Escribología

Hace un beso que te necesito

Hace cuatro lunas que te pienso, tres inviernos que te extraño, dos miradas que me callo y un beso que te necesito. La vida me castigó con tu ausencia, estoy consciente, y también de que la duda me está ahogando, puedo afirmarlo.

Dicen que una ruptura duele, que el corazón se parte el mil pedazos y es inevitable que las lágrimas dejen de caer. Dicen que no podemos escapar del dolor, porque el corazón se compromete con ese amor.

Pero… ¿qué sucede cuando no hubo ruptura? ¿qué sigue cuando a pesar de todo y de nada el corazón, cuerpo y alma ya se entregaron tácitamente?

Las tardes se vuelven eternas y con lo único que me quedo es con el aroma de tu sonrisa y del roce de tus manos con las mías.

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Fluyendo.

Es extraño querer decir tanto y no poder.
Que las palabras no fluyan joder,
Poder volar, escribir,
Pero ¿de qué serviría? Quiero sonreír.

Nublará con humo mi mente,
Pero con qué objeto,
Quisiera rondar como indigente,
Pero sería mierda, lo acepto.

No entiendo qué es la vida,
Creo que es un mal chiste sin salida…
Una obra de teatro muy mala,
Una escala de colores sin escala.

PL

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La Muerte y el justo azar

La belleza de una muerte consciente

la observas, la tocas mientras pasa

una muerte pedida, lógica y elocuente

que con la justicia universal te enlaza

 

Mientras las canas blancas adornan

cuales flores en templo colonial bendito

a las arrugas orgullosas no las sobornan

con la vida larga que tuvo, suficiente endito

 

Saborea la muerte elocuente y dura

que segura de su oficio no te olvida

te encuentra cuando el alma madura

¿quién dijo que era peor que la vida?

 

Así, la muerte elocuente y a veces justa

te abraza y te besa en la frente

ya ni el más mísero pensamiento asusta

ya tranquila puede estar la mente

 

Mas me han de perdonar muchos

si en otras formas veo justicia

no necesariamente con cartuchos

que adornan el acto con delicia

 

Con muertes «naturales» de viejos sabios

se olvidan hasta donde llega la justa muerte

envuelta en sollozos besa jóvenes labios

es justicia, si, otros dirán que es mala suerte.

 

Inocente la triste muerte también llora

que sabe la extensión de la justicia

en que el azar es fuerza neutralizadora

entre la bondad y la inmundicia

 

 

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No es un poema… Es una promesa.

Juro por la existencia del cielo que si no sintiera miedo, te besaria sin importar el lugar.

Juro por la vida que lucharé cada día por deshacerme de ese miedo.

Porque prefiero batirme a muerte en una guerra, que quedarme con las ganas diarias de sentir tus labios y abrigarlos con los mios.

Juro por el aire que respiro que si pierdo ese miedo te hare sentir lo que por ti ya siento.

Juro que añoro los dias venideros, porque sé que pasará y podré abrazarte, podré besarte, podré demostrarte lo mucho que te quiero!!!!

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Soñando.

Quisiera escribir una bella historia,
Un cuento hermoso sin principio ni final,
Tal vez contar lo bonito, olvidarme de lo feo.
Simplemente interpretar la obra perfecta.

Pero lucho y no puedo, y aunque creo que he estado cerca siempre he estado lejos…
¿Todo debe ser así?
Tal vez si y ya…

Mientras tanto seguiré aquí, soñando con vivir en mis sueños, queriendo volar sin alas, escuchando la melodía que me fascina me Limpia…

Quisiera ser nada,
Viví en un cuento,
Caminar por una noche estrellada,
Perderme en cualquier momento…

PL

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El abrazo de Morfeo

Suspendida de sábanas muy suaves y tibias

caen gotas de musicales aves a sus oídos

se avecina un oasis que su sed no alivia

pues sus sentidos todos han sido poseídos

 

Sus pies sostenidos en un sólido silencio

inútiles se pavonean sin lograr desplazamiento

a lo lejos un espejo contempla cual oficio

desde una ventana que busca absolvimiento

 

Cremosa, aún más distante otra cómplice

guarda magna tarea religiosamente

pero ni más ni menos, pero ni un ápice,

ha de cambiar la agenda que tiene en mente

 

Suspendida de sábanas no advierte su trance

convertido en obra que interpreta fielmente

así tiene al universo siempre a su alcance

y sin saberlo lo pierde también totalmente

 

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La Bestia

Una bestia de ojos nublados,

Míra pasar su rabia por cada célula de piel,

Por sus ojos mal ensamblados

Y siente que por su boca pasa amarga hiel

 

Una bestia agitada y brusca

Marchita cual agua venenosa

Ataca, se ofusca y ofusca

Se para sobre grada ostentosa

 

Mírala correr a conclusiones

Mírala saltar del risco voluptuosa.

Una de sus muchas devociones

Has de verla hacer, sin ser ociosa:

 

Muros ha de construir tan grandes

Como su tamaño bestial la moza

No osa atravesarlos cual pirámides

Pues de esa ventaja la ciega no goza

 

Arremete la tosca bestia hermosa

Y se deshace de su sangre caliente

De ese tipo de linfa siempre rebosa

jamás conocerá la vida paciente

 

y a sus días de rabia absoluta verás fin

en el camino hacia la muerte

o en la muerte misma siempre afín,

donde procura tener mejor suerte

 

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Lamento ser quien ame primero.

Volátil,

así me siento, cualquier viento,

por mínimo que sea, puede elevarme,

vuelo por sobre las nubes,

y en un solo segundo caigo de bruces.

 

Mi sonrisas ilumina una ciudad entera,

y al otro instante mis lagrimas la inundad,

fuerte, valiente y noble, convertidos en

un cachorro desprotegido, vulnerable y solitario.

 

Voy por todo y obtengo nada,

la pregunta es; ¿Te alejaras? o

¿Seré yo quien te aleje?

la pregunta es; cuando te desidas,

¿Aún estaré dispuesto a escucharte?

 

Yo voy por todo, pero tú vas lento,

la vida es de riesgos y yo sigo cayendo al vacío,

a la espera de tu respuesta.

 

Tú vas por lo seguro, yo soy impaciente,

la vida es de riesgos y tú sigues observando,

como caigo al vacío mientras no lanzas el flotador.

 

Lamento ser quien ame primero,

yo no necesito motivos para hacerlo,

solo lo siento, me siento y espero.

SÁLVAME O MÁTAME.

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Quiero:…

Un pedacito de nube para saciar la miopía

Hojas secas que caen del árbol para ser valiente

La risa de una niña en la tarde de abril

Dos cervezas para acelerar los minutos

Rap para improvisar improperios

Gatos en los tejados para mezclar los gemidos

Tres pulmones para más existencia

Yesos para perpetuar loqueras

Espejos para buscarme lunares

Cuatro tatuajes para mi rebeldía

Puntos suspensivos para la utopía

Espirales para ir al lago

Cinco tiempos de tortilla para los apolíticos

Hambre y sueños para los ricos

Vivos y muertos para los genocidas

Seis sábados al mes para verte lo pervertido

Excusas para ver los grafitis

Ensañamiento provocado a tus caderas

Siete infiernos para besarnos

Agua potable gratis

Voz para maldecir las injusticias

Ocho dos seis a las once once

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La despedida

Aún recuerdo ese sorpresivo día,
en que tus ojos luz…
se clavaron extensivamente por mi cuerpo…
a través de mis ojos sombra.

Era una entre mezcla extraña,
porque fue simbiosis retardada,
luego de aniquilar el plan primero,
pasamos a lo que debíamos pasar:
tocarnos.

¡Claro!
tocarse…. aunque sigue siendo un tabú…
tocarse para conocer lo que alguien lleva en su interior,
y es que las personas lo han olvidado
el contacto entre humanos.

Una misteriosa fuerza,
nos remató en los corazones,
la intimidad que formamos,
no se había visto en ninguna
pareja… trío… cuarteto …
u orgía antes descrita.

Pensándolo mejor…
no se le podía llamar «relación»,
aún no se había roto el arquetipo,
el antiguo estereotipo,
del concepto gastado,
y prejuicio extendido,
que solo podía ser entre hombre y mujer,
y aquí era cosa con cosa.

Agua… aire… fuego… tierra…
lodo… hojas… luces… rayas…
sudor… lágrimas… saliva…
rimas… paradigmas… estigmas y dolores
alegrías… estadías… melodías…
escribologías… muchas escribologías…

Las historias corrían por las mangueras,
tenían en misma cantidad,
que milímetros recorridos;
trece, más seis ceros
acompañaban las memorias
de dos lujuriosos inocentes.

Blanco y mestizo,
formaban su corporeidad…
su intento razonado de revolución
se había quedado en las abolladuras
que ahora guardaba con el cariño,
de una costra que guardaba el recuerdo de algo.

La rabia, el engaño, el desenfreno,
la alegría, el optimismo y la enseñanza,
habían quedado en el sudor,
que absorbió en la tela de su ser.

La compañía que su talle sin vida
había provocado respiraciones profundas
en los senos de alguien
que le costaba asimilarlos.

Ambos fluyeron…
y aunque pelearon
se influyeron las vidas
hasta derramar la lágrima
que cerraría el círculo.

Pero ambos…
sabían, por lo menos muy adentro,
que se habían involucrado
de la forma más saludable.

Y se veían por última vez,
aún echaban chispas y sonrisas,
que alteraban el ritmo de los átomos
que les comprendía en su forma física.

En ese último palpitar,
se compartieron otro poco de vida
para coincidir,
cuando la Creadora lo eligiera.

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