Yo con el verde y tú con el azul.
Yo siempre queriendo agradarte con detalles y cosas azules.
Y tu…. Tu llenándome de detalles verdes.
Tu tan azul… Tan azul que una vez que vi el cielo de ese color y te lo quise regalar.
Yo tan verde… Tan verde que…. Me regalaste una semilla de frijol para que creciera y que tuviera algo verde. Creo que en verdad me querías regalar una montaña pero… no pudiste.
Luego me olvide de ti… así como tú de mí. Nos olvidamos, esa manía de querer agradarnos quedo en la obscuridad sin color.
Y ahora…
Ahora mis ojos ya no reconocen tu color.