Escribología

Destino o Casualidad

Te vi por primera vez
cuando yo apenas despertaba a la vida,
cuando ser adolescente era un mundo gigante
y tú, con tu forma tan auténtica,
parecías un faro entre tantas dudas.

No supe entonces qué era lo que sentía,
solo que tu presencia dejaba un eco,
una especie de luz suave
que mi corazón guardó en silencio.
Yo pensaba que jamás me mirarías dos veces,
y aun así, algo tuyo
quedó suspenso en mí.

El tiempo siguió,
me llevó por sus caminos
y me hizo crecer.
Pero un día,
cuando ya era otra,
cuando mi voz ya sabía quién era,
la vida volvió a llevarme hacia ti.

Y al verte…
se abrió el mismo latido.
No era nostalgia,
no era pasado:
era algo que nunca se fue.

El momento que compartimos
fue como un instante fuera del tiempo:
tus ojos encontrando los míos,
las palabras calladas que igual se dijeron,
y esa conexión tan sutil
que parecía unirnos sin pedir permiso.

Aun así,
entre todo lo vivido,
volvieron aquellos nervios antiguos,
los mismos que aparecieron
la primera vez que me cautivaste
con tu manera de ser.

Quizá ahora compartimos poco,
pero ese poco pesa,
late,
importa.
No sé si tú sientes igual,
y no pretendo adelantarnos al destino.
Solo quería dejar estas líneas
como quien abre una ventana
para que entre la luz o el viento,
lo que quiera llegar.

Me alegra conocerte dos veces:
cuando aún buscaba quién era
y ahora,
cuando puedo decir lo que siento
sin miedo a mi propia voz.

Si algún día quieres hablar,
si algún día deseas abrir este mismo libro,
estaré aquí—
con la calma,
la honestidad
y la belleza simple
de lo que hoy te confieso.

Con cariño, L.

Estándar
Escribología

Qué irónico…

Qué irónico es todo.
Ayer reíamos sin medida, compartíamos miradas llenas de vida, y el mundo parecía tan simple, tan eterno. Había unión, complicidad, felicidad… todo era tan cálido, tan nuestro.

Pero hoy… hoy todo cambió.
El silencio se volvió insoportable, los recuerdos duelen, y la ausencia pesa más que cualquier palabra. Qué irónico —ayer la vida sonreía, hoy solo queda un vacío que no sé cómo llenar.

Nunca imaginé que un día podría doler tanto mirar atrás. Que una conversación pendiente, una risa no dicha, o un abrazo que no llegó, pudieran pesar de esta manera.
La vida, tan frágil, tan impredecible, se llevó un pedazo de mí contigo.

Y hoy, la ausencia duele. Duele en cada rincón donde antes estabas, en cada pensamiento que me recuerda lo que fue.
Pero aunque el tiempo pase, aunque la distancia se vuelva infinita…
siempre te tendré en mi mente y en mi corazón.

Estándar
Escribología

Fragmentos….

Me siento atrapada en un vacío que me consume. Es un lugar frío, lleno de culpa, donde mi propia voz se convierte en mi enemiga. Me repite una y otra vez que no soy suficiente, que lo que hago nunca alcanza, que fallo incluso cuando intento dar lo mejor de mí. Y en ese eco interminable, comienzo a creerlo.

Lo que más me duele es darme cuenta de que, sin quererlo, lastimo a las personas que más amo. Basta una palabra mal dicha, un silencio prolongado, un gesto de indiferencia, y siento que todo se quiebra. Es como si cargara con la capacidad de destruir lo que más me importa, y esa idea me persigue, me sofoca, me rompe por dentro.

A veces me pregunto si realmente soy una buena hija, si en mis actos hay amor suficiente o si solo reflejan torpeza, cansancio o indiferencia. Quisiera poder mirar a los ojos a quienes quiero y saber con certeza que no les estoy fallando, que no soy una carga, que mi presencia no hiere más de lo que sana. Pero esa certeza nunca llega.

Y entonces surge la duda: ¿de verdad hago las cosas bien? O tal vez todo lo que toco termina fracturándose un poco más, aunque yo no lo vea de inmediato. Ese pensamiento me desgarra, porque amo con todo mi ser, pero el miedo de herir es tan grande que a veces me paraliza.

Vivo con la sensación de que me pierdo en mí misma, de que camino con los bolsillos llenos de piedras que yo misma me pongo, y no sé cómo quitarlas. Lo único que sé es que me duele, me arde el alma preguntándome si algún día seré suficiente, si algún día dejaré de sentir que en lugar de dar luz, solo dejo sombras en quienes más quiero.

Estándar
Escribología

Remanso de Esperanza

Llegaste sin prisa, y de pronto todo cambió,
como si el aire mismo se hiciera más ligero.
Mi corazón, antes cerrado y cauteloso,
se dejó llevar por la calma de tu mirada.

La esperanza ya no es un sueño lejano,
sino una caricia que me envuelve cada día.
Tus risas, tus silencios, incluso tus gestos torpes,
son un refugio donde puedo simplemente ser.

Siento la tranquilidad de estar contigo,
de que no hay máscaras ni miedo que nos separen.
Y aunque el mundo a veces ruja y me confunda,
tu amor es un puerto seguro, constante y sereno.

No necesito promesas ni palabras grandiosas,
solo tu presencia que calma mis tormentas.
Porque en ti encontré más que amor:
encontré paz, raíces y un remanso de esperanza.

Estándar
Escribólogxs, Escribología

Amor en Silencio

Amor en Silencio

Te veo desde lejos, amor sin dueño,
como se mira un sueño que no se puede tocar,
con la calma rota en el pecho
y la piel ardiendo sin poderte alcanzar.


Tú caminas sin saberlo,
ajeno a esta tormenta que llevo por dentro,
con esos rizos que provocan suspiros
y una mirada que me desarma lento.


Eres joven, tan libre, tan claro,
y yo… yo soy cautiva de lo que no digo,
mi amor por ti no tiene edad ni horario,
solo un corazón que late contigo.


No sabes que me enredas con tu voz,
ni que en mis noches apareces sin llamar,
que mis labios guardan tu nombre
como un secreto imposible de soltar.


El mundo diría que no debo sentir esto,
que tú eres un fuego que no debo tocar…
pero el alma no sabe de reglas,
solo sabe amar.


Y aunque tú no sepas nada,
aunque pases y no me mires jamás,
yo te amo en silencio, sin medida,
como solo se ama una vez…
sin edad.

Estándar
Escribólogxs, Escribología

Entre luces y letras

Vivo entre luces que no siempre alumbran,
y sombras que me enseñaron a mirar.
He aprendido a leer el alma del día
y a escribirle al silencio sin titubear.

Mis pasos no suenan como los demás,
caminan por bordes, dudan, tropiezan,
pero nunca se rinden,
porque hay fuego en mis dudas
y verdad en mi torpeza.

Recojo historias que nadie cuenta,
con manos que tiemblan,
con ojos que queman.
Soy quien escucha lo que otros callan,
y convierte el dolor en letra eterna.

He luchado con todo lo que fui,
con el cuerpo, con el alma,
y a veces…
solo con el deseo de no desaparecer.

No busco aplausos ni tronos de oro,
solo quiero dejar algo que respire,
algo que hable por mí
cuando ya no me quede voz.

Entre luces y letras,
entre derrotas y fuego,
me encontré entera…
aun cuando todo me quiso a pedazos.

Estándar
Escribología

“El amor que no se fue, aunque yo lo dejé ir”

Hola,
No sé cómo empezar esto sin que se me haga un nudo en el pecho, porque hablar de ti siempre me deja con un silencio en el alma.
Pasan los días, los meses, incluso los años, y aún así sigues aquí… en mí. No importa cuánto intente avanzar, cuántas veces diga que ya te olvidé, o cuántas caras nuevas lleguen a mi vida… tú sigues siendo el eco más fuerte en mi corazón.

Cada vez que me besabas, sentía un torbellino de nervios y cosquilleos dentro de mí, como si mi cuerpo supiera que estaba frente a algo único. Tú eras esa persona que iluminaba mis días con solo existir, con tu forma de mirarme, con tu risa que aún resuena en mi memoria. Fuiste mi calma y mi tormenta, el suspiro que aún no se va.

Te lastimé, y te dejé ir… por tonta, por miedo. Por miedo de sentir lo que estaba sintiendo por ti. Me asustaba abrirte el corazón y mostrarte todo lo que había dentro. Me protegí tanto que terminé bloqueando lo más bonito que me estaba pasando: amarte.

Me equivoqué. Lo sé. Y aunque no espero que eso cambie nada, necesito que lo sepas: lo siento. Si pudiera regresar el tiempo, haría las cosas distintas. Te abrazaría más, hablaría más claro, y dejaría de tenerle miedo a lo que sentía por ti.

He amado otras cosas desde entonces… nuevas rutinas, nuevos caminos, nuevas formas de sonreír. Pero nunca a alguien como te amé a ti. Nunca con esa entrega, con ese vértigo hermoso que me provocaba mirarte. Nadie me ha hecho sentir tan viva como tú, ni tan rota cuando te fuiste.

Aún te amo. Te amo en silencio, en la distancia, en los recuerdos que aparecen sin avisar. Te amo en lo que pudo ser y no fue, y en lo que fue aunque doliera. Eres y seguirás siendo el amor de mi vida. A veces pienso que algunas almas están hechas para encontrarse, aunque no para quedarse.

No te escribo para pedir que vuelvas, ni para reabrir heridas. Solo necesitaba decirlo, dejar constancia de que existió algo tan real en mí que ni el tiempo ha podido borrar. Si alguna vez piensas en mí, que sea con cariño. Que recuerdes que alguien, en algún lugar, te sigue llevando en el corazón con una ternura que no se agota.

Y si alguna vez te preguntas si fuiste amado de verdad, piensa en mí. Porque aún en la distancia, aún en el silencio, todavía hay una parte de mí que nunca dejó de esperarte en secreto.

Con todo lo que fui, lo que soy y lo que aún te guarda,
Con el alma abierta, por siempre, yo.

Estándar
Escribología

Mi Carta

Mi corazón se llena de alegría y mucha nostalgia, al ver en cada fotografía llenos de tantos momentos y de muchas locuras, recuerdos llenos de mucho amor por cada persona que me rodea y que doy gracias a la vida por ponerlos en mi camino, por lo que han enseñado, por lo que disfrutamos, por cada lagrima que hemos derramado y por cada caída que tenemos por que gracias a eso siempre logramos ponernos de pie y nos hacemos día tras día más fuertes…

Doy gracias por todo, por cada momento, por cada cosa, por cada lucha que hemos vivido…. Pero esta vez siento que ya no tengo fuerza para seguir adelante y luchar, hoy solo me queda el recuerdo de todo lo que vivido con cada uno de ellos con enojos, alegrías, diplomacia, amor, respeto, sueños, tristezas, despedidas, armonía y más….

Gracias por estar en esos momentos tan difíciles para mi aunque nunca supieran que estaba pasando por algo y los pocos que sabía, no me abandonaron y gracias por nunca dejarme sola y que a veces me siento un estorbo en medio de todos, alguien que no proyecta nada y si más de alguien dirá ¡Ay ya! déjate de estupideces por favor…

Y si quizá sea una estupidez pensar así, pero agradezco el jalón de orejas que me dan….

Hoy es uno de esos días que la vida por una u otra razón y no se porque me pasa esto, no se porque a mí, no se si quiera que aprenda algo pero ya no puedo más, cada día que pasa me siento con mucho dolor, me siento más cansada de lo normal, ya no puedo ocultar lo demacrada que me pongo con maquillaje ya no puedo ocultar los dolores que me dan, el que cada día me quedo sin ganas de seguir y quedarme postrada en mi cama, de no caminar por el no aguantar caminar y todas mis fuerzas se están desvaneciendo poco a poco y si estoy tratando de luchar pero ya no doy más, el fingir que estoy bien no me gusta pero lo hago para que no me vean mal, solo quiero salir de todo esto y seguir pero ya no aguanto más…

Me llena de nostalgia, de enojo, de ira mi sola presencia y que no pueda hacer nada ….

Pero a pesar de todo gracias por que ustedes han hecho que pueda escuchar a mi corazón y que cada momento compartido con ustedes se vuelva único, con cada una de su esencia que trasmite y sobre todo ese brillo espectacular que tienen me llena de paz a través de tanto…. los quiero demasiado y siempre estarán en mi corazón y mi mente….

Y perdón si alguna vez les falle.

Estándar
Escribología

Batallas

En medio de tanta locura y largas batallas que llevamos a lo largo de nuestras vidas se que hemos aprendido a superar la muerte de un ser querido, un desamor, un casi algo y posiblemente una amistad…

Es muy doloroso pensar en ello y dejarlo ir cuando en realidad podemos aferrarnos a ese sentimiento y seguir luchando sin voltear atrás…

Ese momento lleno de felicidad y varios recuerdos que hacen que nos caigan una lagrima en nuestra mejilla al solo recordar, sin embargo, nos hace pensar si falle en algo o no, solamente pido un abrazo reconfortante y seguir adelante…

Hoy me pongo de pie y con la cabeza en alto para nunca dejarme derrotar, porque se que tú estas a mi lado y gracias por siempre estar ahí…

Estándar
Escribología

Tu Aroma

Solo han pasado días desde que te fuiste, has dejado en el camino ese delicioso aroma que me encanta demasiado, aunque nunca supe si era tu fragancia o tu aroma natural, solo se que tu aroma se volvió un vicio, ese vicio que no quiero dejar de sentir.

Tu aroma, hace que recuerde cada momento juntos, tus abrazos, tus besos, tu piel con mi piel, me has dejado tan marcada.

Que cada vez que siento tu aroma me pongo tan nostálgica y me den unas ganas de salir corriendo tras de ti.

Simplemente tu aroma!!..

Estándar