Siempre busco el lado frío de la cama.
¿Estoy dispuesta a dejar que alguien ocupe ese lugar?
Y, ¿dejar de sentir como el vacío acaricia mi piel con frialdad?
Ocupá el lado frío de la cama y mis «contradicciones».
– Ragek
Siempre busco el lado frío de la cama.
¿Estoy dispuesta a dejar que alguien ocupe ese lugar?
Y, ¿dejar de sentir como el vacío acaricia mi piel con frialdad?
Ocupá el lado frío de la cama y mis «contradicciones».
– Ragek
En las madrugadas me descubro la espalda
para sentir el frío.
Porque me gusta,
porque estoy sola,
porque nadie va a abrazarme.
Porque la única forma de encontrar calor,
es buscándolo entre mis propias sábanas.
«Porque estoy solo conmigo, sola contra mí» como lo escribió Elvira.
– Ragek
Sentir tu aroma en mis almohadas me da seguridad, abrazar la pijama que dejaste en mi cama y tu esencia en mi piel.
Duermo bien.
Duermo contigo sin que estés.
Aprendí a darte mi cariño sin esperar nada a cambio.
Aprendí a quererte libre, sin etiquetas y el qué dirán.
Solo quiero quedarme un momento más a tu lado, sosteniendo tu mano, sintiendo tus labios, escuchar tu palpitar.
Sin pensar en mañana.
Sin pensar en nosotros.
Ni en lo que somos.
Sintiendo el momento y la respiración a medias.
Escuchando tus susurros erizando mi piel.
Déjame quedarme, déjame quererte.
Sin importar nuestros pasados, sin buscar un futuro.
Sin nombres, y sin porqués.
Esta Guatemala que parece más invierno que eterna primavera.
Entre el frío y la zozobra, en la plaza presentes.
Con el sol de medio día cayendo por la frente, con el corazón saliendo por los ojos.
Gritando las consignas que marcan un ahora. Con cada grito ahogado sintiendo la falta de saliva y la resequedad en la voz.
Y la esperanza que nos engaña y llena de valor para no tirar la toalla.
Con intenciones definidas, compartiendo el sentir en la piel, mano a mano, soñando con un día vernos FLORECER.
No fuimos destinados a la eternidad de la agonía que llamamos humanidad y quizá sea esa brevedad a la que somos condenados, la que atormenta nuestro espíritu.
Nos parece poco, ser breves.
Nuestra mente no puede concebir su insignificancia, y por lo tanto se empeña a no ser resignada al peor destino del hombre: EL OLVIDO.
Somos breves
Somos un pensamiento
Somos solo una temporada
Somos insignificantes
Si este es nuestro futuro, porque no ? aferrarnos al OLVIDO seguro , para hacer de la vida una BREVEDAD significante.
Al final, solo nosotros podremos medir la significancia que nuestra vida tuvo para nosotros mismos.
Al final, solo nosotros tenemos el genuino interés de ser recordados; pero admitámoslo es mejor encontrar el significado de la vida que competir en la carrera del olvido. Porque si algo es seguro, ser recordados no depende de nosotros, encontrar el significado de la brevedad de la vida SÍ.
En una tarde fría
Más vale tarde que en otra vida
Mantenía la cabeza erguida
E ideas de venganza entretenía
…
Más vale tarde que en otra vida
Acercó su cuerpo tibio
A la muerta en vida
Que sería en otra vida
Escapada, salvada y salida
…
Más salada la cuerpa devuelta del mar
Hinchada y aborrecida ahora henchida
Esterilizaba así sola su infectada herida
La muerta salada, la desquiciada ahora
…
Entretenía entre sus sagradas heridas
Bélicos arrebatos que llevaría del más allá
A los vivos, a los muy vivos y favorecidos
A más no poder en gula de vida
…
De repente ella la vio a los ojos
Buscaba un chillido de dolor
En sus adentros alimañas del hielo se liberaron
Más en sus afueras nunca se avistaron
…
Aquí no pasa nada
Agua salada, agua salada
La cuerpa está muerta
¿Que tomará su lugar?
En casa no hay nadie.
Puedo correr a la tienda para comprar algo que satisfaga mi ansiedad que me genera la soledad.
En casa no hay nadie.
Puedo comer todo lo dulce que este a mi paso.
En casa no hay nadie.
Puedo refugiarme en la comida y luego sentir la culpa.
En casa no hay nadie, solo estoy yo;
entonces en casa está alguien…
Antes de conocerte, febrero no era nada más que el segundo mes del año, el más indeciso, el más inseguro, el más comercialmente romántico.
Antes de ti, febrero no significaba nada y lo único especial era que tenía menos días y que todo el año era febrero en cuanto al clima.
Qué analogía tan absurda, pienso mientras te escribo estas letras, pero es que febrero se parece a ti. Absurdo, indeciso, mentiroso.
Brillas de viernes a sábado, pero eres tormenta de martes a jueves. El domingo no te conozco, pero tengo la impresión que eres como noviembre, con fuertes vientos y cielos despejados.
Pienso que ya no quiero escribirte, que ya no quiero escribir de ti, pero febrero se me atraviesa con canciones al fondo que me hacen desear no buscar(te) más.
Y no quiero dedicarte febrero, pero febrero se me atraviesa con lunas de locura.
Creo que me rehusaba a recordar tus ojos, la manera en la que me mirabas.
Descubriste los míos a través de un rayo de sol que se posaba sobre mí una tarde de agosto. Luego, el mismo rayo me permitió conocer un miel caoba que nunca había visto, ni he vuelto a ver.
Al principio, me mirabas sin que me percatara, pero cuando nuestras miradas se topaban temblaban, no aguantaban y fingían que no se veían.
No olvido cuando ambos decidimos vernos, realmente vernos, y aunque sabíamos que los ojos no dicen nada, el simple acto de sostenernos con la mirada, con tanta comodidad y conexión, nos dijo todo.
Ahora que regresé a tus ojos, sin tenerlos frente a mí, agradezco el que hayamos querido vernos porque pocos son aquellos que verdaderamente se atreven a verse tambalear y aún así sostener la mirada para saber si realmente se aman.
– Amarela –
Alzamos ladrillo a ladrillo este muro que nos separa
Las palabras no dicen lo que queremos, no logran explicar los sentimientos
No construyen caminos, construyen muros
Se pierde la luz un momento, me pierdo en la oscuridad
Trato de tomar tu mano y solo logro alejarme más
Y miro tus ojos dejándome atrás, no volteas, me olvidas
Mis peores miedos se despiertan cuando te alejas, cuando no puedes decirme que me quieres
Ojalá encuentre el camino de vuelta a mis brazos, pienso
Ojalá que mañana recuerde que me ama
Ojalá no me olvide, ojalá no se vaya
Me revolotean esos pensamientos y me rompo
¿Por qué tengo tanto miedo?
Me doy cuenta de que no quiero vivir sin ti
Hace poco no te conocía, hoy me mata perderte
No permitas que te pierda, no permitas que me pierda
Quédate, quedémonos a terminar de construir ésta historia
Quedémonos
Qué no exista ningún final