Escondí recuerdos a voluntad.
Demencia voluntaria ¿quizás?
Olvidé texturas.
Se borraron colores.
Enterré siluetas.
El tiempo conquistó el trayecto.
La vida ignoró la nostalgia.
Los años se han multiplicado.
Los recuerdos se han difuminado.
Escondí recuerdos y una partícula sonora les alumbró el camino.
Uno a uno, luego de años atrofiados, saltaron con tal violencia que rasgaron los muros.
Se amotinaron y mi alma vibró.
La melodía de aquella canción escondía una retahíla de pequeñas memorias.
Los colores volvieron, las texturas y siluetas se rieron y yo con ellas.
Escondí aquel ocaso de 1999 de un martes en San Marcos.
Escondí aquel instante de 1996 en San Pablo donde escapé sin rumbo.
Escondí aquella madrugada de 1990 corriendo por la sexta avenida de la zona 1.
Tantos recuerdos y una canción los liberó.
Los recuerdos son necesarios para no olvidar quién fui, qué viví y en lo que me transformé.
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Qué belleza ✨🪐
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