In-despedidas
Escribología

Las In-despedidas

Los segundos se sienten fuertes,
las letras en la pantalla parecen indefensas
pero los dedos se entumecen
escribiendo sobre temas del corazón

Yo únicamente estoy aquí…
con las pupilas en blanco
(por el reflejo de la app que uso)
yo sigo pensando y pensando
mi corazón sigue bombeando y bombeando
mis dedos… esos solo escriben
en «off mode» o sea, en modo automático
porque yo ni siento nada…
ellos sí se agitan y se emocionan
pero en un pimpaz
huyen de seguir mis instrucciones.

Realmente quiero lagrimear escribiendo
adoro empezar en la E y terminar con gotitas en los ojos,

Realmente lo intento: llorar
para ello apelo a la nostalgia de las despedidas
apelo a lo no hecho, a lo no sentido profundamente
intento encontrar traumas en mi niñez
intento recordar cómo se sintió su abandono
intento recordar cómo se sintió su regreso
Yo lo intento…
intento buscar en mis memorias…
en mi librería de recuerdos tristes…
pero nadota… nada de nada
porque solo sigo escribiendo…
solo los versos libres me acompañan
en un sin querer…
llegué al estante de recuerdos absurdos
el que está junto al estante de recuerdos fingidos…

Allí encontré algunas respuestas:
Me apasiona hablar de las despedidas
de las millones de despedidas -que no di-
de los últimos abrazos con desodorante barato
de los últimos besos con dientes amarillos
y de las tomadas de mano con sudor…

Solo me acompaña la oscuridad…
Río lúgubremente con música de La Receta
porque » ¿Y pa’ qué iba a volver a buscarme?
Si no echa de meno’ lo que hay por aquí»
… canto fuerte…

Pero ni llorar, ni emocionarme con despedidas.
Confirmé que nunca las di…
Descubrí que solo se despide quien hace un vínculo
y yo… bueno… yo nunca hice uno.

No aún.

Foto: Giova Báchez

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