Escribología

Náufrago

No puedo seguir con esto, no puedo solo.

Parece que fui condenado a morir en esta esquina, todos lo saben pero parece que a nadie le gusta hacer ruido.

Nunca me sentí tan asustado de la oscuridad, hasta que descubrí que ya no tenia esa luz, camino bajo la lluvia, solamente para sentirme vivo, la única forma de saber que existo.

Soy yo? El agua me ahoga en este vaso lleno a medias? Parece que camino en un desierto y el sol cada vez es más intenso, casi puedo sentir el fuego en el que me convertiré

Díganle que si busque ayuda, la busque de mil formas. Pero quien quiere salvar a un náufrago, Cuando está destinado a hundirse en su miseria

Solo me recuerdan una y otra vez lo mal que he gastado este tiempo, tanto que mis huesos están de acuerdo en no moverse más, yo nunca quise estar pendiendo de un hilo.

Yo solo quería vivir, pero quien te enseña a volar? Todos dan una razón para no estar, para no sentir, para no regresar.

Estándar
Escribología

El último favor

Ayer creí que odiándote, mi partida sería más fácil. Desperté y supe que ese no era el camino, así que decidí amarte como nadie lo ha hecho: dejándote libre, rompiendo nuestro hilo; dejándote con tus propias decisiones, con un camino listo para que andes sin cargas ni rencores.

Solo quiero pedirte un último favor, no te lleves nada de mí, ni las sonrisas escondidas que me robaste, ni los abrazos que nos dimos, ni los besos que compartimos, mucho menos las canciones con las que reímos.

Por más que el corazón te quiera convencer que esas cosas te darán las fuerzas en los días grises, no es cierto, no le creas, solo traerán dolor y desprecio.

Por eso te pido que nos dejes en nuestra heladería, deja todo lo nuestro allí, seguramente el frío lo hará morir.

Ahora me despido, no voltearé pero quiero que sepas que desde lejos siempre te amaré.

Adiós, adiós amor, no volveré.

Sé feliz. Vuelve a sonreír, vuelve a creer en el amor.

Estoy segura que pronto vendrá quién levante la sonrisa caída y devolverá el brillo a esos ojos cansados que me enamoraron.

Te quiero ver feliz, sé feliz

Por favor, sé feliz, mientras yo camino a ser alguien mejor.

– Amarela –

Estándar
Escribología

Mi berriche

En ocasiones la coraza dura y fuerte de esa mujer independiente e inteligente capaz de comerse el mundo se desgasta, a tal punto que sale a relucir la niña, temerosa, con una recurrente necesidad de ser abrazada y tomada de la mano.

Si a veces me quiebro por las noches, o en el día, aclaro no necesito tener mi menstruación para estar sensible, eso no tiene nada que ver.

Claro que mi armadura no es un disfraz, es una herramienta que uso para vivir y proteger a los que amo.

Pero me canso, suelo colgar las llaves por allí y seguir caminando sin rumbo, solo desocupar la mente, si me toca que llorar pues lloro.

Como cualquier mujer necesito un abrazo, un todo va a estar bien, un no llores, un hombro para llorar y un café que compartir.

Y como cualquier mujer puedo solo querer dormir, quedarme un día en cama o quizás no.

Sí, eso hago ahora llorar, llorar para lavar el pasado, llorar para limpiar mi presente y llorar para sanar esto que llevo en el pecho a lo que le dicen corazón.

Hoy como otros días me permito llorar para sanar.

Estándar
Escribología

Juntos

Tenía vista directa a tus ojos, acceso total a tus manos y permiso de robarte cuántos besos quisiera, y aún así no era suficiente para mí.

Quería que tus ojos buscaran los míos, que tus manos me tomaran por desprevenida y que tus labios me encontraran en la oscuridad.

Deseaba toparme con tus sueños y descubrir que aunque no lo decías en voz alta, yo estaba en ellos, como plan para cumplirlos juntos.

Estándar
Escribología

Ruptura

La cicatriz del hilo amarillo
parece brillar de desasosiego
en los linderos del caos
transfiere ideas erróneas

En el borde del abismo
un salto con parapente
estremece el músculo azul
de lucidez  embriagada de sarcasmo

Momento sin sentido aparente
moldeado por la luna
conjugado por el cielo
manipulado por sol
muerto por el ejército

Las terapias de grupo
acaban en soliloquios
que con alguna suerte
convergen en monólogos de espejo

El noticiero del fin de semana
que transcurre sin sentimiento alguno
porque venden la misma porquería
que necesitan para las ganancias de los fines de mes

Poesía barata
que engaña al intestino
con mierda putrefacta
como el amor actual.

Sonrisas fingidas
en versos acabados.

Estándar
Escribología

Mi amigo vegetariano. Células Eucariotas

Él es mi amigo vegetariano, dice que no come carnes, que no mata animales, cada día sus alimentos son los mismos, verduras y semillas, hongos y hortalizas. No puedo evitar sentir curiosidad por su forma de pensar, su forma de ver la vida.

Hace poco muchas dudas vinieron a mi cabeza, somos seres humanos, nacimos con el instinto de casería, con el tiempo establecimos una cadena alimenticia y hemos aprendido que necesitamos de otras especies para sobrevivir, es nuestro instinto.

Pregunté a mi amigo vegetariano ¿ por qué no comés carne? su respuesta fue sencilla: «Es mi estilo de vida».

Respeto su forma de pensar, su forma de ver la vida, su cadena alimenticia.

Mientras mi mente divagaba, recordé la evolución y la genética, recuerdo escuchar a cerca de lo que nos hace seres vivos, el conjunto de células que nos dan vida, los seres unicelulares, nuestra similitud con otros animales y las células eucariotas que contienen todo el material hereditario.

Lo describían así:

«Los seres humanos nos parecemos mucho a los animales, incluso cuando vamos elegantemente trajeados en un ascensor, pues tenemos ojos, dientes, boca… y por dentro hígado, corazón, pulmones… Como el más vulgar de los jabalíes o de los topos. Comemos, defecamos, estornudamos… Exactamente igual que nuestras mascotas y que cualquier poblador de la selva, la sabana, el desierto. Si comparas la mano de un humano con la de un ratón, verás que son muy parecidas y que tienen cinco dedos.

Y si las comparas a nivel genético verás que se fabrican con casi los mismos genes, solo cambian unos detalles. Sin embargo, las plantas son levemente distintas: no tienen vasos sanguíneos, no tienen intestino… Pero también están fabricadas con células y esas células también dan lugar a tejidos. Y dentro de esas células tienen los mismos orgánulos: mitocondrias, retículo endoplasmático rugoso, núcleo…
exactamente igual que tú».

No puedo evitar pensar en el estilo de vida de amigo vegetariano, pensar en la evolución y genética, que todos somos iguales y que al final quizá sea lo mismo comer una planta que un animal. Todos somos un conjunto de células.

 

 

Estándar
Escribología

Pregunta.

Esta historia comienza como muchas otras, con un personaje común, en un día común, viviendo en una vida común.

Este personaje nunca hacía nada impresionante, digamos que era raro por no ser raro.

Pero él tenía una cualidad, le gustaba imaginar, imaginaba tanto que vivía en otro mundo.

A veces se salía de la realidad, podría decirse que por eso no lo entendían pero es algo que no se sabe con certeza…

Un día, de esos que no son normales, tuvo un delirio tan poderoso, que creyó que esa alucinación era real.

Entonces, nuestro amigo nunca regresó al mundo real, se quedó para siempre en sus sueños. Algunos decían que estaba loco, pero yo pregunto:

Qué es estar loco? Qué es la realidad?

A veces parecía que regresaría, pero nunca lo hizo, tal vez nuestra realidad es un sueño y es probable que él ya despertara.

Así, como agua entre los dedos, se le fueron semanas, años, siglos, hasta que se convirtió en parte del paisaje.

Cuentan que sus delirios aún se escuchan, cuando se le pone atención a la lluvia, a los vientos, al silencio irreal…

PL

Estándar
Escribología

Pasos dorados

Se sentó en la mesa más cercana a la calle, para distraer su mente con las personas que pasaban por allí.

Esperó un momento y guardó silencio, ese que llega previo a tomar una decisión sin retorno.

El lugar estaba vacío pero ella lo llenó con ese silencio valiente; el presagio de su felicidad.

Tenía la mirada fija, pero no observaba nada en específico, creo que frente a sus ojos se divisaba siendo libre, segura y amando sin miedo.

Tomó aire y de un soplido apagó la vela que iluminaba su mesa.

Se paró y caminó con tal firmeza en sus pies que con cada paso pintaba el asfalto de tonos dorados y aunque no pude ver su rostro sé que iba sonriendo directo a florecer.

-Amarela-

Estándar
Escribología

Soy igual que tú

Fui semilla
crecí,
el sol me iluminó,
la lluvia me alimentó.

Tuve raíces, tengo raíces,
el tiempo pasa y me hago más alta,
tantas ramas en mi cuerpo
tantas hojas en mi alma.

Ojalá pudiéramos estar siempre en esta rama
¡por favor abuela no te seques!
se fue volando con el viento.

Siento que llegó mi tiempo
no estoy seca, solo quiero volar.

Por favor árbol de mi vida
¡Déjame ir con vida!

Soy igual que tú
hoja verde que crece.

Soy igual que tú
vengo de un árbol que florece.

-Ragek

Estándar