Ya no podía alejarme de ti, porque a pesar del dolor que me ocasionaste, lograste quedarte con el amor que no había podido entregar a nadie…
Archivo Anual: 2018
Momento de hoja
Tiradxs bajo el correr de las nubes…
entre la maleza y el concreto…
entre la contaminación de la ciudad…
y la levedad de la naturaleza.
Una mirada clavada…
de ilusión natural…
viendo cómo cambiaba:
– de azules a cafés…
— de cafés a negros
— de negros a misterios…
—- de misterios a compañías…
—– de compañías a amores…
—— de amores a vidas.
Los sueños afloran…
las pesadillas aflojan…
las utopías se alojan…
las energías cobijan…
las contradicciones se rebajan…
las complementaciones encajan…
barajan, remojan, antojan…
ja ja ja se apendejan.
Un recuerdo impregnado…
ahora, a la piel, al ser y al andar.
Tiradxs con el rostro al suelo…
debajo de la sombra olvidada…
que ya no refleja la fuerza del sol.
Es tiempo de callarnos,
callar nuestros miedos
de abrirnos, pero no literal,
y retomar el pasado…
como traducción del instante actual…
callarse para luego gritar.
Se llegó el momento de mostrarnos…
como seres imperfectos…
perfectamente perfectibles…
diariamente.
Unxs humanxs comunes,
reales: con cerebro, hígado, indignación y cerumen…
que encuentran gozo en tocar la tierra con las nalgas…
comer con los dedos,
y observar como los pájaros se pelean.
Instante e inflexión…
mágica y onírica…
se hizo realidad en y por algunos minutos…
solo, en dúo, en trío o en más.
No fue posible ver la caída…
de la bola amarilla,
pero mientras se dormía y se despertaba…
con un ojo abierto, y el otro a medias…
una hoja, hizo su danza…
rebelde, insolente y atrevida…
dio el salto de vida al vacío.
Ese día aprendió, aprendieron…
que había, había por voluntad,
hecho lo que querían hacer…
fueron libre…
y lo siguieron siendo…
el resto de su eternidad.
Amigo fiel.
Existió una vez un hombre, que no poseía nada, ni siquiera un nombre.
Lo acompañaba un sombrero que estaba echo de cuero y su fiel perro.
Caminaba todo el día y a veces asta sonreía, aunque el creía que nadie lo quería.
Solía jugar pero nunca se olvidaba de soñar.
Buscaba su mundo, un lugar que no existe donde no hay nada triste.
Caminaba, nadaba o volaba simplemente hacia todo lo que quería o soñaba.
Algunos le llamaban loco y él no los entendía,
Un buen día, alzó su sombrero al suelo y cargó a su perro,
Juntos comenzaron a correr con miles de sonrisas en medio de un arcoiris,
Entonces, la felicidad los invadió, la tristeza nunca más los atacó.
La cordura es la mayor locura, el ruido es el peor silencio, la luz es simple obscuridad…
PL
Te regalo un treinta de febrero
Para qué un gastado catorce…
Yo te regalo un treinta de febrero…
No un veintinueve, es un treinta…
Un día con veintidos horas…
Cada hora tiene cien minutos…
Un solito y dos noches…
Sabrá a sandía en el parque…
Y de fondo música de protesta y pobres…
Con olor a kilómetros y fluidos de pubertxs…
Puede ser martes o jueves…
…Estos días son menos complicados…
Y de preferencia un cuarto para las seis…
Como la canción…
Aquí no hay relojes y si moteles…
Le diremos nido…
Las manos se juntarán con los pies…
El músculo se despegará un poco de los huesos…
Y se tendrá conciencia de la cuerpa…
El clima será a tu elección…
Y, si puedo sugerir…
Que sea el frío de diciembre…
No aparece en el calendario…
Aunque lxs abuelxs si lo conocen…
Ellxs nos lo regalaron junto con los búhos…
No existirán semáforos…
Rojo será exclusivamente para la sangre…
La sangre menstrual de mis ciclos…
Diremos en el trabajo y universidad que nos empachamos…
De tanto reír y llorar…
No nos entenderán las mentes comunes…
Y porque está en nuestra naturaleza…
Para este día…
Abundará la mierda, el placer y las metáforas…
Y no lo olvidaré…
Daremos gracias…
Gracias por lo todo y por nada…
Los abrazos estarán de más…
El contacto será con los ojos…
Las tripas nos ahogarán en silencio…
Tendremos ciento treinta y dos mil segundos sin presidente…
Reinará la anarquía de tus ideas y emociones…
Le sumaremos la solapada razón de mi existencia…
Vamos a tener pausas prolongadas…
Cuando nuestras pestañas…
Coqueteen y se hagan el amor…
Lxs gatxs seguirán maullando…
Lxs vecinxs no gastarán agua…
Y el pasaje no superará la canasta básica…
Sí…
Es intenso…
Como vos y tus gemidos…
Y sí…
Estoy loca…
Es mi utopía…
Es mi treinta de febrero…
Es tu treinta de febrero…
Pensamiento # 48
De las peores fases…
es de donde más se aprende…
y si no se aprende…
es de donde el cuerpo más se impregna…
de lo que no hay que volver a hacer,
para no cagarla igual.
Intento de escritora
En mis casi 23 años le he huido bárbaramente a la poesía, al amor, las muestras de cariño y todo aquello que nos pintan «color rosa»; sin embargo, me es inevitable no respirarla, sentirla y hacerla mía.
Por eso, a partir de hoy les abro mi corazón, que a pesar de estar oscuro y un poco descuidado, está casi completo. La mayoría de mis escritos no reflejan situaciones de mi vida, sino de quienes se sientan a mi lado en el autobús, de quienes se toman de las manos a escondidas en los comerciales y de aquellos que temen ser descubiertos.
Por el momento formo parte de esos temerosos, pero tal vez más adelante decida cambiar el Libertad sin huellas, por el nombre que han escrito mis pequeños dedos en cada viejo cuaderno viajero.
No estoy hecha de dulzura y positivismo, estoy hecha de lo que la sociedad ha intentado hacer de todos nosotros, con la diferencia de un toque de libertad que me he adjudicado sin permiso del cielo.
Espero que para todo tengan una crítica, buena o mala, pero que la tengan. Y como diría el gran Cerati, a quienes me comenzarán a leer: ¡Gracias totales!
Fueron siete…
Fueron siete… Y no fueron meses, no fueron semanas, no fueron días, no fueron horas, no fueron segundos…
Solo recuerdo que fueron siete.
Las conté y analicé durante siete días. Sí, siete fueron suficientes. La primera la descubrí cuando me mentiste a los ojos negando haberme llamado el jueves por la madrugada. La segunda llegó cuando viste como un niño abrazaba a su mamá en el aeropuerto.
Fueron siete… Y todas las anoté en mi viejo cuaderno, el mismo del que decidí alejarme cuanto tú te fuiste de aquí.
La tercera ocurrió cuando hablaste por teléfono con tu hermana, a quien creíste habías perdido por una falsa noticia en el noticiero de las ocho. La cuarta era más superficial, pero siempre honesta, vestías la camisa de tu equipo favorito y gritabas en celebración mientras me besabas los labios.
Fueron siete… Y cada una era distinta, cada una llenaba un espacio vacío dentro de mí, por eso sé que fueron siete.
La quinta fue sorprendida, pues a pesar de tu gran estatura y tu aspecto serio, la quinta iba acompañada de una lágrima que vi caer mientras leías uno de mis libros favoritos y hacías anotaciones para tener de qué charlar luego conmigo. La sexta no era tuya, pero evidentemente te pertenecía. Esa era de tu sobrina al descubrir que dentro de su cereal había salido el último juguete de la colección. Recuerdo que tardaste semanas en encontrarlo.
Fueron siete… Y aunque no tenga razón para apropiármelas, las siete eran mías, porque yo era tuya.
La última llegó inesperadamente. Ibamos en el metro y aunque ninguno de los dos sabía el paradero, reíamos de habernos colado en la fila. La séptima sonrisa, esa que englobó todo, esa que me curó e hirió al mismo tiempo, ocurrió antes de que la vida decidiera por nosotros separarnos.
Eran siete los fallecidos, tú eras el séptimo. Siete fueron los días en los que comencé a contar el tipo de sonrisas que te pertenecían, siete fueron los motivos que encontré para volverme loca por ti y siete fueron los minutos que pasaron desde que nos subimos al metro.
No fueron siete vidas, pero si pudiera vivirlas todas contigo, serían siete las vidas que hubiera vuelto a contar tus sonrisas.
Lo IN-conceptualizado
Es un lastre temporal…
pensar en el amor como propiedad…
como rey y señor de un cuerpo…
como peona y esclava de un terrateniente…
Las vulvas y los penes…
nacieron en libertad…
«tanta» como la de los seres planetarios…
en tierras de latifundio…
Mentes podridas…
con sed de poder…
coaccionando individuxs
apelando a la miseria….
Necesidades insistentes…
tan básicas como terrenales…
pensamientos confundidos…
con estómagos vacíos…
La fraternidad fraccionada…
la sororidad dividida…
conceptos aún incomprendidos…
lucha de generaciones venideras…
Raíces en el pasado….
conflictos en el presente…
pistilos en el futuro…
Sexo e iglesia…
juventud y sexualidad…
placeres humanos…
maldecidos por razas «superiores»…
dioses inactivos…
vencidos por creadores extranjeros…
tan humanos y omnipresentes…
como la carne de color…
Luchas extranjeras…
exterminio misógino…
de brujas y rebeldes…
de cerebros diferentes…
Discursos vacíos…
sin entes combativos…
puntos suspensivos…
de sociedades suspendidas…
Conocimientos ordinarios…
educaciones críticas…
incidencias políticas
derechos inherentes…
Cambios sustanciales…
Pensamiento # 47
La perversa lucha entre
salir corriendo
seguir esperando
o hacer que las cosas sucedan.
Y si, de repente te olvido…
Y qué tal si, un día cualquiera
ya no recuerdo cómo nombrarte
Y olvido tu forma de reír
Y se me olvidan también los malos ratos
Qué tal si ya no te escribo poemas
Y ya no faltas en mis horas
Y mis pensamientos se liberan de ti
Y si un día cualquiera respiro libertad
Y ya no recuerdo el brillo de tus ojos
Y tu voz se me hace desconocida
Y, qué tal si un día de estos, olvido recordarte…