Escribología

Tú, yo

Tú eres la prueba de que se puede querer
en estado de ausencia.
Tú eres mi estrella favorita
de las  tres dilatas y pintadas en tu cielo,
tu cielo decorado con tus recuerdos,
recuerdos que se han vuelto mi tesoro.
El tesoro de mi caja fuerte
sepultada y jamás encontrada en mi corazón.

¿Casualidad de conocerte? Mmm… no lo creo.
Propósito.
Mi encuentro contigo fue como la frase:
“No andaba buscando a nadie y entonces te vi”
Escuchar tu nombre y no saber que era el tuyo,
para luego luchar contra mi propia mente
para recordarlo.  ¿Daniel? ¿Gabriel? No.
¿Cuál era? JAJA. ¡Ah, ya! Miguel.
Estaba cerca.  Pero de tus dos nombres,
me quedo con el segundo o con ambos o contigo.

Saber que tu corazón estaba
navegando solo por las aguas de la vida,
me daba consuelo, alegría y sonrisas.
Hablar contigo era como mi premio
al final de todos los días.
Porque al final terminamos descubriéndonos
el corazón, miedos, pasiones, pero sobre todo fortalezas.
Tus chistes, aunque no los mejores,
ni los que daban risa, para mí, los más graciosos.

Tú y tus niveles de confianza.
Tú y tus frases tan cortantes.
Tú y tu signo de exclamación.
Tú y tu guerras de stickers.
Tú y tus secretos tan misteriosos pero tiernos.

Yo y mi apodo por tu personalidad.
Tú y tu apodo por mis acciones.
Yo y mis ganas de molestarte todas las noches.
Tú y tu “no te preocupes, tengo tiempo”.
Yo y mi sonrisa no fingida por saber que existías.

Yo, la fan de tus fotografías,
de tu paciencia y amor al enseñarle a los niñxs,
eso llegó justo aquí, a mi corazón;
compartir la misma pasión, nos unió más.
Yo, tu fan;
por ser valiente en los caminos de la vida.

La vida nos unió con un propósito;
de ver la vida con ojos de candor
de aprender a querer en ausencia
y apreciar sobre todo, la esencia.

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Posdata

¿? es el secreto que guardan mis labios al sonreír.
¿? es el desvelo que hace no querer levantarme al día siguiente.
¿? es la divagación de los ojos en el regreso a casa.
¿? es el tesoro que guarda la luna para su admiradora.
¿? es el coraje de este corazón y a veces y tan solo a veces el enojo también.
¿? es la melancolía de los sábados por la tarde.
¿? es el sueño de las 3 de la madrugada.
¿? es la alegría de las conversaciones.
¿? es mi ancla, ¿? hace que esté firme.
¿? es la amnesia burlada por la memoria.

¿? es ¿?, suena loco, pero eso es todo lo que quiero.

No más.

PD1: Cambie “¿?” por “usted”

¡Ah! ¡Se me olvidó algo más…!

PD2: Vamos a caminar de noche por las banquetas solas que callan los secretos de los “locos”.

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¿La vida?, La vida

¿Qué es la vida?
Es el segundo de una hora;
es el pétalo de una flor;
es la pluma de un ave;
es la hoja de un árbol.

La vida es un riesgo, es un campo de batalla.
La vida es una oportunidad.
Es quien te condena, es quien te restaura,
es quien te perdona.
La vida es dolor, es sanidad y libertad.
La vida es bella.

La vida es.  Ser.  Hacer.

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Conversación

P1: Hoy por la madrugada, cuando llevé mis ojos al cielo,
P2: vi como tu recuerdo sigue atormentado mi sueño…

P3: pero desperté, y despertar era saborear, la simple y compleja, vida…

P4: tremendo suspiro es entonces esta hermosa vida porque nos regala de todo entre dolores y alegrías, entre lágrimas y sonrisas.

P1: Es por eso que cada vez que respiro, trato de disfrutar todo, desde…

P5: la más insignificante risa, hasta la más lágrima desgarradora, desde la única mano amiga, hasta la muchedumbre ensordecedora,

P2: desde el recuerdo de tu piel junto a mi cuerpo, hasta la loca ilusión de que estarías aquí al despertar.

P1: Pero no me arrepiento de nada, de nada de lo que construimos juntos…

P3: porque el tiempo es sabio, el espacio es sabio, el cuerpo es sabio, el aire es sabio, las fuerzas son sabias…

P7: son sabías cuando tu alma se conecta con la razón, sin pensar tanto, ya sabes lo que siente tu corazón…

P6: La vida es sabía y quiero helado de café…

P7: noches en las que no dejo de pensar en los momentos en los que en tus labios me desvanezco…

P2: Y lo quiero de café, porque el café anima mis sueños después de noches de desvelo…

P3: La aparición malcabresta, con la rotunda respuesta que quita secuencia, a tan abnegado palabrerío…

P1: Noches que se han vuelto mi cómplice para llevarte el beso de buenas noches,

noches que…

P3: me hacen dudar, dudar de mi existencia, dudar de mi levedad, dudar de mi humanidad…

P1: pero dentro de mi vacilar, el corazón vuelvo a desnudar, porque perdiéndome en mi dudar, es cuando me vuelvo a encontrar…

P8: en una taza de café, ese café de tu mirada que enciende mis deseos de viajar hasta tu cama, solo por instantes y beberme tu mirada.

P7: Cuando estoy contigo me pierdo en tu mirada, sin saber que de ti podría terminar enamorada, oscilando tú en mi pensamiento cada madrugada…

P6: Y al rato si no estás, me soy suficiente; La vida me ha dado dedos para contemplar el cielo en mi vagina; Al ritmo de las gotas de lluvia que están muy de moda en mayo, mientras los sompopos se deciden salir, ellos saben que estar en la calle es más peligroso y poco rentable que en el preventivo. Aguas! Aguas!

P3: benditos paraguas que estropean la línea, tan mayo y diciembre como pareja en motel, escarchados de corazón, pero soleados en la intimidad…

P6: Que te han visto en la 3era calle de zona 1; Y hablemos sucio y feroz, dejemos la miel un rato, eso no es para amores contemporáneos; Quiero ser mía y tuya, aunque sea por un katún…

P3: el amor de antes, el amor de ahora, el de los ancestros, es de los hijastrxs, el de los ricos, el de los pobres… ese amor es tan como dios…

P6: ¡puta!… me mojo, me vengo, me voy, me mayo, me diciembre, me Escribología, me como un helado de café..

P1: o me tomo un café en lo helado, para vivir ese amor que se ha cubierto con tus raíces, que se fortalece en tu tronco y florece en tus ramas…

P3: en tus ramas, en tus ojos, en tus besos, en tus pechos, en tus nalgas, en tus fluidos, en tu ser, en tu alma, en tu centro

P8: y en mí… este amor que me hace buscarte, pensarte, apapacharte, sentirte, cogerte, verte, admirarte y luego… luego amarte con toda libertad

P1: libertad con la que vuelvo a despertar, despertar en la compleja utopía de volverte a amar…

P8: sí, volver a amarte con suma atracción, como si el fuego de esta guerra se extingue con cada caricia, cada rosa, cada beso y cada gesto, convirtiéndose así tan solo en una maldita fantasía…

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Buen viaje… (relato)

Y si se ha llegado la hora, no me despidas aún,
solo escucha lo que tengo para decirte…

Te deseo el mejor amor del mundo, porque vos lo sos,
deseo que aquella gacela te ame cada día… y noche…
Que te ame más el alma que a tu propia piel,
que te la abrace y te la sepa curar…
que cuando despiertes, su piel huela a café recién hecho,
y que sonrías porque has escogido a la indicada…
corre a sus brazos cada que puedas, bésala y llórala también…
Se vale.

Quiérela, enójate con ella, pero jamás la odies, jamás la golpees,
ni siquiera con tus palabras, entiéndela, amala.
Cuando quiera llorar, déjala, se tú su hombro, su pañuelo, su consuelo.
Cuando quiera gritar, déjala, se tú esa presencia que tanto necesita,
aun si no hay nada que decirle, quédate allí, con ella y sostén su mano.

Cuando sientas que puedes dejar de quererla, vuélvela a ver,
ve su sonrisa, esa sonrisa que provocas en ella, llega ahí, a su felicidad,
a su amor, a su todo, porque al final tú formas parte de su todo.

Yo… yo sabré que irme ha sido lo mejor que he hecho.
Al final, no hubo lazo que me detuviese a tu lado.
Siempre supe que la amaste a ella…
Es por eso que debo de despedirme, pero no me despidas aún…

Escucha…

Llévale flores, margaritas tal vez, rosas blancas, no lo sé,
tú la conoces mejor que yo…
Pero llévale…
Invítala a cenar, se valen las tortillas de harina también,
no importa que sea, lo importante es que estés con ella.
Bésale la frente, la mano, no solo sus placeres.
Sé respetuoso también, contrólate, todo en su momento.

Prepárale la cena de vez en cuando, tal vez un domingo,
tal vez un sábado, tal vez en una noche de viernes,
donde todos quieren estar acompañados por montón,
llévatela a un rinconcito donde los dos sean mayoría.

No la celes, por favor, no la celes, déjala ser admirada,
sonríe, porque otros al final desearían tener lo que
solo tú puedes tener…
Dale el beso de las buenas noches y el de los buenos días,
que cada mañana y anochecer ese sea tu buen hacer.

Y cuando ambos hayan recorrido
la mayoría de la orilla del mar,
ámala aún más, con todas tus fuerzas, con todas tus ganas.
Y cuando notes sus canas, dile que se ve hermosa,
y sé feliz, en plenitud, porque la has tenido por siglos de felicidad
convertidos en años mortales.

Ahora sí, ya, despídeme, porque el tren está en abordaje.
Solo prométeme que…

Que…

Solo dame un abrazo mejor (la abrazó), adiós.

Él la vio y solo supo decir:

Buen viaje.

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Usted

Discúlpeme usted, pero…

No quiero mentirle, quiero quererlo.
No tengo ganas de irme, tengo ganas de quedarme.
No deseo olvidarle, deseo pensarlo.

Usted es lo que se me viene a la mente
cuando me dicen: ¡Pensá algo bonito!

Usted es este invierno, fue mi verano
y seguirá siendo mi próxima estación.
Usted no le da lógica a mi vida,
usted la vuelve loca.

Oiga, usted es pieza importante
para mi rompecabezas.
Usted es lo bonito de quedarse despierta.
Usted es lo chulo de querer regresar.

Que me disculpe el cielo y usted,
pero le digo la verdad.

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Perdona si no sé como decir adiós…

Solo sé que nada es para siempre, que, así como todo tiene un inicio, tiene que cumplir con su rotación completa de un final…  No es casualidad que nos hayamos chocado en el mismo universo, pero existen millones de personas que hubiesen querido tener un encuentro tan radiante como el nuestro, existen millones de personas que hubiesen querido sentir este enjambre, no de mariposas sino de sentimientos hechos unos torrentes dentro de mi estómago, porque esto de sentirte cerca, hacía que toda la piel se me volviera libre, tal vez, a la misma vez esclava, pero, de las noches tardías, de las madrugadas feroces que atrapan y esconden pensamientos incapaces de ser revelados de día, cobardes de ser contados cuando el sol alumbra con todo su esplendor.  Tú, él que se ganó un pedacito de mi corazón, sé que no eres para siempre, que tal vez tu recuerdo lo será, pero, que tu piel, tus huesos, tu alma y sangre sencillamente no lo serán…

Llegue a tocar las nubes en cuestión de días, no había límite, no existían prejuicios, no habían condenas de pensamientos, de sugestiones, de idealizaciones, no existía un fin para ti, fuiste, eres y serás simplemente lo que hizo que el corazón quisiera saltarse de mi pecho, tú fuiste eso que muy inconsciente o conscientemente, como sea, siempre quise tener, pero, como decía antes, con cobardía, con ganas de querer llevarte conmigo para siempre, no como prisionero, porque tú eres sinónimo de libertad, de locura, de incoherencia y de infinidad… Jamás te obligaría a quedarte, porque tú más que nadie sabe a dónde y con quién perteneces.  Fuiste lo que quise con todo el corazón a las cero horas, eras el pensamiento latente de mi cabeza, llegué entonces al punto que cerraba los ojos por segundos y allí estabas tú, no sé qué pasó conmigo.

Tu llegada fue como el terremoto irresistible para la tierra, tierra débil y frágil en manos de un poderoso desastre, llegaste a mover todo dentro de mí, para decirte que hasta los virus me removiste… Llegaste a arrancar y a tirar cosas que hacían que mi espalda no fuera ligera, como mi cansancio por la vida, mis miedos, mis rutinas, dejaste burladas mis costumbres.  Me inundaste como el tsunami que no tiene límite y que su fuerza lleva consigo todo lo que encuentra, pero para mi suerte, tú no destruiste nada, tú solo cubriste, consolaste, sanaste y liberaste.

Y entonces me encontraba yo allí, con los ojos tímidos, con manos frías, con escasas palabras y con el corazón a mil por hora, todo por tenerte frente a mí, tal vez miles de veces (y tal vez exagerando un poco) sin que me vieras, pero con el simple hecho de verte era una suerte de la vida, que esta vez me la concedió a mí.  Si alguna vez que me viste a los ojos yo miraba hacia la derecha e izquierda, arriba y abajo, miraba a todos lados, menos a ti, sabe que entonces te miraba con los ojos del alma, porque estos naturales eran demasiado obvios para decirte: “Oye tú, si tú, hay un extravío hacia mi corazón, un centro mágico que dice tu nombre cada día, que enciende sus luces cuando sabe de ti, que se vuelve todo con vida cuando te descubre”, es por eso que era necesario verte con los ojos del alma, porque aunque esos también dicen la verdad son mucho más fuertes para los ojos naturales que no saben ver fantasías.

Pasaron los días, meses y años y cada vez el tenerte se hacía una fortuna, una fortuna incomparable, que solo el cielo sabe dar.  Porque sin tocarnos la piel sabía cuándo todo ese tegumento tuyo quería salir corriendo, escapar tal vez por un instante de lo corriente, de la rutina, del cansancio, de la monotonía, del dolor, de los recuerdos, de las decepciones y entre veces hasta de ti mismo también… y entonces era cuando me nacían las ganas de llevarte conmigo, a un parque, a un museo, a una exposición de arte o simplemente a una esquinita escondida que estaba en las bibliotecas, en las casas abandonadas o simplemente aquella esquinita de la nada.

Cuántas mozas han querido quererte de esta manera en la que ya no sé si te quiero o si te quería, como sea siempre habrá sido un querer, quererte hasta los defectos, quererte hasta los insomnios, quererte hasta esa frialdad tuya, quererte hasta las decepciones ajenas también, quererte hasta esa alma muerta tuya que ya no sabe si vive o sobrevive.  Quererte de mil formas, multiplicadas por un ocho acostado.

No sé si con todo esto trato de esconder lo que realmente me cuesta decir: “adiós” …  No sé si con todo esto escrito trato de desahogar el corazón de tanto recuerdo tuyo vivido no en horas sino en segundos, no en años sino en días… No sé si lo quiero sea despedirme, no sé si lo que quiera sea olvidarte, pero ten por seguro que todo lo escrito allá arriba, no lo escribí yo, sino mis manos fueron las cómplices de este corazón débil que ya no sabe si te quiere o si te quería, pero como sea, siempre habrá sido un querer…

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Ella

Ella siempre pensaba que debían de amarla,
de quererla y respetarla, jamás peleó
con la idea de respetar a los demás.

Pero por las noches se daba cuenta que el
que debían de amarla”, no funcionaba.
porque no la pensaban, no la querían
y no la llegaban a amar.

A veces por las noches encontraba
charquitos de agua en sus dos ventanas,
a veces se quedaba olvidada
en aquella esquina, donde nadie miraba.

Pero para su suerte un día empezó a crecer
un tipo de flor rara… Aún no sabe cómo
su semilla llegó a germinar en su ventana,
pero con el poco tiempo crecía y le hacía ver
la vida desde perspectivas hermosas.

Ella comenzó a amar por las mañanas
el olor de las rosas, la loción de aquel hombre
que no sabe si sólo se la aplicó por dos veces
o si ella nunca lo había notado, en fin,
comenzó a enamorarse de el olor de la vida.

Aquella mujercita a la que no le funcionaba
ser querida por deber, comenzó a abrir
su ventana día a día, sonreía y al mismo tiempo
inhalaba aquel ventarrón por su nariz
haciendo que sus pulmones se sintieran libres…

Aprendió con el tiempo que no podía
forzar a nadie a amarla.
Que el amar no significa ser esclavo,
que cuando amas te vuelves libre
que el amar no te vuelve débil, sino
te hace cada vez más fuerte,
que amar te hace sonreír y no herir
que…
Que el amar es decisión y voluntad
no una obligación ni un deber.

Y desde entonces comenzó a ser libre
a no forzar a nadie a quererla,
ni siquiera a ella misma…
Y se dio cuenta que en sus dos ventanas
ya no había charquitos de agua
sino estaba el reflejo de sus amaneceres.

Salió de aquella esquina…
Apreciaba aquella rara flor…
Seguía recordando
el aroma de aquel hombre…
Seguía abriendo su ventana…
Y comenzó a vivir de una manera “diferente”.

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Cambio de piel

Tengo una hoja en blanco y las 27 letras para formar en escritura todo lo que soy, lo intangible, lo que solo puedo tocar con el alma, pero trato de crearme en un fondo blanco digital, para que me puedan leer, para que se identifiquen, para que se sanen y para que se salven.

Tengo una base de errores, defectos, caídas y de dolor, de allí he crecido, de allí me he formado, de allí he nacido.

Tengo virtudes y fortalezas débiles con las que me he levantado, con las que me he vuelto a construir, con las que me he vuelto a enamorar, con las que me he vuelto amar.

Creo conocerme, pero cuando menos lo pienso, existe otra constelación desconocida dentro de mí, y entonces vuelve mi regénesis. Soy un universo sostenida por otro más, soy un infinito, soy un mar sin límite de profundidad, sin límite de claridad, sin límite de oscuridad. Soy el círculo que nunca tiene un inicio ni final, solamente giro y vivo.

He aprendido a perdonarme, a sanarme, a levantarme, a aceptarme y sobre todo a amarme.  He aprendido a amar mis bases y mis paredes, he aprendido a sacudirme el polvo de mi rebote en el suelo y a ver mis heridas sin lágrimas en los ojos, solo con las del alma…

He muerto por segundos, por minutos y hasta por días, he guardado lutos y los muestro caminando por las nadas con ropa negra, tomándolos en serio porque son mis nuevos inicios, mis nuevos días, mis nuevos nacimientos.

Entonces vuelvo a decir por primera vez “mamá” y empiezo de nuevo a gatear, todo vuelve a ser frágil, pero mi cerebro ya ha tenido más de 7 vidas y eso me hace ser débil-fuerte, tonta-sabia, humana… -humana…

Y vuelvo a sonreír, y vuelvo a amar, y vuelvo a volar, y vuelvo a soñar y vuelvo a ser yo.  Llena de cicatrices pero con historias por contar, por experiencias que compartir y con utopías que vivir.

Y entonces me amo apasionadamente, y amándome de esa manera soy sostenida por el aire, camino sobre aguas inestables y soy punto blanco en fondo negro y viceversa.

Veo bicicletas volar y animales del zoológico siendo libres, rugiendo, sacando a la fiera que llevan por dentro, pero siendo vulnerables en medio de todo, porque lloro por felicidad y sonrío por tristeza, esa es mi complejidad.

Cambio de piel, en los lutos, en las caídas, en las ganas de morirme y en las ganas de volverme a nacer, en la vida, en las utopías y sobre todo cambio de piel cuando conozco un nuevo universo dentro de mi universo, sostenida por otro más…

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