Se apodero de la sala, cerro la puerta esperando que todos se quedaran fuera, coloco una barita de incienso, mezclo una de mis bebidas favoritas que lleva hierbabuena, coloco el CD de Ricardo Arjona como música de fondo. Cuando se dispuso a leer un magnífico libro «El Arte de la seducción», se dio cuenta que no está y la melancolía intenta ingresar por la reja de la ventana, la tristeza trata de escabullirse por debajo de la puerta, pero de repente la vela con olor a limón se apaga, el aire sopla muy fuerte y la soledad está allí parada lista para ingresar y tras ella se asoma el dolor…
Entonces , no entraron se quedaron en la puerta, ella dio media vuelta, les dio la espalda y luego se sentó a ver la luna, tampoco la encontró y el único acompañante que se quedo a su lado esa noche fue el insomnio, … sentado bostezando y cabeceando de sueño y ella sin poder dormir…
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Los rezagos de algo que no paso…
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