Cuando a los días les hace falta ganas. Te levantas por las razones que obligas a tu mente a creer que son tu inspiración de lucha. Avanzas sin sentir el gusto de cada día, sin disfrutar lo que antes te hacía tanto bien.
Buscas de muchas maneras llenar «ese algo» que te hace sentir vacío, buscas distraerte en todo esperando encontrar el contenido que te llene de nuevo. Pero nada, sigues sintiéndote vacío.
Luego te encuentras frente a ti, tu rostro cansado y tu mente perturbada que lo único que espera es encontrarse, te sientes sin motivación, sin interés y con esa sensación de no tener nada por dentro.
Toca lavarse la cara, hacerle frente al sentimiento, recordar tus batallas pasadas que ganaste, toca recordar lo que te ayudó a vencer y aplicar de nuevo…
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.