Escribología

Afuera llueve

Querido, afuera llueve.
No llueve fuerte, en realidad,
es muy suave y acogedor.
Aquí adentro
me visita la nostalgia,
compartimos un té y
escuchamos la danza de
las libélulas.

Nada fuera de orden,
en realidad, todo extraordinario.
Juntas, habitamos en silencio
del que no incomoda,
sino del que edifica.

Querido, afuera llueve
y aquí adentro la lluvia
parece ser amiga íntima.
Al parecer, los secretos
quedaron minados y
mis ojos me delataron.
Vos y yo sabemos
que yo amo la luna
y vos, estar distante.

Querido, afuera ya no llueve
y la nostalgia se marcha
el amor le invitó a caminar.
No podía ser mal tercio.
En asuntos tan formales
me compete estar aquí,
adentro, observando y
escuchando a Manuel García.

Querido, afuera sigue lloviendo…


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