Escribología

Historia de una ingratitud

El jardinero sembró una rosa

sintiéndola suya, tierno la abrazó

cuando la encontró muy espinosa

con cada espina entonces arrasó

caminaba por su jardín a gusto

constante abonaba cada linda ilusión

echaba agua, levantaba el busto

y al cielo una estrella en combustión

la rosa de distintos colores se pintaba

hermoso dulce de una tierna dulcería

pétalo a pétalo de color la cambiaba

¿cumpliría su sueño?¿perfecta sería?

la rosa, espinas y colores quería

curvas caprichosas en toda dirección

era inalcanzable su linda tontería

ella nunca aprendería esa lección

se botaba pétalos, se estiraba al viento

él la encerraría en una caja de cristal

no había nunca suficiente escarmiento

quería ser un «algo» no una «cosa tal»

la rosa pétalo a pétalo escapó al horizonte

su corazón permanecería en un tallo

volaría orgullosa con el viento danzante

sin embargo sentiría su expuesto cayo

aquel remanente en la tierra abonada

tierra seca del jardinero apasionado

siempre regada, nunca abandonada

un tallo por siempre aprisionado

en la contemplación del tallo silencioso

el jardinero siempre una lágrima botaría

el tallo imprudente absorbería vicioso

la rosa en la distancia el acto imitaría

más el jardinero ocupado en su tierra triste

ignoraría el origen de tal bala acuosa

pensaría en un escupitajo en su despiste

ella siempre vería la escena tortuosa

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Nuestro «entre»

toco algo más que tu nombre

acaricio más que tus partículas

beso más que solo un hombre

esas son cáscaras ridículas

...

beso una tarde amena

un autodescubrimiento

una crisis que no mengua

Un ser en aturdimiento


no existe culpa o suciedad

en este espacio que llenamos

que nos llena de Verdad

y que en distancia añoramos

como agua tibia y suave

«El entre» me lava entera

Para entrar sabes la clave

«Solo sean uno», reitera

En «el entre» cuando estamos

Borroso el tiempo y el espacio

Ligera atravieso largos tramos

Y así desaparecemos…despacio.

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La danza

oye a lo lejos un canto

teme perder la luz del día

aprieta con fuerza su mano

y siente al sol con su hombría

siente que se le escurre

él quiere cerrar las puertas del alma

lo corretea, de todo se le ocurre

le hace reír, le lee la palma

«En 1944 alguien besaba una mano…»

«en 1900 alguien rascaba el cielo…»

ahora la historia de cada ser humano

al servicio de esta alma en celo

y los destellos se ven una vez más

lo pellizca, lo huele y lo besa

«y es que no sabes lo que pasó en Alcatraz»

advierte una muesca que la endereza…

de pronto ya no es una enciclopedia

es una niña juguetona y tierna

pero brusca cuando el sueño asedia

y en un descuido lo enrosca con su pierna

el sol se oculta, eso es verdad

no está apagado solo escondido

la luna lo saborea en ebriedad

y tibia hasta que ha amanecido



y lo ve alejarse en las tinieblas

con un salto de fe desaparece,

mientras que a las ovejas te reblas

la dama fluorescente aparece

ella es la noche y la oscuridad

¿pero no ves que brilla de calidez?

te embriaga del frío y la soledad

¡es que esta llena y sola a su vez…!

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Segundo Acto

Merezco mi hambre,

La soledad y mi vil ruina

El zumbido de un enjambre,

Perder la llave de la cocina




Saboreo la amargura cual manjar

La nada me atraviesa amable

Se desliza como el aire al respirar

Y mantiene conversación afable




La nada se prostituye con tus ruidos

Con tus imágenes y tus sabores

Ahí andan siempre atentos y fluidos

A escapar de todos sus dolores




Cierro los puños, entre ellos los metales

Pesados, puntiagudos y brillantes

Sus pitas jalan las columnas mentales

Desde antes, mucho, mucho antes




Tarareo sueños espumosos elevados

Rasgan la atmósfera y vuelan

Los corro, pero van siempre apurados

Hago el conteo de los que quedan




Toma mi mano, no…suéltala

Ave en jaula de oro no llora

La número 1 y la 100 es mala

No, no quiero saber la hora.




Me quiero perder en mi espiral

Recibiendo caricias en mis oidos

Enloquecer en posición fetal

Asi terminan los desposeídos…

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Obra sin terminar

abre los ojos, mira al vacío…

trata de encontrar algo que perdió dentro de sí





encuentra una salida trasera

que lleva al mismo infierno…retrocede





busca con desesperación la brújula y el barco

descansa en la orilla y contempla su miseria





arrastra los pasos y se pregunta:

¿qué puede ser tan grotesco como la hiel en la que nada?





pero si es tan espesa no puede salir de ella…

(ríe irónicamente)



busca su brújula y el barco…

¿a dónde iba?

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Primero te conozco

me deleito con la musicalidad de tu sonrisa

me descubro envuelta en bruma espesa

el tiempo pasa siempre tan de prisa

(ahora véla llorar el tiempo, mira como reza)

no importa nada más afuera

solo el ecosistema dentro de la cápsula

(no quiere que el instante muera

cuando llegue el cosmos con su espátula )

antes me rio de tu inocencia y transparencia

antes huelo tu esencia en una despedida

me embriago de ella con impaciencia

en sus diversas notas me quedo perdida

luego lanzaré una señal a la noche estrellada

y esperaré paciente, no sabes cuan paciente

(y regresará a casa con la esperanza avergonzada

y pensará que el futuro nunca es tan complaciente)

encuéntrame a medio camino,

cuando ya haces sentido en tí y en mí

yo llevaré el queso y el vino

tu llevarás todo lo que deposité en tí

y entonces seremos Verdad absoluta

tocaremos la miel de la humanidad

en delicadeza y fuerza bruta

hasta el amanecer…mi realidad.

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nota de duelo

hoy a las 3 de la mañana

mientras contemplaba su existencia

miraba de su interior la maraña

con menos rabia, más indulgencia

extravagante la humana revoloteante

atorada en el tráfico de cuerpos celestes

con ambas manos en el volante

advierte privilegiadas sensaciones

terminarse a sí misma con el abrazo materno

en un momento digno de transacción supérflua

con la naturalidad de una hoja que cae en lo eterno

con el pesor y gracia de sustancia melíflua

absorta en la delicia de la nada

flota y acaricia el vacío que la sume

no hay movimiento ni parada

y así de su insignificancia presume

de ser microscópica y significante

a ser nada y unida al monstruo del todo

no había cosa más dignificante

aún envuelta en espeso lodo

ahora el silencio resuena como eco en vacío infinito, nada importa, nada daña, solo flota preciosa confundida con todo lo demás y todo lo demás con ella…

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El sabor de la carne

Ponle vino, bebe

atragántate o no comas

viva el que no debe,

y viva el que debe…(y lloras)

salud a la pieza de ajedrez que provoca

la guerra mundial en tu boca

la saboreas cual sed desnuda que agota

no acaba hasta que una pieza este rota

salud a la carne expuesta enrojecida

sanguinolenta y predispuesta

a los instrumentos culinarios en la mesa puesta

y en la mesa improvisada y acaecida

es una guerra en contra de la guerra

es una guerra en contra del tiempo y el frío

la guerra contra las distancias que aterran

está en contra del anochecer sombrío

la guerra termina con más deseos de guerra

con la caricia de un golpe lucha por el poder

el poder de hacer crecer árboles en la tierra

en tierra seca que espera la muerte morder

enfermo que come no muere,

tierra en guerra de poder tocar no muere

ni hiere si en sus llagas salen botones de lujuria

si sus hojas te acarician no hay penuria

un brindis a los reyes que estimulan el juego

de una buena guerra en que su lúcida llama

a carbones pasajeros siempre dispuestos en el fuego

puede agradecer y besar y beber y comer luego

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La caja de cristal

Dicen que existe una caja mágica que susurra al oído tus verdaderos deseos, los descubres para cuando te ha atrapado, te abriga mientras descubres la salida, hasta que agota cada parte, cada ser.

Se advierte transparencia voluminosa

Con esquinas punzantes y brillosas

Dentro oculta una carga ominosa:

ojos cansados muertos y manos callosas

 

La caja de cristal muestra tus deseos

Mas la calidez del sol no puede tocar

Se refleja toda evitando a los reos

Acarician las paredes, quieren escapar

 

En sus paredes rebotan cientos de lamentos

Mientras Estrellas de Belén tratan de ascender

Mas se enredan entre eternos aplazamientos

Pretenciosas, humildes…todas vuelven a caer

 

Sudor y lágrimas atraviesan distancias

En caminos de cobre y chispas inquietas

Se filtra la desesperación y las fuertes ansias

Se filtran las peores cóleras y rabietas

Golpea, golpea, a la hermética y tétrica caja de cristal, rasguña a la dura y fría, trata de escapar. No puedes acariciar el silencio, no puedes besar La Paz, la roe la máquina diabólica, se alimenta para siempre y tú caes en el limbo, entre serpientes sin Gracia, entre cuadros con cuadros y entre sonrisas borrosas.

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