Escribología

TU FORMA DE MIRAR

Que tu forma de mirar no pierda su reflejo…

En ella encuentro paz, ternura y valor.
Es tu mirada la que cada mañana me recuerda la dicha de vivir, la dicha de tenerte junto a mí.

Tu mirada es genuina y auténtica, me permites verme a través de ella y siento con ternura como me abrazas con tu mirada.

Aún en medio de tanto caos que hay a tu alrededor, tu mirada es luz y brilla como tu alma… que tu forma de mirar no pierda su reflejo.✨


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Brújula y Mapa

He vuelto a percibir la cercanía de tus brazos y,  no te he encontrado.

He vuelto a esa dicotomía entre la distancia y el regreso y, en la chispa de su brevedad.

He vuelto a conocerte en mis cicatrices y, te veo presente con un gesto acertado.

He vuelto a romper esquemas y conteos poéticos para no comprometer mi libertad.

Ayer me definia a mi misma como la burla a todos tus miedos.

Ayer fui una de las muchas historias que se construyeron en tu pecho.

Ayer acepté mi identidad como parte de éste y de todos tus credos.

Ayer, una vez más, confirmé mi entusiasmo al verte satisfecho.

Hoy soy esa que inventa un ave nueva por cada letra de tu nombre.

Hoy conspiran mis ganas en contra de mis suspiros.

Hoy me encuentro elocuente, furtiva y acelerada; y por dos de tus  dedos, empapada. 

Hoy compruebo mi firmeza  sobre tus manos, y lo bien que te queda ese nuevo pronombre.

A pesar de lo calculadora que suele ser la simpleza de la soltura.

A pesar de lo difícil que es volver de la lejanía;

No soy sutil, perezco de paciencia y de tacto 

para decirte todo y nada, mientras te afianzas en mi cintura.

Encuentro la sinfonía que forman tus labios con mi lengua,

Reconozco entonces que pertenezco a tu mirada y, tu pupila, es mi esclava.

Acepto entonces lo bien que conjugamos aunque no nos pertenezcamos. 

Entiendo que somos 

brújula y mapa, 

arte y artista, 

mano y arcilla, 

Harry y su capa.

Podría asumir que ya sabes mi verdad, 

Podría estar casi dispuesta a apostar por la naturaleza de tus conclusiones.

Sin embargo, me encargo una vez más de explicarte la entereza de mis intenciones:

Recuerda, pajarito, que yo siempre vuelvo al lugar donde tu me quieres encontrar;

Que el ¨ayer¨ y el ¨hoy¨ son solo indicadores nominales del tiempo, sinónimo de simulación;

A pesar de todo, invento una nueva manera de complicarme para evidenciar esta extraña magia brevemente interrumpida, eternamente deseada y ansiosa de ser tu canción. 

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Tu Aroma

Solo han pasado días desde que te fuiste, has dejado en el camino ese delicioso aroma que me encanta demasiado, aunque nunca supe si era tu fragancia o tu aroma natural, solo se que tu aroma se volvió un vicio, ese vicio que no quiero dejar de sentir.

Tu aroma, hace que recuerde cada momento juntos, tus abrazos, tus besos, tu piel con mi piel, me has dejado tan marcada.

Que cada vez que siento tu aroma me pongo tan nostálgica y me den unas ganas de salir corriendo tras de ti.

Simplemente tu aroma!!..

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En bonanza

Es bajo la lluvia tierna, sonora

que se descubre turbia e insolente,

en violento contraste con la aurora

Cortando a la hierba subyacente.


En una atmósfera recalcitrante

bien augura que en las siguientes lunas

se venerarán de forma distante…

luego habrán caricias oportunas.


Es así como en el absurdo silencio

voy desapareciendo bajo el cielo

renazco sobria sobre un mar en bonanza


asciendo, mi ligereza potencio

luego escalo mi montaña de hielo,

es inminente la brisa de esperanza.

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Batallas

No me vengas a hablar de batallas, cuando no conoces las mías.

No vengas a presumir tus triunfos, ante los míos. La existencia es relativa.

No te atrevas a señalar que tu vida ha sido difícil, cuando no tuviste que atravesar un oscuro camino de abuso, hostilidad y humillación.

No quieras minimizar mi existencia, solo porque necesitas sentirte superior.

No creas que tu vida ha sido difícil, cuando ignoras lo que significa sonreír mientras tu interior está fragmentado.

La calamidad no es simplemente ver ropa y zapatos de segunda.

Anduve con ropa de marca, zapatos de renombre, pero el yugo ciñendo mi carácter, doblegado mi espíritu y callando mi voz ante la injusta convivencia.

No me vengas a hablar de batallas, cuando no hay comparación.

No vengas a querer motivar mi día a día con frases triviales que hace muchos siglos dejaron de tener sentido y ahora, son sólo cofres vacíos de tesoros imaginarios.

No te atrevas a comparar mi existir con el tuyo. Estamos en galaxias a destiempo. Vivimos en universos distantes. Mi realidad es inestable como mi estado anímico.

Mi batalla sigue latente.

Me acecha la cruel desesperanza, sigilosa me observa, esperando el justo momento en que sienta que voy avanzando para apuñalarme, una vez más, por el costado, mientras me sonríe saludando.

No te atrevas a expresar que me comprendes, cuando ignoras lo que escondo tras mi sonrisa. He aprendido a sonreír y siempre decir que estoy bien.

He sido una buena estudiante ante la cruel maestra llamada Vida, cuyas lecciones han torturado a mi inconforme alma. Y aún así, continúa ensañándose.

Se ha propuesto en convertir mi sonrisa en una mueca de dolor y amargura.

Sin embargo, mi alma rebelde se atrinchera y se ríe a carcajadas, toma aire y corre entre suelo minado, llevando como estandarte la mirada retadora y la incoherente alegría de vivir.

No, no te atrevas.

No tienes idea de cuántas batallas he librado. Cuántas me he dejado ganar, para lograr ganar. Cuántas he abandonado. Cuántas otras he iniciado.

No, no te atrevas a comparar, ni señalar, ni expresar que puedes imaginar lo que he vivido. Porque para imaginar lo inimaginable, debiste participar en, mínimo, una contienda a los 8 años. Pero, tú, a esa edad ni estabas consciente que existías.

No me vengas a hablar de batallas.

No te atrevas.

#ShadowMisLetras

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Navecita blanca

“Y todo lo que tocas se hace primavera”

Ni todos ni tantos

son, ni fueron los días

que me aferré o, no de tu mano.

Ni siempre ni nunca

pensé, sin dejar de creer 

que podrías (no) soltarme.

Y, tan fiel a la palabra de Silvio, 

sigo creyendo, mariposita, 

en ese gris viaje que se convirtió en tu navío.

Y tan hoy y tan ayer, te envío,

tantas y pocas palabras,

porque dejaste de ser para el mundo

 y empezaste a nacer para las almas.

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Cierra la puerta

No recuerdo cuánto tiempo ya ha pasado
Desde la última vez que nos vimos.
Con los días he olvidado, tu voz y tu forma de reír.

Decir adiós no es de mis virtudes
Soltar y perdonar de mis necesidades.
Me resisto a pensar que no hay más,
que es definitivo.

Pero es necesario avanzar
Y es momento de sanar mi corazón.
He tardado demasiado y al fin tomé la decisión.

Cierra la puerta, que nos duele el corazón cuando vemos a hurtadillas.
Me repito mientras lloro en silencio.

Cierra la puerta,
que el viento frío no llegue a nuestra piel,
porque invade los pulmones y es difícil respirar.

Cierra la puerta,
ponle candado y lanza la llave a un recóndito lugar.
A veces está bien dar la vuelta sin mirar atrás.

Cierra la puerta,
Y mientras caminas para alejarte,
respira profundo, que esto dolerá.
Solo un poco dolerá y volveremos a sanar.

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Nuestra Lejanía

Allí en la distancia está el tiempo
Pero más que el tiempo pesa la distancia
La de centímetros más que la de kilómetros
Y no es culpa de nadie

Y es que no se trata de culpables
Sino de hacer lo que se debe cada que nos vemos
Aunque seamos un par de desconocidos
La sangre nos hace más que conocidos

A ti te llevaron de la mano
Y a mí me dejaron la carta de sorpresa
No dije ni hice nada porque te amo
Aunque parece que no hay recompensa

Aun con las millas de distancia
Siempre estaré para ti cuando lo pidas
Aunque extraños en constancia
Siempre dolerá cuando te despidas

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¡Silencio!

¿A qué suena el silencio?

Suena como un chorro abierto mientras cae el agua a la tina.

Como el bullicio de la cuidad mientras intentas llegar hasta tu casa.

Suena a los gritos de un padre a su hijo mientras intenta que se duche después de jugar en el parque.

Como al sonido blanco que ella escucha para tratar de conciliar el sueño.

Suena como una ambulancia que zigzaguea por la calle evitando chocar y llegar a su destino.

Como la cuchara que golpea el bowl con leche y cereal.

Suena a un video que se reproduce en un celular mientras nadie lo ve.

Como cuando gritas, pero nadie escucha.

Suena a que solo quieres estar solo y no pensar en lo mismo.

Como el cansancio y el sueño liviano

Suena com un tren en marcha mientras vas sentado en él y el movimiento te adormece.

Como a los dedos que golpean el teclado mientras se precipitan a escribir esta oración. ¿A qué suena el silencio? Si debiese sonar a nada y al final suena a todo…

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Vacío

Cuando a los días les hace falta ganas. Te levantas por las razones que obligas a tu mente a creer que son tu inspiración de lucha. Avanzas sin sentir el gusto de cada día, sin disfrutar lo que antes te hacía tanto bien.

Buscas de muchas maneras llenar «ese algo» que te hace sentir vacío, buscas distraerte en todo esperando encontrar el contenido que te llene de nuevo. Pero nada, sigues sintiéndote vacío.

Luego te encuentras frente a ti, tu rostro cansado y tu mente perturbada que lo único que espera es encontrarse, te sientes sin motivación, sin interés y con esa sensación de no tener nada por dentro.

Toca lavarse la cara, hacerle frente al sentimiento, recordar tus batallas pasadas que ganaste, toca recordar lo que te ayudó a vencer y aplicar de nuevo…

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