Escribología

Desastre natural

Haces estragos, destrozas calles completas y haces temblar los suelos; llegas como un terremoto, revuelves todo y luego te vas.

Me tomas de las manos, la cintura y me plantas sentimientos; besas mis pensamientos, mis ideas y corazonadas, revuelves todo y luego te vas.

Permites los días soleados, con tardes frescas y noches acaloradas, pero luego dejas llegar la tormenta y te llevas todo. Revuelves todo y luego te vas.

Me das tu mejor mirada, la sonrisa más honesta y te abres de par en par para dejarme entrar, pero luego te cierras, dejándome abrumada. Revuelves todo y luego te vas.

Dejas caer una chispas y arrasas con los bosques. El calor consume la vida y todos a tu al rededor corren intentando salvarse. Revuelves todo y luego te vas.

Me enciendes, me das señales de vida y abrazas cálidamente; me ves directo a los ojos y dices que me quieres, pero al final revuelves todo y luego te vas.

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La cara de la muñeca en el espejo

Me inquietaba su rostro,
Su mirada perdida,
Su sonrisa perfecta.
Todo en ella era falso.

Y me susurraba tu nombre.
Si… Tu nombre
Tu exquisito nombre.

¿Acaso sabes de qué estoy hablando?

Si

De la misma sombra que te acompaña por las noches.

Pero ella es muy lista, solo quería jugar en el laberinto, en el laberinto sin salida.

Si la miras de cerca puedes darte una pista de quien se trata.

Es como tú
Es como yo

Puede ser igual de bella como un ángel
O ha de estar podrida por dentro y por fuera.

Pues claro, eso depende de quien la observe.
Ahora dime
¿Que viste en el espejo esta mañana?

G.c.

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Dormido en los Laureles

He estado dormido en los laureles,
he perdido el rumbo de mis letras,
no encuentran el camino mis palabras,
no tienen sentido.

Ni siquiera lo intento,
no hay forma segura,
no hay medio de escape,
no tengo palabras.

¿Es acaso el fin?
del sueño.
de las historias,
de los sentimientos.

No quisiera, pero,
no tengo tiempo de pensar,
o por lo menos no se administrarlo.

Quiero dejarlo todo
menos las letras.

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Recuerdos.

Hay días que me pregunto como vivo en tus recuerdos distantes de todo lo que un día imaginamos creando mundos y universos lejanos y distintos en los que solo nos encontrábamos tú y yo soñando que el tiempo se detenía para que disfrutaramos de los parajes que en el futuro se divertirian con nuestras risas y locuras.

Hay días que intento recordarte como cuando me recordabas cuando me pensabas y yo te pensaba como alguien que existía fuera de mis sueños como alguien para quien yo era real y no un simple fantasma que se convirtió en un vestiglo reduciéndome a una ignominia lamentable y triste que se quiere mantener en el olvido como si se tratase de una estantigua.

Te recuerdo como un ser acendrado como el ser chipen que eres como el alma que extraño he extrañado y tendre que extrañar por siempre…

PL

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Confirmar tu felicidad

Me encontré aquel viejo sentimiento en el que el estomago, la boca y las piernas se llenaban de luciérnagas. Esas que nos robaban el aliento e iluminaban nuestras caras con solo vernos. 

Leí sobre aquella cita que nunca tuvimos. “Comemos un helado, buscamos tiendas de antigüedades y caminamos por las calles emprendidas viendo el atardecer sobre el volcán”. Te juro que volví a estremecerme y a lamentar que no lo hiciéramos.

Volvió el pesar de tu desaparición, de no saber si estás bien o qué fue de ti.

Volvió esa inquietud de querer recordarte que aunque no sé nada, siempre te pienso y recuerdo con tanto cariño.

Escuché el disco que me regalaste, aquel que le pediste al artistas que lo firmará para mí. Lo guardo porque es lo único físico que tengo de ti.

No creas que en mis cumpleaños no te pienso; no olvido cómo siempre nos regalábamos un postre para celebrarnos. Aunque no estés, en silencio sigo celebrando tu vida.

Te escribí con la ilusa idea de que recibirías lo que me pasó al repasar nuestros momentos juntos y que nos volveríamos a conectar, pero es como hablarle a alguien que no existe. 

Te he buscado,

He preguntado por ti, pero casi nadie sabe nada. 

Y duele no saber cómo estás, no saber si, lejos, estás feliz.

Pero me detengo, porque ese pensamiento pesa mucho y te imagino libre de tus demonios, dando todo ese amor que quedó pendiente, usando tu gigantesca creatividad e impactando a todos con tu forma de ver la vida.

Me gusta pensar que estás mucho mejor lejos de este país; que tienes a personas que te aman y te acompañan cuando no puedes más. Que tienes a tu familia y la comida que tanto extrañabas. Sí, quiero que sea verdad.

Aunque estemos a 2097 kilómetros de distancia me tienes pensándote, extrañándote y muriendo de ganas de que un día pueda confirmar tu felicidad.

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Lo desconocen

Nadie valora el otro lado. 

Nadie se fija en las miles de veces que no le diste importancia a todo ese desprecio y silencio que recibiste 

Nadie nota cómo lo hiciste, porque la persona era importante, tanto que no querías sacarla de tus días.

Aguantaste sus tiempos,

Aguantaste su ausencia,

Allí estuviste para escucharla, para abrazarla, para acompañarla y animarla, pero ahora que todo acabo nadie lo recuerda. Quizá nunca lo vieron de esa manera.

Solemos medir el amor con las acciones que nosotros consideramos que lo reflejan o peor aún, aquellas que deseamos que hagan por nosotros. Con cuantas partes del otro cuerpo tocamos o las veces que se besaron. Pero no siempre es así.

 ¿Qué pasa con todo ese esfuerzo que alguien hace para volver?

¿Qué pasa con la fuerza de seguir adelante a pesar del riesgo de dañarse? 

¿Qué pasa con querer compartir lo importante con alguien sobre todos los demás? 

¿Qué pasa con todas esas veces que te mordiste los labios y apretaste tus manos para contener las ganas de acercarte? 

¿Qué pasa con la sinceridad? 

¿Eso no es amor? ¿Eso es poco? ¿Eso no vale?

Quisiera que voltearán a ver, una última vez, aunque duela, todo lo que no vieron la primera vez. Que examinaran con cuidado eso que hiciste a solas, esas batallas internas en nombre del amor, pero un amor diferente, del cual no me queda duda, muchos desconocen. 

-Amarela-

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Bailemos

Ven, baila conmigo

porque una despedida no tiene que inmovilizarnos. 

No le demos gusto de querer tirarnos al suelo y vernos llorar.

Bailemos y sigámonos adiós sonriendo y al ritmo de esta canción que nos acerca más que nunca. 

Nuestros pies se coordinan con la mirada

Nuestras manos por fin encuentran el lugar al que siempre pertenecieron; ya no están perdidas

Bailemos con el tiempo haciéndole creer que entre nuestros pasos será eterno. 

Ven, acercarte

No necesitamos decir mucho pues nuestra conexión nos hablará de otras formas que ni una separación podrá descifrar.

Solo nosotros sabremos que intercambiaremos, talvez será un gracias, un perdón, un te amo, quizá un quédate o un ¿lo volvemos a intentar?

Ven, no tardes

hagamos de este último baile, el mejor.

-Amarela-

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Época

Mientras el mundo tiembla, las puertas cierran, los bosques suenan al cantar nocturno, los rostros se cubren y las manos se guardan.

Mientras unos dicen caos otros negocio, mientras se detienen las máquinas y los pájaros rumbean en el cielo.

Mientras la fe se crece y a asistencia baja, mientras los abuelos se encierran y los jóvenes creen ser inmunes.

Mientras gritan, sobre que es esto, yo sigo como un roble, mi mano toma la tuya, tu sonrisa me alimenta, mientras todos se guardan yo te atesoro, mientras eres desplazado, tus brazos me emplazan, mientras el mundo grita, mi mundo ama, mientras estés a mi lado el mal no pasa.

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De colores

Me cansé de pensarte triste, cabizbajo y azul.

Hoy quise imaginarte feliz, saltando, bailando de alegría y cubierto de colores vibrantes. Porque así te sentí, porque así te conocí.

Talvez no lo notaste pero tú me contagiabas las ganas de moverme, de reír y hasta de cantar.

Talvez no te diste cuenta pero dentro y fuera de ti estás lleno de amarillos, rojos, verdes, morados, naranjas y plateados.

Aunque hay tonos oscuros solo resaltan esos pedazos de color que motivan a los que te tienen cerca.

No importa si no te has fijado, solo quise recordarte feliz, porque algo en mí pide cada día porque eso esa una realidad en ti.

Pido porque los días te encuentren haciendo movimientos torpes, sonidos raros, y riendo muy alto, que te pasen a saludar y que envidien tu felicidad.

-Amarela-

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