Escribología

El destino

No fuimos destinados a la eternidad de la agonía que llamamos humanidad y quizá sea esa brevedad a la que somos condenados, la que atormenta nuestro espíritu.

Nos parece poco, ser breves.

Nuestra mente no puede concebir su insignificancia, y por lo tanto se empeña a no ser resignada al peor destino del hombre: EL OLVIDO.

Somos breves

Somos un pensamiento

Somos solo una temporada

Somos insignificantes

Si este es nuestro futuro, porque no ? aferrarnos al OLVIDO seguro , para hacer de la vida una BREVEDAD significante.

Al final, solo nosotros podremos medir la significancia que nuestra vida tuvo para nosotros mismos.

Al final, solo nosotros tenemos el genuino interés de ser recordados; pero admitámoslo es mejor encontrar el significado de la vida que competir en la carrera del olvido. Porque si algo es seguro, ser recordados no depende de nosotros, encontrar el significado de la brevedad de la vida SÍ.

Estándar
Escribología

Ella la vio a los ojos

En una tarde fría

Más vale tarde que en otra vida

Mantenía la cabeza erguida

E ideas de venganza entretenía

Más vale tarde que en otra vida

Acercó su cuerpo tibio

A la muerta en vida

Que sería en otra vida

Escapada, salvada y salida

Más salada la cuerpa devuelta del mar

Hinchada y aborrecida ahora henchida

Esterilizaba así sola su infectada herida

La muerta salada, la desquiciada ahora

Entretenía entre sus sagradas heridas

Bélicos arrebatos que llevaría del más allá

A los vivos, a los muy vivos y favorecidos

A más no poder en gula de vida

De repente ella la vio a los ojos

Buscaba un chillido de dolor

En sus adentros alimañas del hielo se liberaron

Más en sus afueras nunca se avistaron

Aquí no pasa nada

Agua salada, agua salada

La cuerpa está muerta

¿Que tomará su lugar?

Estándar
Escribología

Febrero

Antes de conocerte, febrero no era nada más que el segundo mes del año, el más indeciso, el más inseguro, el más comercialmente romántico.

Antes de ti, febrero no significaba nada y lo único especial era que tenía menos días y que todo el año era febrero en cuanto al clima.

Qué analogía tan absurda, pienso mientras te escribo estas letras, pero es que febrero se parece a ti. Absurdo, indeciso, mentiroso.

Brillas de viernes a sábado, pero eres tormenta de martes a jueves. El domingo no te conozco, pero tengo la impresión que eres como noviembre, con fuertes vientos y cielos despejados.

Pienso que ya no quiero escribirte, que ya no quiero escribir de ti, pero febrero se me atraviesa con canciones al fondo que me hacen desear no buscar(te) más.

Y no quiero dedicarte febrero, pero febrero se me atraviesa con lunas de locura.

Estándar
Escribología

Vernos

Creo que me rehusaba a recordar tus ojos, la manera en la que me mirabas. 

Descubriste los míos a través de un rayo de sol que se posaba sobre mí una tarde de agosto. Luego, el mismo rayo me permitió conocer un miel caoba que nunca había visto, ni he vuelto a ver.

Al principio, me mirabas sin que me percatara, pero cuando nuestras miradas se topaban temblaban, no aguantaban y fingían que no se veían.

No olvido cuando ambos decidimos vernos, realmente vernos, y aunque sabíamos que los ojos no dicen nada, el simple acto de sostenernos con la mirada, con tanta comodidad y conexión, nos dijo todo.

Ahora que regresé a tus ojos, sin tenerlos frente a mí, agradezco el que hayamos querido vernos porque pocos son aquellos que verdaderamente se atreven a verse tambalear y aún así sostener la mirada para saber si realmente se aman.

– Amarela –

Estándar
Escribología

Ladrillos

Alzamos ladrillo a ladrillo este muro que nos separa

Las palabras no dicen lo que queremos, no logran explicar los sentimientos

No construyen caminos, construyen muros

Se pierde la luz un momento, me pierdo en la oscuridad

Trato de tomar tu mano y solo logro alejarme más

Y miro tus ojos dejándome atrás, no volteas, me olvidas

Mis peores miedos se despiertan cuando te alejas, cuando no puedes decirme que me quieres

Ojalá encuentre el camino de vuelta a mis brazos, pienso

Ojalá que mañana recuerde que me ama

Ojalá no me olvide, ojalá no se vaya

Me revolotean esos pensamientos y me rompo

¿Por qué tengo tanto miedo?

Me doy cuenta de que no quiero vivir sin ti

Hace poco no te conocía, hoy me mata perderte

No permitas que te pierda, no permitas que me pierda

Quédate, quedémonos a terminar de construir ésta historia

Quedémonos

Qué no exista ningún final

Estándar
Escribología

Tan distintos

Quisiera decir que tú y yo no somos tan distintos.

Que tú, al igual que yo, no frecuentas los que eran nuestros sitios; no bebés el mismo café que conmigo, a la misma hora que conmigo.

Que son mis manos las que extrañas detrás de tu cuello y que el «Te amo» pausado con mímicas solo lo hacías conmigo.

Que me piensas cada mañana, cada tarde, cada noche; que extrañas mis besos, mis manos y que no puedes escuchar nuestras canciones sin imaginarnos cantándolas en el carro.

Quisiera decir que tú y yo no somos tan distintos, pero sí.

Porque yo no puedo ver que el reloj marca las 16:00 horas sin buscar tu mirada.

Porque temo y me muero por toparme con tu rostro en el supermercado, mientras nos veo bailando en cada pasillo.

Porque no puedo pedir la bendición de alguien más, sin pensar en que eran tus manos la que encomendaban.

Y es que yo no puedo refugiarme en otros brazos, otros ojos, otros labios.

Estándar
Escribología

El miedo de no saberte

Definitivamente hoy comprendo que tengo miedo
de no saberte, de no conocerte, de no tenerte.

Miedos sobre miedos, acumulados, en hileras,
a pesar de no tener miedo, tengo miedos,
es contradictorio lo se, y al mismo tiempo no lo se.

En este juego de conocerme mas me pierdo,
será el desvelo hablando por mi,
o entre sueño la lucidez aparece,
tengo miedos, pero para englobarlos,
diré que tengo miedo al mañana,

Dónde estaré mañana?
quién seré mañana?
Tendré compañía mañana?
o la soledad tendrá ese lugar.

De algo estoy seguro,
la ansiedad que he estado cargando todos estos años,
esta comenzando a desgastarme mas de la cuenta.

y vuelvo a donde se desato esta vorágine,
tengo miedo de no saberte, de no conocerte, de no tenerte.

Estándar
Escribología

Espejo

Terminé tan rota, como espejo que cae al suelo sin aviso y lloré de la misma manera en la que lo hago los domingos de mayo, cuando la lluvia me recuerda que hacerlo no es debilidad.

No me molesté en reunir todas las partes que perdí, algunas ya no las necesito; tampoco en cerrar las puertas, que aunque sabes que siguen abiertas, no te esperan.

Ya no pido ni espero nada de ti, no quiero excusas ni reclamos, yo tampoco te las daré.

Me resistí a reconocer que el corazón me lo he roto yo sola en los últimos meses, me negué a ponerle nombre a lo que eras y me obligaste a encerraros en cajas distintas.

Estándar