Fuiste luz, oscuridad y en algún momento
me llenaste de ternura.
Fuiste algo tan bonito
que ni cuento, ni admito.
Eso que llenó mi vida de emoción, alegría,
tristeza, enojo y felicidad.
Fuiste mi ilusión, la motivación para darme permiso
de volver a vivir una relación sin tenerla.
Llegaste a darme el impulso y hasta sostenerme,
emocionalmente, cuando desfallecía.
Fuiste mi algo tan bonito que jamás sabrán pasó,
pero que no niego fue maravilloso.