Escribología

El amor es una decisión

Querido lector, el amor va más allá de un sentimiento y un afecto, el amor es una decisión diaria. Elegimos a quién acompañar, a quién aceptar. Elegimos con quién estar, con quién ser y a quién entregarnos.
Esta es la historia de nuestros amigos, Rosa y Mateo, quienes decidieron amarse el uno al otro y crearse camino y oportunidades.

“Buenos días, les ofrezco un vaso de coca cola”, fueron las primeras palabras que Rosita le dirigió a Mateo y su acompañante cuando llegaron a su casa a recoger un amueblado que su mamá había decidido venderles.  Aquel muchacho lucía unos centímetros más alto que ella, de aspecto delgado y a su parecer, alguien introvertido. Era fin de semana y Rosita seguía cómoda, aún llevaba su pijama y el cabello un poco desarreglado cuando su encuentro fortuito ocurrió.

Era un día de octubre del año 2014, cuando Rosita y Mateo se conocieron. Mientras transportaban el amueblado, Rosita notó la mirada de Mateo, una mirada sutil, inquietante y quizá un poco intrigante… Ella solo guardó esa mirada en su corazón. Desde ese día él visitaba más frecuente la casa de su vecino, con el fin de ver a Rosita. Con el tiempo, llegó navidad y año nuevo, mientras Rosita convivía un momento con sus vecinos, pasó Mateo y con valentía y una mirada atrevida se acercó a ella para desearle un feliz año nuevo. Empezó una corta conversación, pero en el corazón de Rosita había miedo, para aquel entonces ella tenía 17 años y su mamá no le permitía compartir con muchachos.

Llegó la temporada de regresar a clases y “casualmente”, empezó a encontrárselo todas las mañanas. Él regresaba del trabajo y ella de camino a estudiar. Era un saludo, una sonrisa, pero en uno de esos saludos, él empezó a preguntar sobre su vida, ¿Qué estudiaba? ¿Cuántos años tenía? ¿Cuál era su color favorito? Los días pasaban y los encuentros eran más seguidos, por la mañana y por la tarde, él la esperaba en una tiendita, solo para saludarla.

Con el tiempo, Mateo le envía un mensaje por Facebook e inician una bonita conversación, pasan así un tiempo, hasta que él le propone acompañarla a la entrada de su establecimiento de estudios, ella accede y llega la conversación justa, él le pregunta si quiere ser su novia y ella acepta, nace su primer beso y para ellos, sin saberlo, empieza la temporada más linda de sus vidas, pero también la más llena de dificultades.

En el colegio notan que un muchacho la va a dejar y deciden llamar a la mamá de Rosita para notificarle el hecho, la mamá de Rosita se entera de la situación y le da una cachetada prohibiéndole volver a ver a Mateo. Por los problemas ocasionados, Mateo decide regresar a su lugar natal por dos semanas, le dice que hablará con el papá de Rosita, pero ella lo evita por temor.

Mateo regresa y lo primero que hace es buscarla. Deciden seguir su noviazgo y cumpliendo los 18 años deciden hablar con el papá de Rosita, él decide brindarles su confianza para que establezcan una relación, mientras que su mamá decide estar en contra y alejada de ella. Mateo recibió maltratos y humillaciones por estar con Rosita, aun así, ellos decidían continuar con su relación. El vínculo se fortalecía entre ellos, sabiendo lo que querían y hacia donde iban, lo que era un futuro juntos.

Pasa el tiempo y para marzo de 2017, Mateo le expresa a Rosita que le gustaría casarse con ella. Con un poco más de un año siendo novios deciden formalizar su compromiso. Ella comienza a buscar su vestido de novia y a organizar los preparativos de su boda. Cuenta con el apoyo de su papá, pero su mamá sigue en contra y molesta, así que Rosita decide ser valiente y seguir con sus planes. Cerca de la fecha de la boda, su mamá le pide cambiar la fecha a lo cual ella se niega por tener todo preparado, de nuevo, hay golpes y decide no asistir a la celebración. Rosita no tenía cerca a su papá (porque vivía en otro país), y su mamá decide no asistir el día de su boda, un pastor, fue quien la entregó en el altar. Para Mateo y Rosita fue el mejor momento y día de sus vidas, llenos de alegría y del cálido cariño de las personas que los acompañaron.

En 2018, la mamá de Rosita decide hablar y acercarse un poco más a ella. Durante ese año, tienen a su primer bebé y Mateo queda sin trabajo, Rosita decide trabajar y apoyar así a su esposo. Él, encuentra un nuevo trabajo y ella se dedica a cuidar y criar a su bebé. Para 2023 cambiaron de país y en el transcurso de dos años, Rosita, esperando a su segundo bebé se accidentó a tal punto de quedar internada en un hospital, de emergencia deciden operarla para que el bebé no esté en peligro y todo sale bien.  Mateo siempre estuvo atento a ella, visitándola y cuidado de su primer hijo. Cada vez que él llegaba a verla al hospital la bañaba y abrazaba fuerte.

Han pasado 11 años y siguen enamorados, amándose uno al otro, eligiéndose uno al otro, como el primer día. De pronto, hay discusiones, no todo es color de rosa, pero lo han solucionado comunicándose y recordándose una metáfora: Para que un hogar se pueda sostener, las columnas deben estar bien seguras, porque si uno falla, todo se puede venir abajo.

Por último, Rosita nos comparte un pequeño fragmento del libro “100 sonetos de amor” de Pablo Neruda:

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amor directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

Y nos invitan a escuchar la siguiente canción, que nos recordará su historia:
https://www.youtube.com/watch?v=Zd-nPAoXhQs&list=RDZd-nPAoXhQs&start_radio=1

¡Hasta la próxima historia, querido lector!

A petición de nuestros amigos, los nombres en la historia anterior son ficticios.

Imagen tomada de internet


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