No daré un paso atrás.
Mi decisión de «no aceptar menos de lo que yo puedo darme» sigue firme.
Puedes ser un gran proveedor y facilitar mi vida, puedes ser un gran partido y ostentar cierto nivel académico.
Puede incluso que seas el futuro más prometedor.
Sin embargo, rompí toda relación con la vulgaridad y lo corriente.
No me veo caminar de la mano junto a alguien con un vocabulario pobre y léxico deficiente.
Puede que tu vestuario sea de una marca reconocida.
Pero no diviso mi futuro junto a alguien fanfarrón, aunque tengas que presumir; menos junto a alguien que necesite hacerse notar.
No aceptaré menos de lo que yo puedo darme, y eso abarca también lo intelectual y cultural.
No tengo prisa por unir mi vida con otra.
Mi felicidad no depende de quién este a mi lado.
Es lindo enamorarse, la emoción de una nueva ilusión y lograr ese clic, pero no es mi prioridad.
No daré un paso atrás.
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.