Escribología

Tristeza, felicidad

La tristeza y la felicidad son potentes motivadores al momento de escribir.
Indispensables para que fluya la escritura.
La dualidad de su presencia en mi ser
me indica que lo que siento es real.
Soy una tristeza viviente
con la felicidad de anfitrión.
Mis escritos pueden verse nublados
por el toque melancólico en ellos.
No logro concretar una idea sin que se mezcle
una gota de tristeza en el trazo.
El que sea una persona triste
no significa que la felicidad
este ausente en mí.
Es una fusión sin que logren mezclarse.
Es como agitar un envase con agua y aceite,
se fusionan ambos componentes,
sin embargo,
la mezcla al cabo de un tiempo
regresa a su estado individual.
Pero, ¿cómo evidenciar mi interior,
cómo representar mi forma interna?
Está imagen,
este flash logró,
por un instante,
capturar mi interioridad,
dibujando cómo se mantiene mi interior.
Mi alma vive rodeada de neblina y un claroscuro
donde la luz de la felicidad siempre está brillando.
El estar así no significa que sea infeliz.
No es malo,
aunque pueda parecerlo.
La tristeza me ha abrigado
me ha hecho reconocer y disfrutar,
aún más, la efímera felicidad.
Su fugaz presencia colorea mi alma
que ha sido escrita a lápiz HB.
La tristeza y la felicidad se entrelazan,
formando cadenas monocromáticas
con algún eslabón arcoiris.
Logré descubrir y describir cómo es mi interior.
Logré plasmarlo en una foto.
Sonrió al verlo.
Es hermoso palparlo.
Es satisfactorio verlo.

ShadowMisLetras


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