Escribología

Te quiero

Te quiero como briza de lluvia cayendo en la mar.

Te quiero. Como quiere un niño, como quiere un niño a su dulce mamá.

Te quiero por quererte, porque en mi jamás estas ausente. Ni en presente, ni en principio ni en final.

Te quiero como las aves al cielo, las nubes al suelo y las palmas al floral.


Te quiero por quedarte, te quiero por dejarme. Sin prisa y sin más. 


Te quiero como el aire al viento, como el plumaje al ave, como el suelo a la tierra, como el fruto al árbol, como el agua al océano, y como la vida a la vida. 


Te quiero, te quiero, te quiero.


Sin prisa y sin afán…


Pero te quiero… 

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Para siempre

Y de esas cosas que a mi nunca se me van a quitar puedo presumir que. Las manos frías, lo congelado de los pies, el corazón que late más fuerte cada vez que se enciende la música, junto a la lagrima que siempre cae por dentro porque es algo que a nadie más importa, la terquedad por sentir que soy escritora, el deseo ferviente e impulsivo por algún día llegar a serlo.

Las caricias en mi piel, hechas por ese ser que yo insisto en volverlo eterno, las ganas de llorar ahora más que antes, por esas cursis e innecesarias películas tristes, reprimir el deseo de decir te amo.

Las ideas carentes de razón, de lógica, y la aparente calma cada vez que leo tu nombre equivocadamente en cualquier lugar. La sonrisa por ser quien soy, el miedo por perderme entre tanto papel, y sobre todo, el deseo que pido cada noche, sin falta, sin descanso, Una vida más, después de ésta, porque está no me alcanzará para seguir leyendo, y por fin terminar de escribir todo lo que quiero decirte. Porque es mucho, y diferente, ¿Y yo qué puedo hacer? Si me causas tantas cosas a la vez. Y si se me concede el deseo de cada medianoche. Sé, que así seguirá siendo. Para siempre.

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Solución

Mientras pintaba miles de escenas de mi vida venían a mi cabeza, y las lágrimas hacían su aparición triunfal y puede que leer esto para algunas personas sea «mierda» pero me di cuenta que el mundo no te deja ser bueno, aunque viéndolo desde otro punto la gente que lo habita no te deja ser bueno, siempre hay excusas, siempre hay un «por qué» simplemente no pueden hablar con la verdad, hablar sin rodeos, hace poco leí algunas cosas como «Si te dicen las cosas de golpe duele menos a que te mantengan con la ilusión» ¿Pero es cierto? ¿Podría disminuir el dolor una ilusión rota de golpe?, lo que si puedo afirmar es que duele menos que estar volando en una nube y que te bajen de una pedrada, qué tan duro se puede caer luego de volar tan alto, y qué tan bajo podés caer, que tanto te podés hundir, y no hablo de un agujero, puede ser un precipicio, tu precipicio, hablo de hundirte en vos mismo, de caer en una profunda depresión, que por cierto creí que nunca me afectaría o las personas que me rodean, pero comprobé que si te puede afectar aunque la señales no sean muy notorias, un día solo te das cuenta que «Te estás matando», te estás dejando morir, por algo que probablemente tenga solución, qué te puedo decir «Problemas familiares, escolares, una ruptura amorosa (un corazón roto, es el causante de muchas cosas), algo que te acongoje, o que no te deje dormir». ¿Realmente es tan malo?.
Lo único que puedo argumentar es que hay personas que te quieren y que darían lo que fuera por verte bien, feliz, lleno de  vida, y que realmente no hay ningún problema que vayas a enfrentar solo, y aunque las personas te decepcionen siempre hay una razón para sonreír entre toda esta mierda, alguien que te diga «El mundo se va a la mierda, pero yo me quedo contigo».
Y sobre todo recuerda que la vida no es una carrera de caballos, y que todo llega a su debido tiempo, aguarda, algo grande espera por tí.

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Perdón

Entre mudos y muertos doy pasos sin pausar,

Mis ojos solo ven sangre salpicar entre banderas y territorios,

Mi cuerpo se eriza con cada grito de auxilio,

Mi mente no imagina el rostro de todos esos niños sin vida,

Y yo no puedo hacer nada, siento este sentimiento de impotencia.

Entre tanto bombardeo entre países…

y maldades, mi mundo está en decadencia,

Me siento como testigo, de todas esas cosas horrorosas

Perdóname… por favor perdóname,

Por traerte a este mundo,

En donde el olvido es la comidilla para el que tiene hambre.

Por traerte a este mundo,

En donde mueren niñas quemadas por exigir un plato de comida sobre la mesa.

Por traerte a este mundo,

En donde la fe se ahoga con bombas químicas.

Perdóname…

Porque lo que hago con mi grano de arena,

no es suficiente para dejarte un mundo mejor…

Perdóname…

Porque con mi indiferencia yo fui quien asesinó, saqueo, quemo y golpeo a una sociedad corrompida por el dinero, la avaricia y el poder.

Perdóname por traerte a este mundo que perdió el rumbo,

Perdón por traerte en mi vientre y no traerte,

Por culpa de este cuerpo que no hace más que secarse, con cada amanecer…

Perdóname, por favor mi rayo de luz… Perdóname.

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Al final aprendí…

  • La vida se trata de decidir, una pregunta no lo es todo, las respuestas pueden ser escasas y en los últimos cinco minutos ya estás varios kilómetros adelante.
  • Cuando las personas creen que estás muerta, en realidad estás congelada y tratando de conectar con tus huesos en posición fetal bajo el sol.
  • Un café siempre caerá bien, no importa la hora, día, lugar y la persona que te lo invite, a menos que tengas que hacer pipi y no encuentres baño cerca.
  • Escuchar la narración de un partido de fútbol de otro país con locutores nacionales puede servir de colchón para acariciar las manos de diferentes generaciones.
  • En cualquier camino te puedes encontrar de todo; desde vacas, perros, personas sucias tirando basura, pero solo en esta época encontrarás a más de diez Judas seguidos.
  • El tiempo se hace más largo cuando estás apunto de llegar a tu destino, y más corto para dormir después del juego de 10 pequeñxs niñxs que se reúnen luego de meses.
  • Nada supera al sabor de la tortilla, excepto el del tamalito recalentado a las 4 p.m. con café y dos perros atentos a tus migajas.
  • El color de las uñas te definirá por los últimos 2 meses, hasta que encuentren gracia en el color de las calcetas que combinan con tu personalidad.
  • Una cámara fotográfica no puede contener todas las sonrisas y cabellos despeinados luego de caminar por 30 minutos al río para meter parte de tus pies.
  • No poder explicar a tu sobrino por qué ya no existe un río y la vaca tiene que tomar agua de la pila cada vez que su dueño se acuerda.
  • Pedir «raid» es una aventura en el país de la desconfianza, se torna misión imposible cuando te falta aire a los 24 años y sos capitalina.
  • Descubrir que aún a los 53 años se puede correr en una chamusca con los primos como porra y el sobrino de árbitro para que pierda el equipo al que apoyas.
  • Bancopoly puede sacar tus más bajos instintos de capitalista, terrateniente, empresarix y codiciosx, y esto deja de importar a las 2 horas de juego cuando te das cuenta que aún no logras recordar el color de tu ficha, no te sabes las tablas de multiplicar y nunca has tenido tanto dinero en tus manos.
  • Tener sexo se considera «pecado» en esta semana ¿Por qué? No te lo explican. Y aún así no lo puedes hacer porque estas a más de 280 kilómetros, lo que si es genial es debatir por horas está idea por mensaje de texto.
  • A falta de Internet, los mensajes de textos son los mejores aliados, eso sí, los párrafos son más extensos y los emoticones casi ausentes para las reacciones (ocupan mucho espacio).
  • El corazón y la piel buscarán regresar a su raíz, el olor a adobe y leña es la mejor combinación luego de subir y bajar por la tierra fértil y frutos prohibidos.
  • Por más que llegue dos veces el pájaro a la casa, no quiere decir que desea vivir en la jaula aunque lo alimentes, no es motivo para cortar sus alas y declararle la guerra cuando intenta escapar.
  • Puede haber demasiado frío para dejar de bañarse, pero no para irse sin probar las granizadas de la prima en el parque central.
  • Si llevas contigo un libro y lo abres frente a un niñx, este sólo aumentará sus ganas de conocer el mundo, su fascinación por las letras y tu amor por sus pupilas.
  • Descubrir que son los mismos rayos de sol que les acaricia el rostro por la mañana hasta que la luna aparece para guardar sus utopías es un recuerdo infinito.
  • No extrañarse de las promesas que no se cumplen, voltear a ver las pequeñas cosas que aún se pueden cambiar para mejorar y ser felices.
  • Siendo una «tradición» se le ve a la mujer como la «fácil, desarreglada, buscona, traicionera» y se sigue juntando gente para reírse y permitir esta asignación de roles, estereotipos y criminalizando.
  • Un «quiero ir» puede convertirse en un «noviembre tornasol» en pleno abril.
  • Los ronquidos se pierden en dos minutos de conexión y rap.
  • Los juguetes pueden ser más económicos en «el pueblo» que en la metrópoli, por lo menos sabes que tus centavos van a la boca de una familia y no al bolsillo del criollo.
  • No pagar por adelantado y tener plan a, b, c… para regresar a casa. Tener paciencia y disfrutar de la fluidez de Chimaltenango.
  • Las despedidas se transforman en «vuelvo pronto» para seguir aprendiendo sobre la vida, los viajes y pausas prolongadas del viento.
  • Lxs gatxs bebés pueden crecer tanto en 4 días y abren los ojos aproximadamente a los 8 días de nacidos. 
  • Siento placer en comer alitas de pollos y ver una película sobre extraterrestres un domingo por la tarde. 
  • Las personas no suelen dar gracias, no suelen eructar con confianza en la mesa por considerarse falta de respeto, ni hablar de popo como algo tan normal. 

Lo último…

  • Perderte +5 días y regresar a Facebook te provoca lagunas mentales, empiezas a debatir sobre redes sociales con tu mejor cuate, para recobrar la importancia de humanizarse y verse a los ojos y terminar escribiendo a las 2 a.m. lo que pudiste guardar solo para ti.
  • (Regresar a casa y dar gracias por encontrar el baño vacío es reconfortante y desinflamatorio).
  • Te das cuenta que escribir y leer es la prueba fehaciente de que no ha muerto tu humanidad. 
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Presentación

Irrumpo la comodidad de lxs necixs y la preocupada puesta de sol…

Soy…

Color maíz de la cosecha de noviembre, soy rebelde por la escarcha caída en diciembre que ha teñido las arrugas alrededor de los ojos y aún así puede soñar con la aurora tardía…

Mis pies son flacos, y locos, y utópicos,  me han enseñado a flotar sobre la miel de la indignación. Se resisten a caminar sólo en un sentido, se resisten a ser sólo pies, se resisten a sólo caminar, se resisten a estar solo abajo, de vez en cuando se suben a las nubes…

Si algo tengo duro en esta existencia son los carcañales, plagados de líneas y espirales que acarician la travesía de la vida y placeres. Son tan suaves en lo árido, que desearía que mi lengua fuera más larga para disfrutar de su sabor; sabor a horas descalza en la tierra mojada…

Las montañas que se asoman sobre mis dedos es esa resistencia a estar bajo presión de los zapatos y modelos ortopédicos que aprisionan mi músculo y condicionan mi razonamiento, reduciéndome a vivir de esa forma todos los días…

Cada inesperado paso hacia la nada se convierte en todo hacia lo desconocido, sobre las memoria de las rodillas brotan las hojas de las sonrisas de los 90’s que se refuerzan en el revelado del presente…

Los huesos bajo esa delgada capa de piel son prisioneros de las costumbres machista-patriarcales-indecentes que poco a poco han ido quitando tela y cubriéndose de primavera y velocidad por la libertad

Se vive por un mundo más humanx…

A la mitad del ser, de esa existencia atípica, ya no se esconde la identidad colectiva, se ha aprendido a renunciar y abortar lo impuesto, no ha sido cuestión de días, es la molestia de la entraña por el estiércol en donde se movía…

Y es este el cielo e infierno juntos (aunque quisiera alejarme de la dicotomía) (muy trabajado a lo divino)…

Es eso que se alberga y florece entre las dos piernas, ya no es nada más algo añadido, se ha convertido en ese complemento de lucha y motivo de vida, rabia y utopías… Me he atrevido a nombrarla «Yo soy mi vagina»

Continuar en la autonomía, ha sido renunciar a lo que me indigesta y oprime. Y no he encontrado mejor enlace que la orilla de la piel seca y cortada que me une a mi genealogía. Por días está sucio, por meses está olvidado; sin embargo, florece en el atardecer de febrero…

Aprendí a contar con las costillas, compañeras de fuerza que han perdido la vieja historia, ya no se creen la paja de la existencia en esta tierra, han cobrado vida y respiran con melodía del caos. Se inflan de rayitos de sol, poniéndose más morenas…

Y cerca del nuevo lunar existe un espacio perfecto que une mis pezones marrones tornasol, con la locura de esta vida. Tiene vida propia, crecen y crecen de alegría, aunque sin duda han de recordar lo doloroso del nacimiento…

Cada centímetro de piel son kilómetros de vida, anécdotas e historias que se olvidan y aparecen con los años, y existe una conexión entre izquierda y derecha, mis hombros caídos anatómicamente y predispuestos a luchar contra la grosería de la humanidad que apacigua las risas de las mentes comunes…

Se enredan en la garganta la indignación y el coraje de vivir esta miserable vida, poco a poco se le busca el sabor a la existencia entre las tragadas de saliva que llegan directo a la entraña…

Somos

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Silencio 

No quiero justificar mi silencio, pero prefiero quedarme callada, que hacerle daño. 

Lamento mostrar mi enojo a través del silencio, para no agredrirle con las palabras, los golpes tienen cura pero las palabras ocasionan heridas que perduran. 

Soy una estúpida al enfadarme con locura, por una mínima falla de su  ternura, pero es que lo que siento por usted es tan grande que no tolero su silencio tras varias horas sin saber de su persona. 

Perdón por mi silencio, pero prefiero salir de esto sola, no hay nada ni nadie que me ayude a salir de este tormento. 

Mi alma llora por dentro, y la delato con mi enfado.

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Re- encuentro

Quiero llorar  y reencontrarme contigo

Volver a ese abrazo que antes nos dimos

Sentir que las sonrisas salían del corazón

y recordar que las calles ocultaban nuestra mala intención

¿a dónde se iría aquel día

que con tanta emoción nacía?

Imposible abandonar el recuerdo de un día

tomando por realidad una pesadilla.

Recordar los efectos de ese amor narcótico

sentir de nuevo esos pasos ligeros

olvidando sentirme perdido

y vernos enamorados vagando

Incrédulo es aquel que se confía

olvidando que lo que tanto se quería

algún día por tonto perdería

Son estas mismas letras que antes te amaron

las que ahora de ti se olvidaron.

Volvieron a soñar en una noche despierta

Y dieron vida a otra historia nuestra.

-arHvel-.

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¿Miedo? Sí…

¡Hola!

Tengo miedo.

Sí, así me presento yo… Tengo miedo.

Puede parecer cobarde, pues aquí en un par de versos y sin mostrar mi identidad lo digo, lo expreso, lo siento y lo vivo.

Tengo miedo a tantas cosas, al que dirán por ejemplo, tuve miedo a amar y aquí estoy intentando de nuevo, tuve miedo a acercarme a las letras y heme aquí escribiendo nuevamente, tengo miedo a equivocarme todo el tiempo, miedo a expresarme…

Le tengo un inmenso miedo a la calle, le tengo miedo a esas balas perdidas, hoy me toca a mi y quizás mañana a ti.

Le tengo miedo a este Estado que en una semana nos incinera más de 40 veces sin importar absolutamente NADA.

Tengo miedo al si y al no, tengo miedo a llorar, tengo miedo a que no te identifiques con lo que escribo y sea solo un patético Joven más expresándose…

Pero en este momento, mi miedo más grande es el miedo a soñar y con mi sueño, apagar la llama de la vida.

¿Vos a qué le tenés miedo?

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A un suspiro

Así un suspiro en el tiempo… Un momento de recuerdos, los minutos fugazes, la vida que pasa, la vida se espanta….

…. Increíble a un paso de la muerte…

Regresa, un propósito pasa, una vida que espera…

Una milésima para recordar todo lo que se ha vivido, a un suspiro de lo último, el miedo, los nervios y la vida propia pasaron así en un suspiro nada más…

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