Escribología

Ojalá y te enamores

Ojalá te enamores.
Que tu cielo se ilumine cuando su imagen aparezca.
Que realmente te enamores.
Que todas las mariposas hagan nido en tu estómago y saltes de nube en nube cuando su aroma invada el espacio.
Que no concibas la vida sin ese ser.
Que no pienses en nada más que en su ojos.
Que añores ver tu reflejo en su mirada y su risa sea una sublime caricia en tu corazón.
Que desees que su sonrisa te pertenezca.
Que sueñes con ser su única opción.
Ojalá te enamores.
Que sepas que es estar enamorado.
Que conozcas por fin al amor.
Que te des permiso para que el amor te envuelva.
Que logres al fin conocer la más bonita emoción del mundo.
Que descubras que amar es mucho más que solo decir «te amo, mi amor, mi vida…»
Ojalá que realmente te enamores, y…
… Que sufras por no recibir lo que deseas.
Que llores por su indiferencia.
Que desfallezcas ante su fría manera de tratarte.
Ojalá te enamores, de ese ser que haga que pagues cada pieza rota en mí.
Ojalá y te enamores.
Que entregues tu vida con los ojos cerrados a ese verdugo y que cruelmente te mate a pausas.
Que torture tu existencia y que alargues tu tormento al no aceptar su desamor.
Ojalá te enamores y te duela.
Que aquellas mariposas se transformen en murciélagos.
Que arañen tus entrañas, que las caricias sea como caminar en vidrio roto.
Que sus caricias sean ínfimas, que su duración sea efímera.
Ojalá te enamores.
Que alcances a conocer al monstruo de la necedad, que desfigure tu corazón y haga arder tu hoguera en gris llama de desamor.
Es mi deseo desde lo más profundo de mi ser.

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

Pactemos

Júrame que nunca acabará.

Miénteme y hazme creer que será para siempre.

Susurra en la tormenta de cada latido que esta pasión es más que eso.

Asegura una vez más que esto es real.

Miénteme y hazme creer.

Pactemos mentirnos con devoción y alevosía.

Promete que será más que atracción y deseo.

Embáucame con una promesa envuelta en ternura.

Miénteme y prometo creer cada palabra.

Endulza mi existir con el musitar de tu aliento en mi espalda.

Embelesa mi ilusión, juro que no me negaré.

Volemos entre la promesa y lo incierto.

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

Te amé

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

Me di permiso

Me di permiso para transformar mi decepción, mi dolor, en aceptación y dejarte ir.

Renuncié a cuestionar lo que me pareció incomprensible y me hice a un lado.

Alcancé a verte sin los filtros que te apliqué.

Entendí que todo lo que me parecía maravilloso te lo otorgué aquella noche donde me sonreiste.

Acepto que quise algo que nunca me ofreciste.

Escribí una mágica historia donde el protagonista era mi héroe, mi caballero, mi devoto enamorado.

Construí una sublime historia de amor sobre cimientos colocados en arenas movedizas.

Me di permiso y seguí con mi vida.

Dejé de lado todos los cuestionamientos sobre tu actuar.

Desistí a preguntarme: ¿Qué había hecho mal para provocar tu desprecio?

Renuncié a darte una última oportunidad y me hice a un lado.

Me di permiso y seguí con mi vida.

El tiempo me ha dado las respuestas a tantas preguntas.

Todo cae por su peso y no tuve que hacer nada más que seguir con mi vida.

Existen aún algunos cuestionamientos que me hacen ruido ocasionalmente, pero sin robarme la paz que ahora predomina.

Me di permiso y la felicidad es una constante desde hace 5 años.

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribólogxs

Un siglo llorando

Lloré.

Al verme nuevamente en esa posición.

Promesas.

Falaseas.

Desilusión.

Gotas tibias brotaron.

Gotas tibias inundaron mi alma nuevamente.

Lloré.

Por mí y mi futuro cubierto de soledad.

Porque emocionalmente estoy inválida.

Porque la conexión entre mi anhelo y lo real es inquebrantable y es mi mayor debilidad.

Lloré.

Porque no quiero resignarme.

Lloré.

Por lo obstinada de mi actitud.

Lloré.

Porque sigo teniendo fé.

Salto al vacío con la esperanza que una mano me rescate.

Lloro, porque sigo saltando, cayendo al vacío y teniendo fé.

#ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

No fuimos nada

No fuimos nada, pero me hubiese encantado.

En algún momento me diste señales de que quizás podría pasar.

Mi facilidad para crear escenarios llenos de romance, me trasladó hacia un mundo fantástico donde me veías como yo te veo.

Alegraste mi día a día con tu atención constante, al punto de robarme tiempo y sonrisas.

Me conectaste con un presente que guardé en el ático del olvido.

Recordé la sensación de saber que has impresionado a alguien y cómo, ese alguien, intenta impresionarte.

Alcancé la dicha de abrazar un romance con sabor a oportunidad.

Toqué el alba acunado por una estrellada noche de luna nueva.

Fue un año de: casi algo, sin olvidar que no fuimos nada.

Un bucle de tiempo que me devolvió la sensibilidad, la ilusión, el ¡por qué no!

Me hubiese encantado, pero como otras veces, puede que solo haya sido una creación fantástica de la facilidad de crear escenarios románticos, donde no son.

Soy una escritora, le pongo un toque de magia a todo lo que me hace ruido y lo envuelvo en un suspiro contenido en la armonía de la chispa de la aventura adolescente.

#ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

Melodía

Amo la música.

La magia que envuelve un sentimiento.

Las notas cargadas de emoción.

La oleada de caricias al alma.

La sublime explosión de pensamientos.

Tantos anhelos.

Tantas historias.

Mágico transporte para recordar personas, lugares, momentos y circunstancias.

Amo la música.

Y entre tantas melodías, me enamoré de la armoniosa sinfonía que emite tu ser.

El timbre particular de tu voz al pronunciar mi nombre.

La tenue ternura que emites al morir en mí.

Ése majestuoso ritmo con el cuál nos entregamos.

Amo la música y amo tu sinfónica locura.

La fusión de tu timbre con mi ritmo.

La genialidad de nuestras notas musicales, que recrean una constelación de pasión y amor.

Amo la música y la melodía que construimos al rozar nuestras almas en la magia de un beso.

#ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

Cuestionamientos

¿Qué somos? Me preguntas

¿Amantes?

Sí, somos amantes porque los amantes se desean y nosotros nos deseamos.

¿Amigos con derecho?

Sí, porque buscamos cualquier pretexto para vernos.

¿Novios?

También, porque mantenemos una comunicación constante entre mensajes y llamadas.

Porque nos dedicamos canciones y nos extrañamos con el alma.

¿Momentos bellos?

Sí, y más que eso.

Somos la pasión y la lujuria, el deseo de quitarnos las ganas.

Somos el amor, esa flor, aquel poema, la angustia y la calma.

¿Qué somos? me vuelves a preguntar.

Somos lo que queremos ser.

Somos todo y somos nada.

Sólo somos ese «nosotros» que se forma al fusionar nuestras miradas.

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

Perdí la razón

Perdí la razón, como tres veces.

Es lo que recuerdo.

Puede que hayan sido muchas más.

Fue necesario para mantenerme cuerda.

Entré a un mundo donde me dediqué a zurcir, una puntada por vez, mi pecho flagelado.

Perdí la mente y me fui muy lejos sin rumbo trazado, como una hoja que el árbol desecha y que cae al ritmo del frío viento.

Así lo recuerdo.

Puede que sucediera menos romántico, pero, porque no aprovechar la lírica para contar sin contar.

Ingresaba y salía de este maravilloso conjunto de astros, brincaba de una estrella a otra, de un satélite a otra órbita.

Intentando sanar la putrefacta abertura en un pecho que abrigada amor y devoción.

Perdí mi locura, abrigué la inmadura conformidad de una insana relación.

Puede que esté disfrazando mi cobardía y desmienta lo frágil que soy.

Mi lugar secreto en una constelación dentro de mi locura, tan cómoda y cálida, tan absurda y lúgubre; llena de algo agradable que me daba la seguridad necesaria para continuar zurciendo, una puntada por vez, a mi flagelado pecho.

Así lo recuerdo.

Puede que haya dolido a un nivel exponencial y sólo lo esté maquillando para que se vea insignificante.

En mi vida he perdido muchas cosas como: oportunidades, metas y sueños, pero, perder mi razón, mi mente, mi cordura, mi lógica, me llevó a perderme a mí misma.

Tuve que luchar contra mi razón, dejar de entrar y salir de esta constelación.

Tuve, con valentía, que zurcir de una vez esa abertura que venía zurciendo una puntada por vez; pues sólo así dejé de perderme y me decidí a no volver.

Así lo recuerdo y así fue.

Me observé, tomé una aguja de razón, coloqué hilo de realidad y zurcí con determinación toda la herida.

No hubo vuelta atrás.

Así lo recuerdo y así sucedió.

Perdí la mente tantas veces buscando no ver mi realidad.

Evadiendo la pequeña herida que, por negligencia, se convirtió en un cráter que expulsada tristezas, quejas y lágrimas de sal.

Cerré la abertura que había dejado entrar la toxicidad de la mentira y vino a contaminar el amor y devoción que habitaba.

Así lo recuerdo y así sucedió.

Perdí mi mente y no podía pensar, perdí la razón y sólo quise regresar.

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

Marzo

Te conocí en marzo.

Una tarde de domingo, con un sol imponente como testigo.

En este tiempo he sido gratamente sorprendida una y otra vez.

Tu esencia le ha dado una fresca lluvia a aquella estrella en agonía, que orbitaba sin más rumbo que no dejar de existir.

Tu presencia ha cautivado a aquellas expectativas reacias.

Mi esperanza se ha fortalecido y ante un acto de loca valentía, ha brincado desde la corniza, de espaldas, con una sonrisa de triunfo.

Mi sonrisa tiene tu «colocha» en las comisuras y anhelo un nuevo «ojalá».

Una tarde de domingo, sentados junto al otro, conversando sobre este libro, que se robó el protagonismo por su significativo enlace.

Quizás el hilo rojo, tenía un nudo que sería desatado con el nombre de este libro, que daría pie al encuentro de mi intenso ser con alguien cuyo corazón es todo tu ser.

Los días han avanzado, las semanas me han hecho una sutil presentación de ese instinto de protección que es tu rasgo más distintivo.

Los meses han transcurrido y siento que te conozco desde hace tanto.

Agradezco la dicha de sentirme apoyada, cuidada y protegida. Mis días son más bonitos desde que eres parte de ellos.

Mi querido amigo, con quién he sido yo, con quién puedo expresar lo que siento, y no me he sentido juzgada ni condenada.

Te conocí en marzo.

© #ShadowMisLetras

Estándar