Escribología

Indiferente

Por eso te veo así.

Con cuidado,

para que mi mirada no sea perceptible

y sigas ignorando mi interés.

Existen anhelos que es mejor mantenerlos así,

indiferentes,

como un anhelo inalcanzable.

Disfruto esa sensación de estremecimiento,

resultado del estímulo al ver la comisura de tu boca,

cada vez que hablas,

cuando sonríes,

cuando estás serio,

cuando coqueteas sin saberlo.

Por eso te veo así.

indiferente,

para que no percibas como acaricio tu mejilla

con la pupila dilatada, extasiada;

mordiendo el interior de mi labio inferior,

imaginando mi cuerpo rodeado por tus brazos.

Por eso te veo así.

Indiferente.

Susurrando en mi mente,

ese conjuro antiguo que logre mostrarme

si en verdad eres tú lo que necesito.

Sonriendo cada vez que te pienso,

abrazando tu recuerdo.

Viéndote en silencio,

pensándote a gritos,

sonriéndote con indiferencia,

añorándote con lujuria.

Por eso te veo así.

Indiferente.

© #ShadowMisLetras

Estándar
Escribología

Entre remiendos y descalabros

Todos andamos rotos.

Caída tras caída, por la falta de experiencia, no apaciguamos el golpe y terminamos con algunas quebraduras.

Sin darnos cuenta, nos vamos apagando.

La luz que nos hacía brillar se extingue, se esconde o solo huye por las grietas de los diferentes golpes.

Todos andamos remendados.

En cada descalabro, aun con lágrimas, aun con fuertes daños, buscamos la forma de curarnos.

Suturamos con fluidos que brotan del alma y desembocan en los ojos, con un poco de soledad, con abrazos de familia y amigos, con el silencio de una oración, con el ritmo de una canción.

Todos estamos quebrados.

Pero un día, llega alguien que nos devuelve el brillo, que no sabemos cómo logra hacer renacer la luz en nuestro interior.

Un ser que nos estimula a seguir e intentar retomar esos sueños, esas metas.

Se presenta en forma de un amigo, una amiga; un hijo, una hija; un logro académico o laboral; un nuevo amor o una amistad.

Nos alimenta el alma sin mas que su presencia, su sonrisa; ese triunfo, esa satisfacción; ese beso, esa caricia.

Todos estamos rotos, quebrados, remendados y, todos mantenemos nuestro brillo, nuestra luz; se enciende con las personas indicadas, en el tiempo preciso y de una forma sorpresiva.

Nos complementan y nos complementamos, nos ayudamos sin saberlo y nos inyectamos esa pócima cargada de amor, cargada de esperanza.

© #ShadowMisLetras

Estándar