Ya inician los días en que oscurece temprano.
Me pone nostálgica.
Tal vez extraño quién era en esa época.
Quizás extraño lo que estaba sintiendo en esa época.
Llegan a mi mente olores, sabores, sensaciones.
Rememoro sueños, siluetas, miedos, sombras..
Pensamientos huracanados crean un caos sentimental y las emociones vuelan descontroladas hacia lo conocido de una añoranza.
La oscuridad cubre majestuosamente un sol agonizante, tal como la agonía de los recuerdos que quieren permanecer en mi mente.
Mueren, se difuminan, traslúcidos desaparecen como el humo del cigarrillo, exhalan un suspiro suplicante de «no me olvides».
Recuerdos que regresarán con el estímulo de algo tan insignificante como el olor a tierra mojada o césped recién cortado.
Una oleada de celajes, un frío viento acariciando mi rostro, una tonada tarareada de la melodía de un amor que fue, de uno que nunca fue, de uno que añoro que aún pueda ser.
Ya inician los días en que oscurece temprano.
Me abriga la quimera del quizás, del tal vez, del ¿por qué no?
Cascadas de ilusiones caen en el verdor de la esperanza, bajo un cielo pincelado de sublimes intenciones, bañado por el viento del norte cuya frescura hidrata la noche al acercarse.
Tal vez extraño quién era en aquellos años de ignorancia.
Quizás añoro volver a sentir lo que en ese momento experimentaba.
Noviembre llegó y quiero mil noviembres más, llenos de torbellinos huracanados y recuerdos difuminados por la emoción del aquí y ahora.
ShadowMisLetras
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Nostálgicas y bellas palabras.
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