchadas, pero obvias tanto como el amanecer.
Necesito alejarme de mí, de mi realidad, de la tormenta que llevo a cuestas y que provoca este desasosiego en mi interior.
Necesito irme y acaso, en otra galaxia encontrar mi yo antes de ti.
Exijo mi paz, para no sabotear mis ganas de vivir y disfrutar a plenitud de las maravillas que me rodean.
Necesito olvidar, tal vez que te amo y que muero en el intento diario de qué caigas en cuenta de ello.
Necesito olvidar, el momento en el que tuve esa ilusión del cuento de hadas.
Me exijo, quitarme esa venda, que realmente no existe, para verme sin ti. Esa venda imaginaria que me ofrece el freno para no tomar la decisión que me libere.
Me acuso de traición y no de otra, sino esa que mutila y flagela a mano propia mi alma y a la cuál hasta te acostumbras.
Me condeno, sin piedad y con Dios de testigo, a morir entre tus injustas formas de armarme, porque me afirmas que me amas y yo, ilusa, siempre quiero creerte.
Me exijo, señalo, juzgo y condeno, porque amar sin dolor, no es un verdadero amor.
Aunque ése verdadero amor, únicamente sea el que te brindo.
#ShadowMisLetras
Ojalá te enamores
Ojalá te enamores.
Que tu cielo se ilumine cuando su imagen aparezca.
Que realmente te enamores.
Que todas las mariposas hagan nido en tu estómago y te saltes de nube en nube cuando su aroma invada el espacio.
Que no concibas la vida sin ese ser.
Que no pienses en nada más que en su ojos.
Que añores ver tu reflejo en su mirada y su risa sea una sublime caricia en tu corazón.
Que desees que su sonrisa te pertenezca.
Que sueñes con ser su única opción.
Ojalá te enamores.
Que sepas que es estar enamorado.
Que conozcas por fin al amor.
Que te des permiso para que el amor te envuelva.
Que logres al fin conocer la más bonita emoción del mundo.
Que descubras que amar es mucho más que solo decir «te amo, mi amor, mi vida…»
Ojalá que realmente te enamores.
Que sufras por no recibir lo que deseas.
Que llores por su indiferencia.
Que desfallezcas ante su fría manera de tratarte.
Ojalá te enamores de ese ser que haga que pagues cada pieza rota en mí.
Ojalá y te enamores.
Que entregues tu vida con los ojos cerrados a ese verdugo y que cruelmente te mate a pausas.
Que torture tu existencia y que alargues tu tormento al no aceptar su desamor.
Ojalá te enamores y te duela.
Que aquellas mariposas se transformen en murciélagos.
Que arañen tus entrañas, que las caricias sea como caminar en vidrio roto.
Que sus caricias sean ínfimas, que su duración sea efímera.
Ojalá te enamores.
Que alcances a conocer al monstruo de la necedad, que desfigure tu corazón y haga arder tu hoguera en gris llama de desamor.
Es mi deseo desde lo más profundo de mi ser.
ShadowMisLetras
Noviembre
Ya inician los días en que oscurece temprano.
Me pone nostálgica.
Tal vez extraño quién era en esa época.
Quizás extraño lo que estaba sintiendo en esa época.
Llegan a mi mente olores, sabores, sensaciones.
Rememoro sueños, siluetas, miedos, sombras..
Pensamientos huracanados crean un caos sentimental y las emociones vuelan descontroladas hacia lo conocido de una añoranza.
La oscuridad cubre majestuosamente un sol agonizante, tal como la agonía de los recuerdos que quieren permanecer en mi mente.
Mueren, se difuminan, traslúcidos desaparecen como el humo del cigarrillo, exhalan un suspiro suplicante de «no me olvides».
Recuerdos que regresarán con el estímulo de algo tan insignificante como el olor a tierra mojada o césped recién cortado.
Una oleada de celajes, un frío viento acariciando mi rostro, una tonada tarareada de la melodía de un amor que fue, de uno que nunca fue, de uno que añoro que aún pueda ser.
Ya inician los días en que oscurece temprano.
Me abriga la quimera del quizás, del tal vez, del ¿por qué no?
Cascadas de ilusiones caen en el verdor de la esperanza, bajo un cielo pincelado de sublimes intenciones, bañado por el viento del norte cuya frescura hidrata la noche al acercarse.
Tal vez extraño quién era en aquellos años de ignorancia.
Quizás añoro volver a sentir lo que en ese momento experimentaba.
Noviembre llegó y quiero mil noviembres más, llenos de torbellinos huracanados y recuerdos difuminados por la emoción del aquí y ahora.
ShadowMisLetras
SE ROMPIÓ
No todo lo que se rompe hace ruido.
Mi corazón se despedazó en el más sepulcral silencio.
Mi alma se quebró y ningún fragmento resonó al chocar con el piso.
Mi vida se derrumbó y la avalancha se desplazó en enmudecido desastre.
Imperceptible sufrimiento.
No todo lo que se quiebra produce sonido.
Mi ilusión explotó ante la decepción, sin que se escuchara el grito agónico.
La onda expansiva atracó la cordura y emboscó la razón.
Mi pasividad mutó a agresividad.
La irritabilidad es lo que resuena incesante, pero nunca el estruendo cuando se derrumbó lo que por años construí.
Una construcción sobre fangoso suelo.
Una estructura con cemento de mentiras y block de traición.
No todo lo que se rompe hace ruido.
Mi corazón se hizo añicos y ¿quién se dio cuenta?
Mi alma rota sucumbió en un quejido insonoro, aniquilando todo rastro de la ilusión de un amor que nunca fue.
Desde ese momento, jamás volví a confiar en alguien.
Desde ese momento, me transporté hacia el lado oscuro de la luna.
Desde ese momento mi sonrisa está sin estar, mi locura desarrolló un parasitario pensamiento desolador e irritable.
#ShadowMisLetras
Tristeza, felicidad
La tristeza y la felicidad son potentes motivadores al momento de escribir.
Indispensables para que fluya la escritura.
La dualidad de su presencia en mi ser
me indica que lo que siento es real.
Soy una tristeza viviente
con la felicidad de anfitrión.
Mis escritos pueden verse nublados
por el toque melancólico en ellos.
No logro concretar una idea sin que se mezcle
una gota de tristeza en el trazo.
El que sea una persona triste
no significa que la felicidad
este ausente en mí.
Es una fusión sin que logren mezclarse.
Es como agitar un envase con agua y aceite,
se fusionan ambos componentes,
sin embargo,
la mezcla al cabo de un tiempo
regresa a su estado individual.
Pero, ¿cómo evidenciar mi interior,
cómo representar mi forma interna?
Está imagen,
este flash logró,
por un instante,
capturar mi interioridad,
dibujando cómo se mantiene mi interior.
Mi alma vive rodeada de neblina y un claroscuro
donde la luz de la felicidad siempre está brillando.
El estar así no significa que sea infeliz.
No es malo,
aunque pueda parecerlo.
La tristeza me ha abrigado
me ha hecho reconocer y disfrutar,
aún más, la efímera felicidad.
Su fugaz presencia colorea mi alma
que ha sido escrita a lápiz HB.
La tristeza y la felicidad se entrelazan,
formando cadenas monocromáticas
con algún eslabón arcoiris.
Logré descubrir y describir cómo es mi interior.
Logré plasmarlo en una foto.
Sonrió al verlo.
Es hermoso palparlo.
Es satisfactorio verlo.