Escribología

Confesiones

Te confieso que te he escrito uno o cien poemas.

Que hay ocasos que se alargan hasta el alba y no concilio el sueño.

Que el silencio de mis anhelos gritan tu nombre, y acúsome de no querer soltar tu imagen.

Te confieso que ya desgasté las letras de aquella canción que te dediqué.

Que los colores del arcoiris son más intensos cuando susurro tu nombre.

Que las estrellas han cambiado de posición por mi manía de escribir tu nombre en su espacio.

Te confieso que no te amo más, pero aún te amo, no te amo menos, pero aún te amo.

Que mi existencia brilla por la esperanza de saber que existes.

Que mi espera transcurre en un oleaje de versos aderezados de ilusiones.

Te confieso que acuno nuestro último encuentro.

Que me abrazo a aquel orgasmo donde nos quemamos juntos al tocar el cielo.

Que mis dedos rozan el recuerdo de tu cuerpo, el calor de tus labios,

la brusquedad de tu lujuria y la ternura de tu pasión.

Te confieso que te nombro en el vacío de la nada.

Que mi alma se acurruca en el olor de tu recuerdo.

Que la fusión de nuestros sueños me dan consuelo.

Te confieso que no importa si han pasado dos vidas desde que estuve contigo.

Que en esta o en la siguiente, te reconoceré y me reconocerás.

Que nuestro hilo rojo nunca se romperá.

Te confieso que sigo acá esperando por ti.

Que seguiré escribiéndote.

Que seguiré amándote.

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

La soledad y su compañía

Embriagante,

ese sentimiento de paz

al conversar acompañada

de la soledad.

Su compañía no juzga,

escucha atenta,

observa y sonríe.

Adictiva

su atenta mirada,

no habla,

no te califica,

pacientemente te atiende.

Embriagante,

su respetuosa presencia,

su considerada atención.

La soledad,

mi ser,

nuestra unilateral conversación,

su contemplación a mi sentir.

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

Ojalá y te enamores

Ojalá te enamores.
Que tu cielo se ilumine cuando su imagen aparezca.
Que realmente te enamores.
Que todas las mariposas hagan nido en tu estómago y saltes de nube en nube cuando su aroma invada el espacio.
Que no concibas la vida sin ese ser.
Que no pienses en nada más que en su ojos.
Que añores ver tu reflejo en su mirada y su risa sea una sublime caricia en tu corazón.
Que desees que su sonrisa te pertenezca.
Que sueñes con ser su única opción.
Ojalá te enamores.
Que sepas que es estar enamorado.
Que conozcas por fin al amor.
Que te des permiso para que el amor te envuelva.
Que logres al fin conocer la más bonita emoción del mundo.
Que descubras que amar es mucho más que solo decir «te amo, mi amor, mi vida…»
Ojalá que realmente te enamores, y…
… Que sufras por no recibir lo que deseas.
Que llores por su indiferencia.
Que desfallezcas ante su fría manera de tratarte.
Ojalá te enamores, de ese ser que haga que pagues cada pieza rota en mí.
Ojalá y te enamores.
Que entregues tu vida con los ojos cerrados a ese verdugo y que cruelmente te mate a pausas.
Que torture tu existencia y que alargues tu tormento al no aceptar su desamor.
Ojalá te enamores y te duela.
Que aquellas mariposas se transformen en murciélagos.
Que arañen tus entrañas, que las caricias sea como caminar en vidrio roto.
Que sus caricias sean ínfimas, que su duración sea efímera.
Ojalá te enamores.
Que alcances a conocer al monstruo de la necedad, que desfigure tu corazón y haga arder tu hoguera en gris llama de desamor.
Es mi deseo desde lo más profundo de mi ser.

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

Pactemos

Júrame que nunca acabará.

Miénteme y hazme creer que será para siempre.

Susurra en la tormenta de cada latido que esta pasión es más que eso.

Asegura una vez más que esto es real.

Miénteme y hazme creer.

Pactemos mentirnos con devoción y alevosía.

Promete que será más que atracción y deseo.

Embáucame con una promesa envuelta en ternura.

Miénteme y prometo creer cada palabra.

Endulza mi existir con el musitar de tu aliento en mi espalda.

Embelesa mi ilusión, juro que no me negaré.

Volemos entre la promesa y lo incierto.

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

Miércoles

Madrugada fría, como la tristeza que me embarga.

Madrugada nublada, como mi anímico estado.

Miércoles.

Mi cama está demasiado cómoda.

Mi alma demasiado agotada.

Mi actitud, mi puta actitud, desolada.

Miércoles.

Agoniza mayo y mi tormentosa existencia también.

Agoniza mayo y perece mi doloroso suspiro de envejecimiento.

Miércoles.

Ducha fría para combinar con la madrugada y mi tristeza.

Ducha fría que quema mi piel y resurge mi ánimo temerario.

Miércoles.

Mi tristeza se da por vencida

y mi temerario ánimo se posiciona

para un día soleado como el ocaso de un suspiro.

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribólogxs, Escribología

Entre luces y letras

Vivo entre luces que no siempre alumbran,
y sombras que me enseñaron a mirar.
He aprendido a leer el alma del día
y a escribirle al silencio sin titubear.

Mis pasos no suenan como los demás,
caminan por bordes, dudan, tropiezan,
pero nunca se rinden,
porque hay fuego en mis dudas
y verdad en mi torpeza.

Recojo historias que nadie cuenta,
con manos que tiemblan,
con ojos que queman.
Soy quien escucha lo que otros callan,
y convierte el dolor en letra eterna.

He luchado con todo lo que fui,
con el cuerpo, con el alma,
y a veces…
solo con el deseo de no desaparecer.

No busco aplausos ni tronos de oro,
solo quiero dejar algo que respire,
algo que hable por mí
cuando ya no me quede voz.

Entre luces y letras,
entre derrotas y fuego,
me encontré entera…
aun cuando todo me quiso a pedazos.

Estándar
Escribología

Te amé

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

Me di permiso

Me di permiso para transformar mi decepción, mi dolor, en aceptación y dejarte ir.

Renuncié a cuestionar lo que me pareció incomprensible y me hice a un lado.

Alcancé a verte sin los filtros que te apliqué.

Entendí que todo lo que me parecía maravilloso te lo otorgué aquella noche donde me sonreiste.

Acepto que quise algo que nunca me ofreciste.

Escribí una mágica historia donde el protagonista era mi héroe, mi caballero, mi devoto enamorado.

Construí una sublime historia de amor sobre cimientos colocados en arenas movedizas.

Me di permiso y seguí con mi vida.

Dejé de lado todos los cuestionamientos sobre tu actuar.

Desistí a preguntarme: ¿Qué había hecho mal para provocar tu desprecio?

Renuncié a darte una última oportunidad y me hice a un lado.

Me di permiso y seguí con mi vida.

El tiempo me ha dado las respuestas a tantas preguntas.

Todo cae por su peso y no tuve que hacer nada más que seguir con mi vida.

Existen aún algunos cuestionamientos que me hacen ruido ocasionalmente, pero sin robarme la paz que ahora predomina.

Me di permiso y la felicidad es una constante desde hace 5 años.

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribólogxs

Un siglo llorando

Lloré.

Al verme nuevamente en esa posición.

Promesas.

Falaseas.

Desilusión.

Gotas tibias brotaron.

Gotas tibias inundaron mi alma nuevamente.

Lloré.

Por mí y mi futuro cubierto de soledad.

Porque emocionalmente estoy inválida.

Porque la conexión entre mi anhelo y lo real es inquebrantable y es mi mayor debilidad.

Lloré.

Porque no quiero resignarme.

Lloré.

Por lo obstinada de mi actitud.

Lloré.

Porque sigo teniendo fé.

Salto al vacío con la esperanza que una mano me rescate.

Lloro, porque sigo saltando, cayendo al vacío y teniendo fé.

#ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

No fuimos nada

No fuimos nada, pero me hubiese encantado.

En algún momento me diste señales de que quizás podría pasar.

Mi facilidad para crear escenarios llenos de romance, me trasladó hacia un mundo fantástico donde me veías como yo te veo.

Alegraste mi día a día con tu atención constante, al punto de robarme tiempo y sonrisas.

Me conectaste con un presente que guardé en el ático del olvido.

Recordé la sensación de saber que has impresionado a alguien y cómo, ese alguien, intenta impresionarte.

Alcancé la dicha de abrazar un romance con sabor a oportunidad.

Toqué el alba acunado por una estrellada noche de luna nueva.

Fue un año de: casi algo, sin olvidar que no fuimos nada.

Un bucle de tiempo que me devolvió la sensibilidad, la ilusión, el ¡por qué no!

Me hubiese encantado, pero como otras veces, puede que solo haya sido una creación fantástica de la facilidad de crear escenarios románticos, donde no son.

Soy una escritora, le pongo un toque de magia a todo lo que me hace ruido y lo envuelvo en un suspiro contenido en la armonía de la chispa de la aventura adolescente.

#ShadowMisLetras

Estándar