Escribología

Tofu

Improviso un platillo
para que te sientas mejor
y sepas que pienso en ti.
Salgo del trabajo, y
siento una primavera
corro por los ingredientes
busco entre tantos pasillos
la mostaza Dijon
el aceite de oliva
el curry en polvo
y los vegetales.
No hay tofu,
no sé qué hacer…
Compro garbanzos
sonrío porque te veré,
pero me preocupan
tus heridas.
La receta dice
miel, compro de agave.
Todo esta listo
vuelvo a correr
ya estás en casa.
El corazón acelerado
aún no te veo
estas curando tus heridas.
Sofrío los vegetales
a fuego lento
condimento.
Por aparte los garbanzos
un poco de mostaza y miel
unimos los vegetales
y la proteína.
No sé si te gustará.
No te gusta la cebolla
alguien más me lo dijo
me preocupo.
Alegría en mi alma
me dices: «Esta rico»
¿Y la cebolla?
El plato quedó vacío.

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Indiferente

Por eso te veo así.

Con cuidado,

para que mi mirada no sea perceptible

y sigas ignorando mi interés.

Existen anhelos que es mejor mantenerlos así,

indiferentes,

como un anhelo inalcanzable.

Disfruto esa sensación de estremecimiento,

resultado del estímulo al ver la comisura de tu boca,

cada vez que hablas,

cuando sonríes,

cuando estás serio,

cuando coqueteas sin saberlo.

Por eso te veo así.

indiferente,

para que no percibas como acaricio tu mejilla

con la pupila dilatada, extasiada;

mordiendo el interior de mi labio inferior,

imaginando mi cuerpo rodeado por tus brazos.

Por eso te veo así.

Indiferente.

Susurrando en mi mente,

ese conjuro antiguo que logre mostrarme

si en verdad eres tú lo que necesito.

Sonriendo cada vez que te pienso,

abrazando tu recuerdo.

Viéndote en silencio,

pensándote a gritos,

sonriéndote con indiferencia,

añorándote con lujuria.

Por eso te veo así.

Indiferente.

© #ShadowMisLetras

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Entre libros y atardeceres

Ojalá me cruce con alguien que tenga tantas ganas de soñar y vivir como yo.

Que no me mienta ni se mienta así mismo,

que baile y ame con honestidad.

Ojalá coincida con esa constelación y me brinde la estabilidad orbital,

para que cada estrella fugaz se acople a las mías y dancen en el nuevo universo.

Ojalá y mi ojalá se cumpla.

Ojalá que mi ojalá se cruce con tu ojalá y que cada día nuestras estrellas aumenten la intensidad de sus brillos.

Ojalá alcance mi anhelo del amor de pareja y viva la dicha de cruzar mi alma con la de alguien con las mismas ganas,

con la misma honestidad,

con ambiciones y metas.

Ojalá y me cruce con esa alma que añore una armoniosa convivencia,

entre libros y atardeceres,

entre café y charlas,

entre sueños y amaneceres.

© #ShadowMisLetras

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Esencia oculta en la incongruencia

¿Qué ves en mi mirada?

¿Se logra ver acaso mi esencia?

¿Percibes el ocaso y el alba en mi sonrisa?

¿Reconoces la esperanza sujetada a mi cabello?

¿Puedes descubrir mis ilusiones en cada gesto?

Mi vida es una chispa de pasión, incongruente para la mayoría, por mi visión tan romántica de la existencia, del vivir, del ser.

Pareciera que vivo en una fantástica fantasía, pero ¿Acaso no existimos en diferentes realidades?

Mi juicio es lo que dirige mi transitar en un mundo tan irreal, tan confuso, tan imperfecto.

No logro encajar.

Aún no.

Quizá conforme mi inteligencia evolucione a sabiduría;

tal vez continuando con mis cuestionamientos logre concebir mi espacio en este universo.

La pasión que arde en mi alma, ha sido la luz que ha guiado mis días oscuros, mis largas noches de buscar sin encontrar.

Colaboro, porque me lo he prometido, con dejar un mundo más bonito, inspirando a que se reconozca que con amor, agradecimiento y tolerancia la convivencia es posible.

Influenciando, con mis actitudes, que todos podemos lograr la felicidad sin afectar la de otros.

Acaso ¿percibes eso en mi mirada?

Documento con fotografías mi día a día, reconociendo mi evolución, no solo física sino de pensamiento, anhelos y metas.

Me pierdo en ensoñaciones, que son la inspiración, para que mi transitar por este mundo tenga sentido.

El ocaso y el alba, en mi rostro habitan.

Dibujan con destellos intermitentes, la transición hacia un nuevo cómo, hacia un nuevo para qué.

No, no lograrás ver mi esencia.

Porque incomoda lo real que puedo ser al mostrarte quién soy y quién puedo llegar a ser.

Tu ves apenas una sombra de lo que soy, pero para que conozcas mi esencia primero debes darte permiso de traspasar la apariencia incongruente de mi existir.

© #ShadowMisLetras

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El amor jamás volvió o quizá nunca llegó

El amor jamás volvió o quizá nunca llegó.

Recuerdo que en mi adolescencia, cuando la inocencia te brinda la dicha de encender una vela de ilusión, con quiméricos anhelos protegí la luz de esa vela y llegó un día en que se extinguió y pereció.

Las circunstancias del crecimiento físico y mental, vinieron a rematar mi crecimiento emocional que desde pequeña había sido lapidado.

Imaginé un amor como el que yo ofrecí en todo momento. A lo largo de mis 47 años, he sido comprensiva, tolerante, complaciente, detallista y devota, claro con esos grandes defectos como lo son mis alocadas y estrambóticas maneras de comportarme.

Aun así, he dado todo. Desde lo más mínimo como lo es un abrazo de buenos días, hasta mi apoyo y el respaldo para lograr crecer en pareja.

Pero no fue suficiente. En ninguno de los tres intentos.

El amor jamás volvió o quizá nunca llegó.

Puede que el amor me tenga en una lista de espera de otra época, de otro tiempo y en otro espacio.

Que en este mundo me haya tocado conocer únicamente el amor fraternal de padres e hijos, de hermanos, amigos y colegas.

Quizá nunca ha llegado el amor romántico que anhelé y que cuando estuve enamorada fue porque decidí que debía ser ahí, aunque bien sabía que no lo era en cada ocasión que sucedió.

A lo mejor la inocencia de aquellos años no midió la magnitud de sus acciones al quitar todos los permisos de seguridad, asumiendo que el poner límites bloquearía el ingreso del amor y dejó entrar a tres seres que dieron grandes lecciones, dolorosas lecciones.

Lo que ha provocado que todos los permisos de seguridad avanzada se hayan activado y, desde entonces, el amor no ha vuelto o puede que nunca haya llegado.

La romantización de lo que es el amor me dio una idea equivocada, y ahora he romantizado a la soledad ante el miedo de volver a sufrir.

Las decepciones nos ayudan a crecer, pero he llegado a un tiempo en que quiero crecer, pero no ha base de decepciones ni dolorosos desenlaces.

© #ShadowMisLetras

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Destino o Casualidad

Te vi por primera vez
cuando yo apenas despertaba a la vida,
cuando ser adolescente era un mundo gigante
y tú, con tu forma tan auténtica,
parecías un faro entre tantas dudas.

No supe entonces qué era lo que sentía,
solo que tu presencia dejaba un eco,
una especie de luz suave
que mi corazón guardó en silencio.
Yo pensaba que jamás me mirarías dos veces,
y aun así, algo tuyo
quedó suspenso en mí.

El tiempo siguió,
me llevó por sus caminos
y me hizo crecer.
Pero un día,
cuando ya era otra,
cuando mi voz ya sabía quién era,
la vida volvió a llevarme hacia ti.

Y al verte…
se abrió el mismo latido.
No era nostalgia,
no era pasado:
era algo que nunca se fue.

El momento que compartimos
fue como un instante fuera del tiempo:
tus ojos encontrando los míos,
las palabras calladas que igual se dijeron,
y esa conexión tan sutil
que parecía unirnos sin pedir permiso.

Aun así,
entre todo lo vivido,
volvieron aquellos nervios antiguos,
los mismos que aparecieron
la primera vez que me cautivaste
con tu manera de ser.

Quizá ahora compartimos poco,
pero ese poco pesa,
late,
importa.
No sé si tú sientes igual,
y no pretendo adelantarnos al destino.
Solo quería dejar estas líneas
como quien abre una ventana
para que entre la luz o el viento,
lo que quiera llegar.

Me alegra conocerte dos veces:
cuando aún buscaba quién era
y ahora,
cuando puedo decir lo que siento
sin miedo a mi propia voz.

Si algún día quieres hablar,
si algún día deseas abrir este mismo libro,
estaré aquí—
con la calma,
la honestidad
y la belleza simple
de lo que hoy te confieso.

Con cariño, L.

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Románticas especulaciones

Mi vicio favorito es hacer románticas especulaciones.

Verte y creer que hablamos en el mismo código.

Recibir tus detalles y soñar con que puede ser.

Escuchar tu timbre de voz y, en mi mente, verte seductor y celebrar mi triunfo.

Ver tus labios y soñar con tus besos, pretender que me pertenecen y volar entre tu aliento.

Leer tus mensajes y vislumbrar las posibles intenciones, sonrío al creer que se concretarán.

Mi vicio favorito es hacer románticas especulaciones.

Especulo sobre una romántica historia literaria.

Aquella donde todo es sublime, intenso, incondicional y real.

Es una de mis virtudes, creer que puedo llegar a tener eso: «mi propia historia literaria»

Añorar que el amor volverá a colocarme en el mapa.

Esperar que cupido no enrede nuestros hilos con incoherentes situaciones y que lograré mi quimera.

Verme junto a ti leyendo y comentando sobre nuestros libros favoritos.

Tener discusiones a causa de los escritores que no nos gustan.

Estar en un ensueño y morir ahí, juntos en la embelesada realidad que soñamos.

Mi vicio favorito es hacer románticas especulaciones.

© #ShadowMisLetras

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Entre remiendos y descalabros

Todos andamos rotos.

Caída tras caída, por la falta de experiencia, no apaciguamos el golpe y terminamos con algunas quebraduras.

Sin darnos cuenta, nos vamos apagando.

La luz que nos hacía brillar se extingue, se esconde o solo huye por las grietas de los diferentes golpes.

Todos andamos remendados.

En cada descalabro, aun con lágrimas, aun con fuertes daños, buscamos la forma de curarnos.

Suturamos con fluidos que brotan del alma y desembocan en los ojos, con un poco de soledad, con abrazos de familia y amigos, con el silencio de una oración, con el ritmo de una canción.

Todos estamos quebrados.

Pero un día, llega alguien que nos devuelve el brillo, que no sabemos cómo logra hacer renacer la luz en nuestro interior.

Un ser que nos estimula a seguir e intentar retomar esos sueños, esas metas.

Se presenta en forma de un amigo, una amiga; un hijo, una hija; un logro académico o laboral; un nuevo amor o una amistad.

Nos alimenta el alma sin mas que su presencia, su sonrisa; ese triunfo, esa satisfacción; ese beso, esa caricia.

Todos estamos rotos, quebrados, remendados y, todos mantenemos nuestro brillo, nuestra luz; se enciende con las personas indicadas, en el tiempo preciso y de una forma sorpresiva.

Nos complementan y nos complementamos, nos ayudamos sin saberlo y nos inyectamos esa pócima cargada de amor, cargada de esperanza.

© #ShadowMisLetras

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Las flores de primavera

Me enamoré de los claveles
hace algunas primaveras.
Con un arreglo rosa y blanco
mi corazón quedó marcado.

Con el tiempo, mis flores se marchitaron
y creí, que no querría más arreglos,
que las flores eran bobas
y los claveles, los más feos de la historia.

Aunque varias veces me regalaron rosas
girasoles, margaritas y peonias
había algo en los claveles
que atacaba a mi memoria

Me alejé de los jardines
me negué a los regalos
me volví alérgica a las flores
y tiré todos mis jarrones.

Pero ahora que ya ha pasado el tiempo
ya sanaron mis alergias.
He visitado los jardines más hermosos
he aceptado más flores.

Descubrí que los cerezos florecen después de los más fríos inviernos.
Los lirios funcionaron como medicina y son dulces a mi paladar.
La primavera se vuelve a llenar de colores,
y las flores de estación tienen un lugar en mi corazón.

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Enamórame en noviembre

Enamórame en noviembre. Cuando el sol se vuelve artista. Y pinte sus atardeceres de rosado. Cuando el viento es frío y mis brazos pidan tus abrazos.

Enamórame en noviembre. Cuando la nostalaia florece y el año se agota lentamente. Cuando las noches son largas y mis labios sean la cuna de tus besos.

Así que, si quieres, dime lo que sientes. La luna espera cuentos de amores. De amores que nacen y otros que mueren. Ven, enamórame despacio, pero no esperes a que noviembre llegue a su ocaso.

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