Si fuera fácil, no habrían lagrimas los noviembres, y las flores no serían consuelo.
Si fuera fácil, escuchar a Amy no sería con suspiros, Los Cafres no estarían en el playlist, y la memoría sería feliz.
Si fuera fácil, no habrían tantos escritos hablando de lo mismo, pero escondiendo el sentimiento.
Si fuera fácil, no habrían monumentos, ni aniversarios o conmemoraciones.
Si fuera fácil, no habrían prendas con olor, momentos que son recuerdos, sonrisas estancadas en pensamientos.
Si fuera fácil, su nombre no estaría en las búsquedas recientes, y la frase de “será que está bien” ni pasara por mi mente.
Si fuera fácil, no hubiera esperado hasta ahora para escribir, como que si fuera a responder o revivir.
Si fuera fácil, no habrían habitaciones con muebles, adornos, y ropas empolvados, esperando que llegue quien ahora también es polvo.
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