Escribología

En bonanza

Es bajo la lluvia tierna, sonora

que se descubre turbia e insolente,

en violento contraste con la aurora

Cortando a la hierba subyacente.


En una atmósfera recalcitrante

bien augura que en las siguientes lunas

se venerarán de forma distante…

luego habrán caricias oportunas.


Es así como en el absurdo silencio

voy desapareciendo bajo el cielo

renazco sobria sobre un mar en bonanza


asciendo, mi ligereza potencio

luego escalo mi montaña de hielo,

es inminente la brisa de esperanza.

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Ella la vio a los ojos

En una tarde fría

Más vale tarde que en otra vida

Mantenía la cabeza erguida

E ideas de venganza entretenía

Más vale tarde que en otra vida

Acercó su cuerpo tibio

A la muerta en vida

Que sería en otra vida

Escapada, salvada y salida

Más salada la cuerpa devuelta del mar

Hinchada y aborrecida ahora henchida

Esterilizaba así sola su infectada herida

La muerta salada, la desquiciada ahora

Entretenía entre sus sagradas heridas

Bélicos arrebatos que llevaría del más allá

A los vivos, a los muy vivos y favorecidos

A más no poder en gula de vida

De repente ella la vio a los ojos

Buscaba un chillido de dolor

En sus adentros alimañas del hielo se liberaron

Más en sus afueras nunca se avistaron

Aquí no pasa nada

Agua salada, agua salada

La cuerpa está muerta

¿Que tomará su lugar?

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El dolor se transforma, no se acaba

Existe el temor de encontrar una nueva forma de dolor

el humano que le experimenta se transforma

¿es el dolor el peor de los temores?

los temores y los dolores se ponen al día

una nueva forma cae siempre antojosa

ante las delicias del delirio y del fastidio infinito

no necesariamente cortopunzante

a veces solo constante, intenso, embriagante…

es así como dentro de la microscopía del tiempo humano

es posible hallar, laberintos de sufrimiento

contenidos en apretadas curvas

dentro de las fracciones de tiempo más pequeñas

…a estas también les llamo infinito

y no hay alivio, no hay salida a la peor de las pesadillas

porque esclavos de este cuerpo somos y este cuerpo somos

es menester la existencia con sus embriagantes fragancias

nauseabundas, brillantes, opacas, candentes, dulces…

es así, la existencia en todas sus dimensiones

que ofrece tregua con eventuales distracciones

pero que con capricho tarde o temprano…

te someterá a la más pura experiencia

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Licenciatura humana

No hay nada más honesto

que un universo sin secretos

un simple plan modesto,

francos sus versos escuetos

las mejores suertes recibo ingrata

y cada las recibo inconsciente

examino y la inconformidad remata

así cálculos escapan de mi mente

la buena racha no legitimiza

mi canto lluvioso y absurdo

!Mira! La suerte le victimiza

y le abraza con su brazo zurdo

el caos le observa con cinismo

mientras ordena con su campanita

poner orden al vacío es vandalismo

escupe con ironía en su locura escrita

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Implacable

Estaba segura de haberle oido moverse, arrastrarse en mi cuero cabelludo. Primero sólo sospeché que me había imaginado que algo estaba caminándome, aún así, pasaría mis dedos exhaustivamente, por cada rincón posible. Busqué y busqué hasta que !Al fín!, pude confiar más en mis sentidos y me convencí de que había escuchado que se arrastraba entre el algodón de mi almohada a lo Horacio Quiroga. No era hora aún, no vería sus patas aferrarse y a su cuerpo hinchado de sangre…

Pasé días buscando detrás de mi oreja, retirando cualquier basurita de mi cabeza deseando que finalmente, encontrara a la desdichada. Revisé las orejas de mi perrita constantemente, le pedí a Mariela que me revisara la cabeza. La desdichada estaba convencida de que jamás la encontraría, pero soy implacable y he logrado sentir su duro cuerpo, ver sus patitas moviéndose, tomarla en mis manos sin miedo, examinar su ahora cadáver, sin que sea muy evidente para nadie más, claro. La he dejado en un rincón de la mesa, la he observado con curiosidad, con repudio y con orgullo un par de minutos por al menos 3 días.

He repasado los acontecimientos y la he escuchado por fortuna porque ultimamente me he negado a dormir temprano, !vaya comodidad la que tenía! cerrar los ojos y pretender que sus pequeñas patitas asquerosas no se arrastraban cerca de mí. Desdichada desde que supe que la buscaba, estaba condenada a que la encontraría.

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Crónica de un momento

Lo vi por la ventana aleteando rápidamente

sigilosa me aproximé y su aleteo era más sonoro

el milagroso néctar era ahora anzuelo

me aproximo, y yo admiro con gran decoro

hay musicalidad en el aire que empuja

y se adhieren a mis ojos sus colores cual diamantina

atrapar el momento escurridizo se hace deseo

en un parpadear es ahora una despedida

en el aire acaricio sus plumas desdibujadas

en un parpadeo más solo me he quedado con su dibujo.

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Perdiste…

detrás de una muesca desde los adentros empuja,

un destello da descanso y continúa…mortifica…

apegada a la lluvia que intensifica,

testaruda vuelve y atrofia cual estrategia ilusa

la esperanza…petrificada se ofusca

pero…¿Qué no es menester humano que la busca?

ataviada en sus tareas existenciales

mientras agresiva punza el signo de vida

pero cuando en ausencia más pura,

no hay inquietudes que se luzcan,

el absurdo concepto de sentirse palpable

se esboza fuera de los intrincados laberintos al frente

entonces no duele la precariedad, el pasado o el futuro

entonces somos entes flotantes casi divinos

embadurnados en la gloria y aún así condenados

inconscientes, sabios, vivos e ilusos

entonces duele, y petrifica…

y masticamos con voluntad prolífica

la mismísima fuente de miseria

y queremos conocerla profundamente

enredarnos en sus cabellos gruesos y complejos

es sabio, es triste, de repente enriquecedor y también adictivo

es lucha intensa, meter los dedos y vomitar la negra hiel

¿cómo olvidar que existes en estas coordenadas y en la hora que dice el reloj?

entonces hay un destello de luz

¿Cuánto tiempo me distraerá esta vez?

soy parte del juego otra vez

soy infinito, iluso y precioso…

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Pensé que mi nombre era mío

Gabriela Linda Arévalo Sandoval, son 4 palabras con las que me he identificado desde que he nacido, lo cierto es… que me he creído que era mío ese nombre cuando sólo me han puesto etiquetas según mis genitales y los genitales de mis padres y les han organizado para que el mundo tenga el orden que tiene.

Yo creí que era mi nombre, que yo le controlaba, que le pondría cuanto quisiera y que le quitaría cuanto quisiera, y aún asi, el sistema decide otra vez como debo llamarme.

Gabriela porque soy una mujer, Linda porque mi padre me imaginaba preciosa en sus brazos, primero el apellido de mi padre y luego el apellido de mi madre.

Y yo creía que mi nombre era mío pero entre papeles, firmas y sellos me han de poner como ellos quieran porque poco vale lo que yo crea. Que si estoy casada, que si no lo estoy, eso ha de importar más que mis principios, mi curriculum o mi trayectoria, porque ellos me han de poner como les dé la gana.

Me doy cuenta entonces que me han llamado como han querido y ahí hay millones de Gabrielas y Lindas y de Arévalos y de Sandovales…. Así que mi nombre no es mío y me llamaran como les venga en gana, no se pregunten porqué si algún día no respondo «al nombre» que es mucho menos que mío, que es la proyección de otras personas en mí.

Mi nombre habla de mis genitales, de mis padres y ahora quieren que diga que pertenezco a otra persona, no soy «de nadie», mucho menos si esa otra persona no esta obligada por ley a decir que me pertenece a mí tampoco. Creo que nos pertenecemos el uno al otro hasta cierto punto pero ante la ley sólo yo le pertenezco y nuestra relación no se basa en la posesión, así como «De» es un artículo posesivo.

Entre papeleos logre mantener esas 4 palabras como mi nombre y luego entre otros papeleos me cambiarán otra vez…¿saben que? ese nombre no es mío…

Llámame Vacío…Espejo en el Vacío.

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El silencio

¿a dónde se fue el siniestro recordatorio

de que se agotan las suertes casuales,

de que lentamente la arena se acomoda

con el canto gravitatorio, con su golpecito eterno?

Después de orinar agujas, de llorar ácido

de acostarse en barras de metal con formas graciosas

después de tragar piedras…silencio…

¿y ahora que? esas impresiones ahí quedan

con recatada educación les doy la bienvenida

«si vamos a estar juntos siempre te haré espacio»

entonces en el sórdido silencio…

me reproduzco una suerte de existencia macabra

porque te espero cada día al cerrar los ojos

te espero cuando todo lo que me toca parece acariciarme

y cuando todo parece estar donde quiero…

te hago espacio… una vez más

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