Escribología

Flor con raíz

¿Ya ves cómo esas plantas no pudieron florecer por estar tan cerca de la superficie? El paso de un fuerte viento las arrancó, una tormenta accidentalmente las lastimó y cuando no hubo más que sequía, ésta las mató.

Imaginate entonces, cómo creemos firmemente en la posibilidad de que algo pueda sobrevivir forjado en intereses y situaciones superficiales. Es claro que los factores externos pueden influir por ser tan cambiantes, pasajeros, negativos o favorables; sin embargo, para que tu flor permanezca intacta debe estar sujetada a su raíz y, tener siempre tierra fértil para poder crecer.

Basta con entender la importancia de cultivarnos y apostar por tener siempre una raíz firma y sana, capaz de extenderse y hacerse de surcos sin tener problema con las enredaderas. Y sobre todo, tener una raíz fija que nos recuerde que estamos sobre base firme, sobre un suelo tan fecundo como nuestras ganas de fecundarlo, mantenernos vivos sobre ese suelo sin confundirlo con el cielo, ese cielo de donde todo puede bajar de golpe.

Que no se te ocurra entonces esperar frutos sin tener conscienca de tu semilla, sin recordar tu proceso de germinación y sin cuidar tus raíces. Vuelve a ellas cada vez que puedas. Revisa con precaución que tu tallo interior solo te transmita eso que necesitas tener. Manten tus hojas siempre extendidas dispuestas a recibir cada rayo de luz que tu entorno te permita recibir y ten memoria (mucha memoria) de cada vez que florezcas para que no olvides tener un pistilo y un estambre tan fructifero, que cualquier abeja quiera acomodarse en tu flor, esa flor tan dispuesta a generar semilla.

Estándar
Escribología

Promesa de cumpleaños

Te diré todos los días que te quiero.

Te voy apachar cada noche con un abrazo.

Volverás ansioso a mi regazo.

Contaré tus lunares en silencio.

Voy a encender tus ganas de romance y luego quemaré un poco de incienso.

Vas apagar la luz de mi cuarto y después encenderás la luz de mi conciencia.

Aceptaré el reto de no hacerte perder la paciencia.

Vas a darte cuenta de que somos pocos los dichosos que, al atravesar el proceso del amar y el querer, resultan en ilesos.

Se ama al ser esperado, se quiere al amigo abnegado. Prometo siempre sacarte una risa pero no prometo dejar de darte besos.

Esto de sentirnos se nos da bien. No nos esforzamos.

Vas a querer sentarte conmigo o en mí. Ambos escenarios alimentan mi vivir.

Voy a apoyarte siempre hasta que cumplas el más anhelado sueño;

Aunque no todas las noches te deje dormir.

Estándar
Escribología

Como si fuera noviembre.

¿Alguna vez han visto un atardecer? (supongo que sí)

No hablo de un atardecer que se ha vuelto estigma de un amor o idealizado por los románticos.

Me refiero a un atardecer colorido, sublime y relajado. De esos que únicamente basta observarlo para sentir gratitud… y nada más.

¿Alguna vez han sentido un atardecer?

No hablo de sentirlo mientras besas a alguien y te pierdes profundo en su mirada.

Hablo del calor y lo tenue de su luz al entrar por la ventana, esa ventana que se vuelve un  marco fronterizo entre el cielo y tu oficina, entre el sol y la cocina. Constructora de nostalgia.

¿Se han fijado con un atardecer?

No hablo de esa fijación traumante que inicia en descubrirse ¨talentoso¨ y termina en fotos.

Sino de fijarse con un atardecer, de esos que suceden en medio de tanta cotidianidad, porque solo están sucediendo, realmente solo es la señal relativa del tiempo, solo el paso relativo del tiempo.

Conforme a esas preguntas puedo decir que yo he visto mil veces un atardecer y lo he sentido aún más, pero no porque haya vivido miles de ellos, sino porque en uno llegan miles de sentimientos y también en uno encuentras muchas vistas, más si vamos por el onceavo mes del año.

De un  atardecer  se ¨debería¨ apreciar su calidez, el manto de luz sobre cada cosa que está a su alcance y la despedida de alguien que hizo su trabajo desde muy temprano agradeciéndole por haberlo hecho bien. Es algo simple que por simple es bello y valioso; pero que trae consigo complejidades de todo lo memorístico y deseable.

Ahora, me pregunto ¿me he fijado con un atardecer?  Bueno, aquí me tiene escribiéndole y disfruto de esa fijación.

Estándar
Escribología

Confesión 5

Esta es una confesión con más de 500 lunas de existir,
es una carta que nunca el destinatario leerá y que
algo muy preciso hace que de mí, hoy puede salir …

Es una confesión con fecha de caducidad, con música de fondo, con un sin sabor de boca, con lágrimas en los ojos, con ternura  en el alma, con armonía en el corazón … con nombre y apellido.

(silencio)
.
.
.
(suspiro)

Muchas veces la boca  pone en silencio a las palabras y enmudece la voz, sin saber que la mirada grita y explica lo que no puede saberse, lo que no queremos que se sepa.
.
.
.

Es innegable que alguien llegó a mi vida,
es aceptable que alguien se fue de ella,
puede que pueda regresar,
quiero que quiera regresar.

Nos faltaron muchas cosas por hacer,
la lista aún no acababa,
nos sobraron errores,
la lista quiere acabar,
nos quedan muchos sueños por cumplir,
esa lista no debe acabar.

Yo me perdía y encontraba en tus brazos,
tú solo existías enredado en mi cabello.

No hay noche que no quiera escuchar tus historias antes de dormir,
no hay madrugada que no quiera vencer tus miedos,
no hay mañana que no quiera ayudarte a vestir,
no hay hora que no quiera sentir tus labios.

Te faltó valor para ser “tú mismo”,
me faltó valor para empezar a ser “yo misma”,
nos faltó valor para ser “nosotros”.

¿Nosotros? ¿Existirá la posibilidad de conjugarse en el mismo verbo, en el mismo tiempo?
.
.
.

He notado tu felicidad, es innegable que lo mereces,
He  visto a un niño convertirse en todo un caballero.

Compruebo indiscutiblemente que las decisiones que ha tomado ahora, te dan plenitud.
.
.
.

La inconmensurable falta que tus manos le hacen a mi espalda también es innegable, aunque también he comprobado lo duro que es decirte cómo se logra la plenitud sin ti, de hecho, es el “cómo” más difícil de explicar y aún más, de entender.
.
.
.
(analiza)

Esta vez no voy a confesarme ilusa,
Esta vez mis letras lo hacen por mí.
.
.
.

(recuerda)

Y ni hablar de tu risa que se complementa con la de alguien más,
Y ni hablar de mi risa, que se ríe sola.
.
.
.

(acepta)

Sé que en el fondo quieres no querer, sé que en la superficie no lo puedes negar.
Sé que no hay forma de hacer que vuelvas, porque algo ajeno a tu voluntad te covenció de quererte marchar.
Sé y puedo jurar que vas a volver, porque los Relocos y los Recuerdos siempre juntos quieren estar.

Estándar
Escribología

Para vos, mujer.

Me gusta que seas mujer pero no siempre una dama. Me gusta encontrarte frágil y sencilla, dejando los complejos solo cuando te conviene y viviendo todos los días tu esencia y alegría.

Es tan hermoso verte en libertad, dejando los paradigmas y estereotipos sociales por un lado y mandando a todos y todo al carajo; veo que has alejado de tu vida el dolor y la tristeza, es tan apetecible cuando no te maquillás y decidís no disfrazarte de lo que la gente titula como «decencia» o «aceptable».

Me encanta verte en negación total hacia las injusticias, hacia todo lo que no te parece bien, que no te quedés callada, que digás lo que pensás y cómo lo pensás. Que salgás a la calle y tengás los ovarios tan firmes como tus ideales y tu consciencia.

No dudo nunca en escucharte hablar de lo que querés porque sé que me vas a convencer y vas a generar en mí mucha confianza y respeto hacia vos.

Amo ver que cantás y sonreís hasta en tus dificultades y que afrontas cada reto como si fuera un chiste, que lográs todos los días conquistar al mundo que querés, que no dejás que cualquiera conquiste el tuyo y que a pesar de ello, no te cerrás a las nuevas oportunidades por conocer lo desconocido. Amo sentirte cerca, amo cómo te preocupás por el olor de tu pelo, mas no por cómo esté peinado. Amo cada esquina de tu sensible cuerpo, y que lo defendás diciendo que estás como querés y que si quisieras estar más delgada lo estuvieras.

Pienso que la vida en compañía de alguien como vos es eso que muchos quieren y no logran, no porque no puedan o no los dejés, sino porque no se atreven porque saben que representas un reto.

Me gustás vos, siendo vos. Me gusto yo, siendo yo…

pero me gusta más el decir que somos más cabronas que bonitas.

Estándar
Escribología

Pensar mejor.

Vamos a vernos bien,

vamos a sentirnos profundo,

vamos a acariciarnos tanto y todo,

vamos a besarnos porque si,

vamos a ser mucho,

vamos a dejar de existir siempre,

vamos a morir nunca,

vamos a revivir cada segundo,

vamos a tocarnos con la mirada,

vamos a seguirnos con el aroma,

vamos a vernos con el alma,

vamos a buscarnos sin perdernos

 

vamos a pensar mejor.

Estándar
Escribología

-Amor urgente-

«Te molesta mi amor, mi amor de humanidad
y mi amor es un arte en su edad
te molesta mi amor, mi amor de surtidor
y mi amor es un arte mayor.»

Y pues, hay muchas clases de amor.  El amor tan perfectamente imperfecto en sus múltiples facetas.

El mejor amor es:

el que se vive, y el que se deja vivir

el amor que se siente y se deja sentir,

el amor que pelea,

que lucha y evoluciona constantemente,

que se  defiende,

que alega, que no se queda callado,

que encuadra en la razón,

el amor incluyente,

el amor que no discrimina,

el amor de paz,

el amor de libertad porque me hace libre, me hace huevos, me da lo que merezco, el amor que no me quita más que las ganas de odiar.

¿Quién merece ese amor? ¿A quién le molesta?

Son preguntas claves.. Pero más importante es saber ¿quién lo practica?

Estándar
Escribología

«Escribo, luego existo»

Soy alguien a quien le gusta mucho hablar, entonces pienso que estoy hecha de palabras, frases, conceptos, significados…

Decir lo que siento y pienso es lo más cercano al placer que encuentro. Es que no podemos negar que muchos sabemos qué nos deleita y aun así, aceptamos que el mundo y sus inventos nos digan qué debe deleitarnos.

Yo encuentro un momento  en el que apago ese mundo para encender el mío; el que es como yo quiero, el que tiene un  espacio donde el tiempo y las  personas se conjugan a mi favor, en donde esa línea en blanco se escribe sola, esa burbuja que se eleva sola y deja de ser cuando ella decida sin nada que lo evite, ese mundo tan mío que se llena de silencios pero reinan las palabras, los términos. Los mismos con los que demuestro que amo, que odio, que extraño, que siento. Esos que le dan vida a mi paz, mi luz, mi alegría, mi tristeza, mi ansiedad por vos  o simplemente indican que yo existo… que yo escribo y luego existo.

Estándar