¿Maldito el día que te vi?
No, no lo es. Más bien bendito porque me enseñó a creer en la esperanza, a creer en el amor, a creer que soy capaz de hacer acciones que no imaginaba hacer por tal de estar con la persona que quiero, a aprender a amar con el alma y sobre todo a creer en que existen buenas personas.
Y ahora solo tatuaré a las hojas, con la tinta de mi pluma, las palabras que exponen sentimientos puros provocados por ti, a pesar de que tú me conoces pero no sabes de mí, yo te conozco pero no sé de ti y aún así me enamoré de ti.
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