Tengo miedo de decirte adiós.
Que por fin tomes la decisión de alejarte de mi lado.
Con tus recuerdos en mi cabeza indecisa y un remolino de emociones que desequilibran el palpitar de mi corazón.
Quedarme con este sabor a café amargo en los labios, sabiendo que lo he dejado hace ya algunos años.
Tengo miedo de seguir sin ti,
de extrañarte en la ausencia de tus brazos.
De llorarte esos ojos caramelo.
De soñar con tu voz.
Tengo miedo de olvidarme de cada verso y minuto a tu lado.
Tengo miedo de dejarme ir también.
De tomar un rumbo diferente y de saber que estaremos bien.
Tengo miedo de que olvides y me dejes en un baúl lleno de polvo.
Que me encierres con todos los planes que hicimos juntos…
Y que los hagas con alguien más.
Temo que pasen los años y te encuentre por la ciudad sin saber cómo saludarte.
Temo mucho que este sea un adiós definitivo y me quede con la duda de lo que habrá sido de ti.
Este vínculo afectivo me deja con tantos sinsabores, con tantas dudas del hubiera y pienso en qué nos faltó para cumplir los sueños de esos jóvenes que se deseaban la vida… Pero acabaron en una mirada fría, media vuelta y avanzar.
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V… así, a secas
Él era mi Diablo Guardián, no por ocultismo sino por mañoso y astuto como yo.
Me enchispaba esa manera suya y peculiar de inducirme al pecado, de llevarme al paraíso ida y vuelta con sus palabras.
Él, me hacía sentir protegida y tan querida que no podía pedirle más a la vida.
Más que desearnos, nos queríamos y eso era como amarnos en silencio desde la esquina de cada quien, siempre ajenos.
Aún soñando e imaginando una vida juntos, esa que jamás sucedería, pero que era una ilusión que nos hacía sentir vivos a los dos, de esos amores inmaduros de colegio.
Pero a diferencia de esas fugaces ilusiones, lo de nosotros tenía bien puestos los pies sobre la tierra y sabíamos dónde estábamos, en qué y a qué nos arriesgábamos.
Pero no, no nos importaba asumir los riesgos con tal de seguir en esa complicidad, solo queríamos vivir el momento: «Nuestro momento».
V
Segundos.
Cuentan que un día se levantó y comenzó a caminar, atravesando paredes, árboles, ríos, mares, montañas y todo lo que aparecía en su camino.
Dicen que simplemente se desplazaba en línea recta con desesperación, como intentando llegar a un lugar inexistente, que se hacía material en sueños distantes y fríos.
Caminaba con tal aflicción que no se percató del momento en el que sus pies soltaron la tierra que con resignación soportaba las pisadas violentas.
Se desplazaba con tal fijación, que aunque el fuego del infierno le comenzaba a llegar a la barbilla, él no lo sentía, y seguía caminando para llegar a ningún lugar, dibujando con sus pasos una línea perfectamente recta, que parecía inocente y macabra como un pensamiento…
PL
A veces
A veces me cuesta mirarte a los ojos,
¿lo has notado?
a veces, cuando algo duele un poquito
y no quiero que veas
como se rompe algo dentro de mí
y me alegra que te vayas
que me des la espalda
porque es entonces cuando dejo
que el frío me abrace
y la soledad me consuele
en esos momentos
en que no me permites acercarme
y tocarte
y las palabras de amor mueren en mi boca
y mi pluma tampoco logra escribirlas
y vuelvo a sentirme insegura
y quisiera no tenerte en mi vida
no quererte,
no desearte,
no esperarte,
solo quisiera, que dejaras de existir un segundo
ese en el que me rompo y me siento frágil
ese instante en que no quiero que veas
todo el daño que haces…
Cartas
Extravié la pluma y dejé volar el papel
pero te escribí una y mil cartas.
En los días pares pedía serenidad,
aunque las manos me temblaran.
En los días impares te quería de vuelta
aunque eso desequilibrara.
El día 15 lloraba frente al espejo,
pero el 16 me renovaba con la luna.
Los domingos escribía media carta deprimida
y luego lo hacía como un rayo de luz.
Te escribí una y mil cartas,
pero extravié la pluma y dejé volar el papel.
28/09/20
Punto y final
Amarse es acurrucarse, y cuando no se está acurrucado, es desear acurrucarse.
Intenciones
No tengo más intención que amarte con el alma
que adorar cada pedacito de tu vida
llenarte de aventuras
de hermosas experiencias
de llenarte los días de amor
no pretendo nada más
no pido que estés a cada segundo
solo que al menos lo desees
que me pienses, que me quieras
que me sueñes
que caminemos de la mano alguna vez
que visitemos lugares
en los que podamos dejar el corazón
que algún día, estando lejos
no aceptes menos amor que éste
que el que hoy pretendo darte
un amor que te llene de caricias, de besos
de colores los días,
que te enseñe que aún en tus días malos
hay alguien que te quiere
que alguien puede acompañarte
mientras recorres tu propio camino
quiero compartir contigo mi felicidad
y que compartas la tuya conmigo
no tengo más intención que esa
que robarte el corazón
y devolverte la calma
Esa noche
Era muy tarde ya
el momento en que la noche le da paso a la madrugada
en el cielo surcaban luces blancas
rayos, que precedían a la tempestad
la lluvia no cesaba
Era muy tarde ya
esa noche
en que el corazón se quebró
completamente
y la lluvia empapaba el alma
solo se escuchaban los pasos que se alejaban
llevándose la luz
lágrimas caían lentamente
mojando la ropa y la vida
Fue un adiós como tantos otros
a diferencia que con este,
también se iba la vida
Paseo.
Mientras paseo por la calle me estiro para relajarme y alcanzo con mi mano una nube ligera como un pensamiento que divaga por los océanos de la imaginación que inunda todo cual delirio eterno.
Mi cuerpo se convierte en un destello fugaz y me abandona reduciendome a una mano que cuelga de una nuve que se eleva y se come la luna como si se tratase de una pieza de queso que poco a poco se convierte en mi.
Entonces me voy volando para la tierra pero me distraigo con el sonido que produce una voz distante que logro sujetar entre mis brazos que se convierten en un par de ríos que dibujan trazos incoherentes.
Cuando mis brazos convertidos en agua llegan al mar se difuminan en un azul puro pero violento que se agita y ruge formando un dragón que se eleva entre nubes delicadas y frías que no soportan el fuego.
Fuego que deja caer cenizas de colores brillantes que parecieran irreales y perfectos entre todas las cosas que existen en el mundo.
Surge entonces una estrella de las cenizas que ya no existen y dan paso al astro que se desplaza explorando con su luz brillante y hermosa de la cual germino cual espectro que se pasea por una casa antigua donde ahora yo descanso.
Descanso de un paseo normal sin detalles extraordinarios sin detalles que sean distintos a lo que pasa en todo paseo.
PL
Ahora
Ahora no sales de mi mente,
pienso en ti y da miedo
quiero vivirte
soñarte
sentirte
muchas veces, por mucho tiempo
y pienso que cada hora que pasa
es una menos para nosotros
para estar juntos
y tú estás lejos
y te extraño
y te deseo
y me veo anhelando tus brazos
y que el tiempo se detenga cuándo nos vemos a los ojos
deseando que descubras en los míos
todo el amor que te tengo
todo el amor del que no te hablo
y que espero que sientas
en mis abrazos,
en mis palabras
en mis besos
y en los versos que inspiras
las ansias, el deseo, pero sobre todo en el amor
que tu sonrisa me inspira