Madrugada fría, como la tristeza que me embarga.
Madrugada nublada, como mi anímico estado.
Miércoles.
Mi cama está demasiado cómoda.
Mi alma demasiado agotada.
Mi actitud, mi puta actitud, desolada.
Miércoles.
Agoniza mayo y mi tormentosa existencia también.
Agoniza mayo y perece mi doloroso suspiro de envejecimiento.
Miércoles.
Ducha fría para combinar con la madrugada y mi tristeza.
Ducha fría que quema mi piel y resurge mi ánimo temerario.
Miércoles.
Mi tristeza se da por vencida
y mi temerario ánimo se posiciona
para un día soleado como el ocaso de un suspiro.
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