Escribología

Uno nunca esta listo

Por más que uno quiera, lo piense, respire profundo y apriete los puños, uno nunca esta listo.

El de ayer ya no es el mismo, algo cambió, se hizo más viejo, con más conocimiento pero menos tiempo, porque entre lo que avanza también se acorta.

Las huellas no son solo muestra del camino recorrido sino del que falta, de ese que tiene un final, no planificado, no hay cantidad de pasos pendientes, solo lo inesperado, por eso nunca se esta listo.

Como diría Lennon, la vida es eso que pasa mientras estamos ocupados haciendo planes para el futuro. Y es que entre tanto ver hacia ese horizonte borroso no nos damos cuenta que fuimos acortando la distancia hacia el precipicio.

Nos pusieron la temática y algo se activó. Estoy listo para lo que nunca estamos listos, tal vez. O el cansancio de la noche tomó de la mano a la memoria y entre sentimentalismos pensaron que ya era hora.

Lastimosamente ni por más preparado que uno se crea, siempre llega de repente, y nos agarra desprevenidos, mientras no estamos listos. Porque cuando pensamos estar más listos que nunca, nada sucede.

Como ese viento que sopla, que despierta sensaciones, que te hace abrir las mano, como quien piensa poderlo atrapar, pero solo se sienten las ráfagas, así como el agua o la arena se esfuma, así, el último respiro.

Y es que no se trata de ese drama que se apodera de repente de nosotros y nos hacer querer ser la víctima, como quien piensa que después de ser, aún será recordado; patrañas.

Simplemente la brisa trae ese cuerpo con un caminar tan propio que te hace darle la bienvenida y dejarte llevar entre danza al hoyo al que todos vamos, que aunque sabiendo para donde vamos, nunca estamos listos.

Por hoy, podría abrir los brazos y fácilmente, aunque no esté listo, decir adiós.

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