Escribología

¿Y si hablamos de babosadas?

¿Y qué?

¿Vos también sos otro (a) ciudadano (a) que se anda quejando por la campaña anticipada y la tanta contaminación ambiental a causa de ella?

¿Andas denunciando  y protestando cada acto político en nuestro país?

¿Pensás que no es correcto que las organizaciones políticas se pasen por los huevos las leyes?

¿Querés esperar que el órgano correspondiente y responsable haga algo al respecto?

¿Sabés quién es el que tiene el verdadero poder pero no lo utiliza?

¿Sabés en quienes radica la Soberanía y por lo tanto, el futuro del país?

¡En vos, en él, en ella, en TODOS, en ese algo que no ha dejado de ser el pueblo! Así que pensá y decidí bien tu voto, la mejor manera de IMPUGNAR estas acciones inconstitucionales de los partidos políticos y sus representantes es NO VOTAR POR ELLOS; basta y sobra con eso.

El tema de elegir a nuestras autoridades no solo es cuestión de algunos, sino de todos. Puesto que es a todos a los que nos afecta, a todos nos quitan, a todos nos engañan, a todos nos indigna, a todos nos gobiernan…. y obviamente todos nos quejamos.

Si sos capaz de exigir algo, tenés que ser capaz de hacer lo que está en tus manos y cumplir con tus deberes.

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Confesión 1

Hoy soñé con vos…  soñé con ese eterno y oscuro amanecer que pasamos juntos hace apenas unas semanas en la playa, la mejor playa de mi vida.

Hoy soñé con vos, te soñé y no sabes cuanta soledad le quitaste a mi alma, a mi espíritu de amar. Te soñé y no me da pena escribirlo, de pronto sabrás que es a vos a quien dirijo estas letras y que soy lo suficientemente  cobarde para no decírtelo de frente, pero… te soñé.

Soñé con ese cálido aroma que guarda tu pecho, con la dulzura de tus labios y la suavidad de tus manos. Soñé con los chistes que te hago por tu barba y con las correcciones que le haces a mi lengua. Soñé con ese bendito consejo que un amigo dos dio, al decirnos que nosotros deberíamos ser pareja…

Me quedé con el deberíamos… pero creo que no queríamos o quizá, no nos atrevimos.

Por el momento me engrandece saber que me querés de la manera más hermosa que me han querido y que a su vez te correspondo, aunque tenga que soñarte para confirmarlo.

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Calle Melancolía

«Vivo en el número 7, Calle Melancolía. Quiero mudarme hace años al barrio de «La Alegría» pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía… en la escalera me siento a silbar mi melodía» – J. Sabina

Vivir en Calle Melancolía a veces puede resultar no tan mal, sino… necesario. Porque cuando las memorias empiezan a hacerse presentes y se hacen dueñas del tiempo, vives más a flor de piel y es necesario sentir la vida tal y como es, es necesario volverte presuntuosa de las sensaciones y entonces dejar de ser presa de ellas, te liberas… te liberas cual niño busca caminar descalzo… yo camino descalza dejando mis huellas en los asfaltos… para encontrarme cuando me pierda porque perderse también es necesario.

En mi estadía por Calle Melancolía paso los días buscándome y encontrándote de a ratos; amando mi figura materna, amando mis momentos, amando cada vez mi forma de amar y de ninguna manera amándote a vos.

Si es preciso decir, mi soledad y yo no te extrañamos porque, al fin y al cabo este es un encuentro de esos imperdibles, de esos que ya esperaba, de esos encuentros que ya necesitaba.

Y es que, vivir en Calle Melancolía significa que mis días empiecen a las tres de la mañana y saber que lo que quiero decir y expresar solo lo puedo plasmar en letras porque no hay alguien que las escuche pero no es tan mal, porque termino sintiéndome bien pues al final lo único que necesito es solo decirlas y si me armo en valor… escribirlas.

En mi recorrido he decido tener los pies descalzos para que sean libres de un “para siempre”, las manos sueltas sin restricciones, el corazón desnudo sin fantasmas ni sombras… y el cuerpo libre, libre y sin imperativos de prohibición, en fin, eso pasa cuando vives en Calle Melancolía y te acompaña esta indomable fiera a la cual no le permitiré que me domine… Ahora sabes en dónde estoy, pero es mejor que no me busques.

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Agradecimiento

Esta es una historia de esas que hay que compartir…

Un día muy día, alguien se acercó a mi vida y me dijo que siempre debemos dejarle algo de nosotros a las personas que nos encontramos por nuestro camino en la vida; que no importa qué tan poco o pequeño creamos que es, simplemente dejar nuestra huella en el corazón, la vida y la mente  de las personas que consideramos importantes..

Hoy sólo quiero decir: gracias por hacerme sentir importante, gracias por tan bella enseñanza, gracias por caminar a mi lado, gracias por dejarme tu legado.

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Preguntas y Respuestas…

Hablemos de cuando conoces a alguien que hace que cambies tus puntos de vista acerca de la vida, el amor, la felicidad, etc.

Esa persona no le da un giro de 360 grados a tu vida, sino vos se lo permitís (que es muy diferente). Vos te permitís creer que él o ella han causado eso, cuando se sabe que únicamente uno tiene la mera decisión de darle lugar al cambio.

Ahora bien, pensemos en qué tanto  necesitamos a alguien que nos inspire ese cambio o, mejor dicho: ¿qué tanto querés darle lugar al cambio? Esa, es la pregunta del día, tal vez de la semana, quizá la del mes,  posiblemente del año o ¿quién sabe? la pregunta de la vida.

Sé que ya tenés la pregunta, pero y … ¿la respuesta?.

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Un Cuento Corto.

«Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida»

Las hojas cálidas y coloridas se dejaban tocar el suelo, anunciando consigo que era el tan esperado otoño. Los días de pronto se habían convertido en una serie de momentos vividos pero ya no tan compartidos y mucho menos sentidos.

Una incansable música de esas que anuncian la aurora, interpretada por las aves mañaneras, se escuchaba como eco profundo de dos corazones que laten y que no se quieren despedir.

Era momento de cambiar de rumbo. Aunque ambos sabían que no era correcto zarpar en direcciones contrarias después de haber logrado el tan anhelado sueño del amor.

Marta decidió alejarse una vez más de la fiel  compañía de Arturo, quien a estas alturas no tenia las fuerzas suficientes para estar lejos de su amada.

Un soplido del viento resonó en sus corazones, tocando fondo entre su pecho y su alma, ella susurró con cierta resignación:

– No pretendo hacerte sufrir.

Arturo contesta firmemente:

No pretendo darte la oportunidad. Aunque pienso que seria fantástico que te dejaras amar, que cambies de opinión y nos permitas la felicidad compartida, que no pretendas algo que empezaste hacer desde que te conocí.

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Yo puedo…

Yo puedo decirte mil mentiras y a la vez agregarte una verdad.

Yo puedo hacer que creas que te necesito cuando en realidad eres aún más esencial.

Puedo jurarte en vano, puedo verte y al tomar tu mano decir retoricadas.

Puedo asegurarme que no te des cuenta de la importancia que te doy, esa que se le da solo a Dios.

Escribir solía ser para mi bienestar, pero ahora solo lo hago en señal de derrumbe personal.

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Él y nada más.

escProbablemente él  no entienda lo que causa en mí, creo que eso está permitido, cuando ni siquiera yo sé qué es lo que pasa conmigo, siendo él mi  Sol pues, lo amo como se  aman las almas que se encuentran entre sí y no quieren soltarse.

Ver en sus ojos un amanecer, atardecer o anochecer es una virtud o privilegio, es una dicha.

No encuentro la forma de decirle que no suelte mi mano y que me acompañe en este viaje para que de pronto el camino se vuelva eterno. No sé cómo explicar que quiero que nos entornemos en un “siempre” y en un “jamás”; un “siempre” que perdure toda la vida y un “jamás” que se cumpla, no me permito pensarme sin él o imaginar los días fuera de sus brazos.

Estoy segura de que él me cree o  imagina tan independiente como no pudiera serlo.

Me encuentro entre sus labios y veo que no quiero otros, me vuelvo a encontrar en sus manos y confirmo mi dicha de ser táctil para él.

Perderme con él, sería en este momento lo esencial. Seguramente si nos perdemos juntos indefinidamente, no me costaría encontrarme a mí misma, me encontraría… y me encontraría feliz.

Hay algo extraordinario en su mirada y no tanto por su acción en sí misma sino por mi reacción inmediata.

Entre “Las Mil y Una Noches”, un “Don Quijote De La Mancha” o incluso “Rayuela”; elijo mil veces y otras mil, al mejor protagonista de mis historias y momentos, al impulso de mi andar, a mi pensamiento de  nunca acabar, al incomparable compañero de mi hermosa eternidad… una eternidad en la que lo quiero a él y nada más.

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Cuando algo afecta…

Estas estúpidas ganas de querer solo desaparecer.

Estas estúpidas ganas de encontrar una posición adecuada para acomodar el alma y el corazón cuando estos a están acostumbrados a trabajar separados.

Estas estúpidas ganas de que trabajen juntos.

Estas estúpidas ganas de que se lleven bien; creo que es una mancuerna imposible de esas que nunca funcionan: el alma por su lado sigue solo su camino, al que está destinada y el corazón, irrumpe innumerables veces para estar en donde no lo llaman, en donde por mas que le digan que no este. Esta y si el corazón lo decide es porque simple y sencillamente se siente bien. no hay momento adecuado para trabajar en conjunto.

Estas estúpidas ganas de verte, de besarte y hacerte saber que mi corazón te pertenece, que solo junto a tu pecho palpita como debe ser, que solo al verte recibe la atrevida señal de mis pupilas que anuncian que su maravilloso dueño ya está.

Estas estúpidas ganas de que seas solo mío, de que nadie más se permita imaginarse a tu lado.

Estas estúpidas ganas de que me honres, de que juntos caminemos por ese camino rojo lleno de  pasiones, metas y sueños a orillas del tan anhelado mar.

Estas estúpidas ganas de que entiendas  de que no quiero a nadie mas, que la vida es bella por si sola pero que contigo se vuelve una infinita poesía; sin verso y con rima, sin métrica pero con risa.

Estas estúpidas ganas de pretender este momento contigo, sabiendo que este imposible tan nuestro será eterno.

Estas estúpidas ganas de no creer lo mucho que no me pertenecen tus brazos, tus manos y tus labios.

Estas estúpidas ganas pero sublimes deseos de querer salir de mi aura para confundirme con la de esa tu amiga “fácil” y verte cualquier hora sin dificultad alguna.

Estas estúpidas pero tan ingenuas lagrimas que al derramarse solo anuncian la sencillez de mi alma y la inocencia de un corazón que sin dejar de ser un pequeño niño debe aprender a actuar como todo un señor.

 

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Intento de Autobiografía

Siempre es bueno compartir, hoy he decido compartirme y, antes de que pueda malinterpretarse (cosa que mi mente nunca duda en hacer), explico el hecho de compartirme: darme a conocer en lo mucho o poco que pueda expresar entre estas líneas que concretas o no puedo asegurar que me nace y emociona.He creído que compartir es primeramente una acción y decisión que empieza con o sin voluntad pero al final es un regalo de dos vías, yo por ejemplo comparto lo que hasta el día de hoy considero ser para recibir lo que sea que provoquen mis letras.

Como lo es con todos los placeres de la vida este en particular, el escribir, lo hago en desorden, así que no expondré mi vida cronológicamente.

¿Morena?  Sí, por qué  no empezar con ese adjetivo que me describe y me sienta bien. Puede parecer egocéntrico pero confieso que soy un ser en donde interiormente  existen  más cosas por los demás que por mí misma. Guatemalteca de origen, Scout desde hace ya 7 años (de mis mejores regalos sin merecer), dicen que quería volar entes que gatear, estoy segura que desde ya se dejaba ver mi impaciente manía por estar más y más allá, lo que me hace afirmar que hasta el momento quizá sea un habito mal manejado.

Amante de las estrellas, el agua, arboles, limones, chicles, romances, fiestas, música, libros y el arte en cualquiera de sus expresiones.

Ser mujer me hace sentir agradecimiento profundo por quien sea que haya sido el ente que decidió que así fuera. Ser mujer es mi arte.

Con 19 cortos años, un poco oscuros pero para nada mal gastados, soy una estudiante de leyes más a la cuenta, con suerte soy una universitaria en este estúpido y mal estructurado país que cada día entiendo menos no porque no se pueda sino porque como muchos me gana el desvalor por no hacerlo y solo vuelvo a caer a la idea de que lucho por algo que tal vez solo unos pocos puedan gozar.

Siendo la mediana entre tres hijas sé decir que soy “lo mejor del sándwich” siempre me he  preocupado y preguntado por qué es lo que hace que mueva y quiera estar en donde quiero estar, pues les comparto : mi familia que es mi tesoro y aunque no soy  de esas mujeres que se ven en una familia la mayor parte de sus días cuido y defiendo a la mía como a nada (tal  vez porque sé que es la única que pueda tener) eso me hacer reír y reír con tanto sarcasmo.

¿Reír? Otro de mis placeres desordenados

Sigo siendo aprendiz de mi misma más que de los demás, porque aunque no lo quiera aceptar, mi sombra es la única que no se va, la única que me sigue, la inalienable compañera, la única que se queda cuando todos deciden decir solamente “ya va pasar”.

Tengo intima sinceridad e imposible seriedad, una por auto disposición y la otra casi por obligación.

Plenamente consciente estoy que mi relato de mi misma no termina acá, pues espero que en cada próxima letra o párrafo compartido en este espacio, puedan ampliar un poco más el concepto de mí.

Y termino así gustosa de compartirme entre líneas y entrar sus pupilas sabiéndome imperfecta y mutilada por errores, errores que agradezco a la vida, la vida, la vida ese misterio eterno o no eterno, OK luego hablare de la vida y el misterio que representa para mí o el misterio que soy en la vida o no sé, es normal en mi un juego de palabras.

Mi auto descripción termina acá, en donde sentada estoy perdiéndome entre ruidos y sonidos, sonidos de Coldplay, calle 13 o algo tan  sensible como Beethoven y ¿ven? Sin pensarlo ya compartí algo más.

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