Escribología

Soledad

Era ese insesante ruido
Como del agua que fluye
Era ira y un poco de ternura
Como aquella brisa que refresca

Esa llama que nunca llega a ser pero es
Era cariño y algunas veces solo deseo
Pura e indefinible
Callada y a veces ruin
Pero siempre sincera

Confiable, tranquila
Serena como mar en calma
Como una oración a destiempo
Y con desgana
Una lágrima guardada por si acaso vale la pena llorar

Un beso sin efectos secundarios
Sin retorno y sin malicia
Recatados despojos de algo que solía ser humano
A veces sin sentimientos, a veces sin razón

Sin eufenismos
Sin vergüenza pero con sed y un poco de amor
Indiferente
Silenciosa
Simple
Hermosa

Siempre a tiempo
Siempre dispuesta
Siempre con ganas
Lujuriosa y paciente
Amante
compañera
Dulce
Eterna

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La «Etiqueta»

Sus manos sobre mi espalda…

uffff ella era buena masajista,

claro a mí me encantaba besarle,

cuello, espalda, caderas,

toda ella era mi deliro y yo… su desahogo.

Por impulso pregunte

o quizás solo salieron de mis labios las palabras,

¿Sabes qué hay entre tú y yo?

Ella no vaciló en contestar…

¿Qué sí sé que hay entre tú y yo?

Pues lo que hay es un amor a colores,

divago un momento (…) y continuo,

a veces es azul como el mar, así turbulento y tranquilo, pero a veces es tan intenso como el rojo, lleno de pasión, tiene sus tonos negros, quien no los tiene, puede ser un arcoíris de vez en cuando tenemos nuestros colores…

Pregunte entonces ¿Qué somos?

Ella se dio la vuelta, vi el tatuaje de su espalda,

Y yo volví a perderme en su cuerpo…

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Voz interior

Una voz en el interior
sagazmente aparece
en el momento menos indicado
se acerca a la parte sensible
del oído
intenta convencer
de las reglas que ha escuchado siempre.
Arrastra devociones,
es este país todo se ha vuelto
una religión
los seres humanos necesitan creer
creen en lo que ven
creen en lo que escuchan
creen en lo que abstraen
creen en lo que creen
hasta creer en lo que es imposible creer.

Esa misma voz intenta disuadir
como lo hizo desde el momento
de la concepción
-una que parece otro intento fallido
de los libros que todxs leen-
la gente se debate entre si existe o no
se deja llevar por las mismas cosas
sencillas que es mejor no nombrar
pero que seguro usted conoce,
comparte o debate
gusta o disgusta
pero que obviamente lo disuade
para salir a las calles.

Una voz politiquera
anda repartiendo miedos
intenta convencer
sobre verdades superfluas
que solo se cuentan en
una Corte con banalidades
corrompida con el siempre
buenos, respetuoso y exitoso
señor moneyman.
Crecido o acrecentado,
teñido
de sexo, hambre,
sangre o color de piel
y demás necesidades mercadeadas
que esta sociedad ahora pretende.

Varias voces
que intentan con pleitesía
inclinar a espíritus jóvenes
de que la vida transcurre
como si nada pasara
que este no es caos marca Acme,
— hasta que crecés
y comprendés que la verdad de los hechos
discurre y transcurre
como oleadas impertinentes
sin chiviricuarta
con calzoncillos abajo
y en seco para sufrir
las decadencias
de una civilización
que convierte
lo complejo en complicado
y que con ojos de borreguito
sorprende como menos imagina
y todo en una escupida temporal.

Esta voz interior
que repite todo lo que
que pretende una cultura
que exhibe
grandes rezagos
permeados
con austeros argumentos
que fácilmente
se integran a la problemática
que engaña
con la misma sencillez
con la que se muere de hambre.

Esta voz
dicta que los hechos de la vida
son circunstancias continuas
que le atinan
al advenimiento
de la afirmación o negación
previamente
adquirida por los
motivos y razones
acatadas ante dicho suceso.

A esta voz
solo le falta entender
si se decide escribir,
si se escribió o se está escribiendo.

Una contundente consecución,
que intermitentemente
se acompaña, es decir:
entre voz y silencio.

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El primero

No habías sido el primero en casi nada en mi vida, pero te juro que fuiste el primer amor por el que llore profundamente.

Esta no era una sensación de corazón roto, como todos decían, esta era la del alma quebrada, la vista ciega y los oídos sordos.

Sé que constantemente me mentía para hacerte la víctima y justificar cada una de tus acciones frente a los demás, y aunque me costó, logré reconocer que no era así.

Hoy admito que te quise y que lo sigo haciendo, pero por primera vez desde que creí conocerte, estoy segura que me respeto y me cultivo en abundancia como para liberarme de ti.

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La hoja

Dejame sentir,
aunque sea un momento,
que esto no existió,
que soy una hoja en blanco
donde todos quieren escribir.

Estoy cansada
de que alguien traiga un lapicero nuevo
y ni siquiera lo quiera destapar,
mis hojas están llenas de corrector.

¿Habrá alguien que me arranque esta hoja?

Arrancame la hoja,
que quede una en blanco
y escribime algo nuevo,
algo que no sepa,
letras que nunca hayan escrito
no usés lápiz, no quiero que borrés
usá lapicero y tachá, hacé garabatos.

-Ragek

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El camino hacia adentro

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Huesudos corceles giran sin rumbo

se adivinan en el mismo punto sin sorpresa

danzan vivaces, sin encontrar fin al goce o al infortunio

salvajes. con la melena siempre altiva.

.

.

.

.

.

¿Qué se toma cuando se siente el pecho azul y la cara aguada?

¿Qué se toma cuando los ojos no se quieren abrir, cuando se quiere huir de uno mismo?

¿Qué se hace  cuando la única salida es hacia adentro?

¿A dónde se tira todo el plomo acumulado, cuando el centro de gravedad se tambalea, y los cubiertos y los platos se quiebran contra la pared?…contra la pared, contra el piso, contra tu cuello. Y caminas determinado sobre lo roto, esperas que sea corto el tramo y vas por pasos…lentos pero seguros, hay algo seguro

.

.

.

.

Después de la lluvia huele a tierra mojada, los carros pasan tirando agua…esa frescura se queda conmigo.

.

.

.

Los corceles agotados se adivinan otra vez en el mismo punto, con pasión atraviesan distancias infinitas y muerden la cola al primero que a su vez muerde a uno en el mismo carrusel macabro.

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Sabor a chai

Tal vez nunca había estado tan segura de lo que quería, no desde la última vez que decidí cambiar el café caliente sin azúcar por un chai latte descramado.

Esta decisión se parecía a la última. Había dejado por un lado algo pesado y amargo, por algo más liviano, fresco y dulce. Al igual que esa vez, sonreí cuando acepté que el sabor y aroma era mucho mejor.

Con el café todo era más sencillo. Podía elegirlo en las mañanas para acompañar cualquier aperitivo o lo podía probar en el helado de la tarde. En la noche también estaba presente cuando después de tomarme la pastilla de las seis comía un dulce de café.

En cambio el chai era distinto. Por el momento lo encontraba solo líquido y la mayoría del tiempo lo prefería dentro de una taza grande con unas hojas de menta.

Tú eras como el café. Tenías esa versatilidad para encontrarte a donde fuera, pero al mismo tiempo me opacabas…

Y claro, encontrarme fue como el chai, aunque al principio costaba, con el tiempo descubrí que algunos complementos, como la menta, eran buenos solo cuando sabía con exactitud quién lo merecía.

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Secreto.

Jugar contigo una eTernidad sEría emocionante!!
Uniendo sueños, deseos o con las estrellAs DibujandO veRsOs,
Lograr hacerte reír por siempre, limpiar tus lagrimas con besos,
Imaginando mundos perfectos, inventando universos hermosos, alucinantes.
Surcando el cielo y los siete Mares por la eternidad,
Sonriendo, soñando, jugando, destruyendo la oscurIdad,
Hasta llegar a nuestro destino, un cuento de hadas donde la PRINCESA seas tú.
PL

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