Escribología

El círculo eterno.

¿Lo que hice no fue malo verdad?… susurraba mientras tragaba la saliva más amarga de toda su vida, se repetía mientras su mano se deslizaba y su dedo abandonaba el gatillo que segundos atrás había actibado la bala, con la que se mató…

Mientras pensaba esto su alma comenzó a abandonar su cuerpo, sentía como el mundo de lo material se quedaba atrás, se daba cuenta que el frío suelo donde moría era más calido de lo que aparentaba ser.

Así su último aliento lo dejaba solo, y sus músculos se relajaban, de todas maneras ese cuerpo ya no nos necesita, decían entre ellos.

Pero que importa susurraba con gran fervor, que importa gritaba, en ese instante en el que ya no comprendía si seguía vivo o no.

Aun sentía como la sangre le recorría, pero ya no sentía que la vida se le escapaba, porque la vida ya no estaba, se había marchado para siempre…

Entonces comenzó a escuchar ambulancias que corrían, y se asustó, no quería que lo salvaran… pero en aquel momento divisó una luz, y el sonido de la sirena se hizo más fuerte, comenzó a gritar y llorar con colera, quiso maldecir pero no podía hablar, quiso golpear a todos pero no lo logro.

Se detuvo un momento para observar, y se percató que era muy pequeño, se dio cuenta que todo era diferente, que ya no se reconocía, y entendió que ahora era de nuevo un bebe.

PL

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Al lado mío…

Ven, ven y hazme un espacio al lado tuyo,

Ven acuéstate al lado mío,

Ven, ven y dame espacio al lado izquierdo de tu cama,

Ven, ven y recuéstate aquí y dame un besito.

Vamos te invito a camina al lado mío,

Vamos despídete de mí y no te quieras ir,

Vamos besémonos frente al muro o al mundo,

Vamos te invito a platicar, un ratico,

Y a practicar otro ratito más.

¿Ven, ven, me esperas o te espero?

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Ayer soñé contigo

Soñé que me mirabas, que susurrabas mi nombre en la infinita oscuridad…
Te soñé a tí, y me soñé a mi, como dos constelaciones que brillaban al estar en completa armonía, soñé que eramos uno solo, con la música de nuestros corazones sincopados, el recuerdo de un cálido y tierno verano se hizo presente, por unos instantes creí que esto era algo más que un sueño…


Si.


Hasta darme cuenta que era una más de mis pesadillas…


Me mirabas, no, no era a mi a quien observabas, y mi nombre, era el de alguien más, pues la luna era testigo de mi corazón enjaulado, te soñé tan cercano, te soñé tan lejano, el brillo de tus ojos tristes desapareció pues el verano se convirtió en el frío invierno.


Ayer soñé contigo, y desearía no haberlo echo.


Te soñé… en la crueldad de la noche.

G. c

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Caída gloriosa

de tu cielo falso soy un ángel caído

pero me ha gustado el reflejo de mi cara

enmarcada y quieta en tu pupila,

guardas la nostalgia de esa figura etérea

que fácil has destruido y alabado

sino al mismo tiempo, se han seguido.

Has besado mis pies y me has arrojado al infierno,

me has querido para flotar en la divinidad

y luego tomado de los tobillos purpúreos,

hasta querido que permanezca en la bola de cristal

de la que me has insistido debo salir,

y me has escupido y luego dado la mano

pero también me has querido lucir

te has sentido empoderado, grandioso y misericordioso

entonces he preferido caer de tu cielo falso

y no girar alrededor de ti

no hay amanecer para mí en tu cielo falso

ahora te guardo a la altura de mis hombros

pero en tu mundo has de pisotearme

mientras te hincas a adorarme

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Fragmento 1

Sonará como una exageración pero todo ese tiempo en el que estuve incluso aburrido por no tener preocupaciones, tuve tiempo de meditar, pude pensar a profundidad en que era lo que realmente quería conseguir en mi vida, todos los caminos que me proponía llegaban a la misma conclución, queria hacer que la gente pudiera si no era totalmente, por un rato salir de todo lo frustrante, porque en cierto punto había pasado casí toda mi vida de esa manera, frustrado, agobiado, triste, inseguro y parte de mi, queria hacer mejor el mundo para que los demas no se sintieran así, o por lo menos no solos.
La escritura, la actuación, el canto, incluso pense en convertirme en un trabajador social, pero al final, lo que más quería, lo que me llenaba el alma era cantar, había sido la forma en la que inconscientemente me desahogaba, en cada momento triste que recordaba, siempre la musica era la que me ayudaba a sacar todo lo negativo de mi, en cierto modo la musica me salvaba, se fué volviendo en el placebo que aliviaba mi existencia y yo queria eso, retribuir a los demas lo que la musica había hecho conmigo, quería que el que me escuchara pudiera sacar sus frustraciones con mi musica

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La danza de la balanza

escurridas entre mis manos

las estrellas ahora iluminan

el fondo de un plato metálico

al tiempo que tocan una sinfonía

como de monedas que impactan.

Así del otro lado de la balanza

pesas amenazan con hundir el plato

mancillan el pulido metal

en el que antes puras se reflejaban

nadie sabe como nunca sucede

que una estrella cae con gracia

con impulso benevolente

como pequeños amaneceres

y el contrapeso parece ser suficiente

parece destruir la conformidad de su base

y se sacude a los lados para mantenerse erguida

y la pesa viene, aunque de gracia desposeída

a mantener la balanza bien puesta

y le agradece a la pesa que entre opacos

entre desilusión y cálculos mordaces

mantiene a la balanza bien puesta

ante cada sacudida violenta de estrellas fugaces

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3:36

Estoy perdid@ en nuestro arcoiris, el mismo que ya no está.

Estoy perdid@ en las sombras, estoy a la par tuya y puedo ser tú por un instante.

Existe un dolor que golpea todos mis lados, que vulnera mis debilidades cuando la noche llega y la realidad aflora.

Tú y yo, cambiando, moviéndonos, desaparecemos muy rápido, sin decir adiós, pero te necesito, debo decirlo: «Te amo».

Estoy inmers@ en excesos y los sabes.

Estamos junt@s, siguiendo lo que vemos, en la muerte, muy profundo.

Entre el viento puedo escucharte llamar mi nombre y estoy perdid@ en nuestro arcoiris, el mismo que se ha ido. No hay más arcoiris, ni días alegres.

Estamos estátic@s, alejad@s y dispersad@s en la soledad.

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Némesis

«Eran amantes eternos, buscarse y encontrarse una y otra vez era su karma»

-Isabel Allende-

Némesis… ¿Alguna vez han escuchado ese término? ¿Saben qué significa?

Hace como un mes escuché esa palabra, me causó mucha intriga y me puse a investigar.

El origen de este vocablo está arraigado a la cultura griega, pues ese era el nombre de la diosa de la venganza, la fortuna y la justicia retributiva (karma).

Entonces me percaté que él/ella era mi némesis, ¿castigo o fortuna?, ambas diría yo.

Él/ella es esa desgracia tan oportuna que llegó a mi en el mejor de mis momentos, que me enseñó tanto y a la vez me destruyó sin piedad alguna.

Quizá suene algo enfermo y masoquista decir que no quiero alejarme de él/ella pero mi camino es un desencuentro constante en su órbita. Estamos en el mismo universo en paralelas dimensiones y siempre hay un punto que nos vuelve a unir.

Él/ella se ha convertido en la mejor de mis peores decisiones.

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Irrepetible

Cual momento inoportuno, cual sorpresa predecida

se inscribió como juez de turno con una petición prohibida.

Yo te recibí, te recibo y te recibiré a vos y a las tantas travesuras del (tu/mi) pecado.

Una cosa te tengo bien dicha,

y es que esa maña tuya de ser luz y sombra

es la que me mueve y se queda entredicha.

Lo triste de todo lo que no se repite

es tener que resignarse a que no vuelva a ser,

sin embargo yo por vos y por nosotros

me arodillo y espero más placer.

Sabés que creo en las casualidades,

sabés que me aferro a las imposibilidades,

me gustás tanto que por esa locura muy tuya

no sé disfrutar de otras tantas banalidades;

porque frente a vos y justo en mi orilla

sigo repitiendo que vos sos el placer hecho persona

aunque tus labios ya no humedezcan a mi mejilla.

Para vos, mi único irrepetible. Vos que haces que el placer este al otro lado del mundo.

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La constante

Te robaron tu hogar, tu visión, tu raíz, pero seguiste.

Te pusieron trapos encima y quisieron arrancarte la melodía de tus palabras, solo porque no la entendían, pero seguiste.

La dictadura llegó, te encerró y calló, pero seguiste.

Explotó la guerra, tú sangre corrió como ríos por los suelos, pero seguiste.

La peste vestida de democracia apagó la única luz de igualdad que tuviste y su hedor se instaló, pero tú, querida, seguiste.

Esta llamó a las ratas que pronto empezaron a subir de escalones; crearon su imperio con cuellos blancos y sacos largos que ocultaron sus colas mientras carcomían tu dignidad pero sí, tú seguiste.

Caras desconocidas vinieron con las mismas promesas vacías que todos te han hecho. Cansada y con un poco de esperanza quisiste que esta vez fueran ciertas.

Sin querer bajaste la mirada y viste los zapatos de payaso que traían, volteaste rápidamente y viste sus narices rojas, sabías que su truco barato te había engañado, pero tú, amada, seguiste.

Ahora que viene el desprecio de tu pueblo, la misoginia, la mentira, y la misma porquería sé que tienes miedo, que estás agotada de tantos años de dolor y sufrimiento, pero también sé que aunque te caigas a pedazos tú sabrás cómo defenderte y seguirás.

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