Escribología

Solo fue amor

Qué fácil fue seducirte. No utilicé pronunciados escotes ni excéntricos estrategias.

Qué fácil fue enamorarte. No dije falsas verdades ni fingí mis sonrisas.

Qué fácil fue que me creyeras. Dije no, te prohibí volver a verme e insistí en olvidar nuestra confianza.

Qué difícil fue decirlo. Asegurar que yo estaba bien, que las caricias fueron en vano y que volvieras con ella.

Qué difícil fue marcharme. Tomar mis pocas pertenencias e irme, repetir que no te necesitaba y obligarme a olvidar el último beso.

No fue solo fácil, no fue solo difícil… Después de todo, creo que solo fue amor.

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Insomnio

A veces en la oscuridad
la esperanza tiene más intensidad.
En ocasiones el silencio
es el que grita desde dentro.

Cuánta paz,
cuánta frialdad;
pero es tan acogedor
que no quiero escapar.

Esta noche quizás
mis recuerdos no atormenten.
En la madrugada tal vez
consiga dormir.

Maldito insomnio,
maldita soledad.
divina ansiedad
que me permite escribir.

y, al final…
un suspiro,
el reloj…

no tengo miedo
pero deseo saber,
¿qué tan profundo caer?
¿qué tan profundo soñar?

Han vuelto tan pronto,
estos recuerdos sin más
no sé si es por presión
o la libertad.

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Soles de medianoche

Me haces recordar cuando era un niño, uno que se emocionaba al perseguir luciérnagas entre el colchón y las sábanas, ese brillo que no deja dormir.

Lo recuerdo.

Decenas de pequeños soles moviéndose contra el soplo del viento. Porque en la oscuridad de la noche, ellas siempre volvían a casa.

Eran rebeldes como yo.

La naturaleza tiene su propio lenguaje para nombrar las cosas. Y creo que los humanos no hemos hecho un buen trabajo al traducir la palabra. Rebelde.

Así como tú, tú y también tú. Yo no olvido los destellos a medianoche, ya no en luciérnagas que persiga, pero si en letras que también me proveen de luz, que me hacen viajar a través del viento y la vida, dejándome estar un corto tiempo, de nuevo en mi casa.

En nuestra casa.

En el 21-12 de la calle Noel.

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Entre Marzo y Abril

Marzo va a medio camino y mis dedos por primera vez en este año,
Se dignan a presionar las teclas,
Sentado frente al monitor,
Queriendo explicar que algo está cambiando,
Pero sigo en silencio,
Marzo va a medio camino y yo aún no he iniciado mi trayecto.
Estos meses de silencio me tienen aprisionado.
Algo bueno ha pasado a mí parecer,
Pero aún no lo descifro.
Mientras que mis palabras se marchitan,
Algo dentro de mi e incluso en el exterior es distinto,
Es bueno.
Tratando de volver a ser el mismo de antes,
Pero recordando que aquel que fui lo odiaba.
Abril pronto se acerca,
Y con él un año menos,
Un año menos sin hacer nada,
Otro año sintiéndome miserable,
Queriendo un cambio y temiéndole también.
Buscando la ruta segura, monótona y aburrida.
No me he cansado del sufrimiento,
Pues según muchos cuando uno esta harto,
Busca la manera de no estarlo,
Pero Abril pronto viene y yo sigo…
Sentado frente al monitor
Buscando palabras
Ahogándome en series
Que me venden vidas maravillosas
A un precio muy alto.
Sigo atascado en el tráfico, pudiendo usar los pies.
El único culpable soy yo.
Pues al parecer me regocijo en mi sufrimiento.
Porque no quiero salir de allí.
No hay motivos para avanzar,
Solo ultimátums de la vida,
No hay palabras lindas,
Solo silencio y soledad,
Marzo va a medio camino y Abril pronto se acerca,
Y yo estoy conforme con eso,
Porque no hay palabras bonitas
Ni motivos para avanzar.

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Espectro.

El viento traía con sigo el espectro de una época mejor, el recuerdo d otra vida lejana.
Un sentimiento de nostalgia azotaba sin dar tregua, parecía que nunca se marcharía.

Con la mente en blanco, un andar lento e inseguro como siempre movía su ser a través de la nada llamada espacio.

Buscaba minusiosamente la pregunta a su respuesta, pero solo encontraba preguntas ridículas, respuestas vacías.
Comprendía que nada era todo y que mucho no era nada.
Que el ser era nada, y la nada a lo mejor siempre sería nada.

Siempre se preguntaba:
Que soy?
Quién soy?
-Tal vez un alma oscura, un ente que merodea el silencio y se auto consume. O tal vez soy más que humano…

Su respuesta estaba en el camino o bien al final del mismo, el solo sabía que lo recorrería cual guerrero, no se rendiría jamás, y si alguna vez se rindiera, aceptaría la muerte con honor…

PL

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De nuevo tú

De nuevo tú…
Mi dolor de cabeza
Mi miedo constante
Mi deseo incontrolable

De nuevo tú…
Incapaz de volver
Incapaz de amar
Incapaz de formalizar

De nuevo tú…
El amante compartido
El amante de ayer
El amante sin rostro

De nuevo tú…
El de los detalles absurdos
El de las manos frías
El de las verdades a medias

De nuevo tú…
De nuevo eres más tú
De nuevo soy menos yo
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Intento

En el intento de raciocinio
a su cuerpo se le adhieren
unas inmensas ganas de intolerancia
como esas cartas de juegos hechizantes
de su época juvenil
defensa y ataque en el mismo turno
o quizá la defensa era atacar,
aún se discute este hecho.

En el intento de explicación
huesos, músculos e ideales
se resquebrajan uno a uno
con un intenso chirrido desgarrador
como si los dioses de la muerte
hicieran su visita de chequeo nocturno,
toman café justo al lado de su cama,
entre cada cucharada de azúcar
puede observar los miedos que le rodean.

En el intento de amar
la más incomprensible de las situaciones
del mundo digital, contemporáneo, moderno y precolombino
no es capaz de resolver la ecuación,
y no se podía esperar otra cosa
de una mente común y corriente
negada a las experiencias enriquecedoras
de romper con las pitas preconcebidas
y que con total certeza,
deberá comprar en la tienda de la esquina,
la de doña Nidia…
un rollo de masquin tape de 3″
para pegar los destrozos y cagadales
que le esperan o provocará.

En el intento de escritura
su 20/20 se distorsiona
cayendo bajo, sumamente bajo
a una perspectiva turbada
por medios que solo hablan de muerte
promiscuidad y ninguna idea
que motive a las masas
(trapos sucios sin crítica)
a continuar con una vida
que más parece, pero solo parece,
que tiene final seguro.

En el intento de expresión
se encuentra con calles censuradas
donde las paredes solo son paredes
donde el arte solo es basura
donde las vulvas y los penes
tienen que quedarse en casa
porque «lo que no se nombra no existe»
pero entonces
se pregunta, y ahora con más continuidad,
por qué orificio orinan las personas pues…
y en su ilusa mente
no guarda conceptos como esos,
porque son ¡del demonio, hermano!

En su intento de ironía
solo palpó estructuras banales
otra vez, un intento fallido de liberación de mentes
porque es evidente
y aunque le acaba de pasar por la cara
una estructura no se cambia desde afuera
ni publicando, ni callando, ni haciendo nada
y menos aquí…
un barrio
un departamento
una ciudad
un país
un continente
que no lee,
pero dicen que los pecadores pagarán un día.
No me crea, léalo.

En un intento obsceno
y otra vez embebido
frente a una pantalla blanca
con los calores de infierno mojado
que acompañan a estos meses
lo único que cambió:
fue su ventilador negro
que rueda y rueda
sobre una cara que sonríe
y que se acompaña de dos príncipe negro
en la esquina de una mesita chiquitita.

En cada intento fallido
no ha sido un fallo completo
y aquí aplica el refrán de los abuelos:
o lo miras medio vacío
o lo miras medio lleno
y la vida es corta para no aprender de lo intentado
Por malo que esto sea.

Aquí no hay anécdota
sino puros retos logrados
importando una mierda
si está de acuerdo o no.

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La niña de cuatro otra vez

Estábamos en verano y a pesar de los treinta y tantos grados centígrados que hacían, yo seguía sintiendo frías mis manos.

Ya no guardaba nada tuyo en la habitación, todo lo había regalado o tirado; sin embargo, de tus pasos no podía deshacerme. No sé si era torturada por ti o mi mente me hacía una mala jugada, pero desde 1997 te escuchaba caminar por la cocina, te imaginaba abriendo el refrigerador para beber leche desde la caja. Yo odiaba eso.

Como siempre, temí en levantarme y encontrarme con tu rostro, temí que aún estando tras unas rejas me siguieras causando pánico, temí que fueras tú, y sí, aun sigo temiendo que seas tú…

Ni la música, ni el licor era suficientes para ahogar el sonido de tus pasos y aquella tabla del suelo que rechinaba, la que prometiste arreglar el último invierno, me recuerda que no estoy sola.

Ahora ya es otoño y han pasado 25 años y como siempre el reloj marca las 3:30 de la madruga. Estoy fría otra vez y el sueño se ha escapado de nuevo.

La escena del 21 de marzo de 1997 se vuelve a repetir en mi cabeza, trato de reprimirla, pero no, no puedo hacerlo. Sé que estás del otro lado, pero ya no en la cocina, sino detrás de la puerta de la que era mi habitación.

Tus pasos son pesados y fuertes, la puerta tiene llave y como aquel 21 de marzo, sé que estas ebrio… pero esta vez no sé que hice mal, le doy vueltas a mi cabeza y estoy segura que la tarea de matemática la terminé, que no dejé mis juguetes tirados por la sala y que mamá está en casa para escuchar, realmente no sé qué esta mal…

Estas forzando la puerta y no tengo defensa, no más que el oso de peluche que me acompañaba de niña. Los recuerdos de aquella madrugada se vuelven borrosos, y la vista se me nubla.

Abriste la puerta, y fui la niña de cuatro años otra vez. Indefensa y aunque no por decisión, ya no tan inocente…

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Limbo de materia e Ideas

Las aves solo aparecen ante sus ojos

él las espanta con sus huesudas manos

él agarra la realidad por manojos

él la come entre caballos y marranos

 

en su mirada metálica veo un espejo roto,

mira como recoge los pedazos y los lanza

rebeldes flotan con la fuerza del hoto

vuelan y luego terminan con una danza

 

Mira como se burla Platón desde su mundo,

rodeado de voluptuosas y bellas Ideas,

sentadas, oyendo en un amplio rotundo

lo que son las cosas materiales y feas

 

Mientras mira los átomos y el vacío,

cual estrellas en noche despejada

yo verle los ojos café chocolate ansío

con un café cálido quiero mi tajada

 

Hinchado el orbe de hueso y seso,

con los secretos del infinito apuesto

pinta un mural colorido y grueso

se aísla en una isla salada del resto

 

¿Qué es la cura sino el camino a la muerte?

el reloj pasa y las cosas se ordenan

mejor el reloj de arena volteado, inerte

y las cosas descontroladas, así penan

 

Así el infinito se aturde y se confunde

me olvida y cuando rancio siento su perfume

mi alma con la nebulosa celeste se funde

y deja que la razón paulatinamente se fume

 

Tardía la muerte habrá llegado a mi lecho

después de 40,000 años en el limbo grisáceo

no habrán canas en mi sien, o en mi pecho

mas en mi mejilla un último tono rosáceo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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