Escribología

El hijo de una bruja

Soy la hija de una bruja,
mi madre eso me dijo,
de una bruja corrompida,
que perdió el rumbo de su vida.

Soy la hija de una bruja,
lo que me convierte en una
y puede que algún día
yo camine perdida en la bruma.

De magias ancestrales
nuestra fuerza tiene origen,
la naturaleza, el cielo y las constelaciones
nuestras vidas rigen.

Nuestra energía
fluye desde la primera artesana
y llegará hasta donde mi sangre
encuentre calma.

He muerto tantas veces
como vidas he tenido,
he reído y he llorado,
incluso como un jilguerillo.

Mi madre lloraba
mientras se proclamaba bruja,
porque la carga es pesada
el corazón le estruja.

Llora y llora sin cesar
con cada nueva pena que su reboso lleva,
le pesa el tanate y le cuesta soltar
el dolor de los suyos,
se aferra a ellos y decide continuar.

Mi madre tiene magia de las que intento aprender,
porque quiero llevar su legado,
la fuerza de sus manos,
lo tenue de su andar,
la sonrisa que calma
hasta el mas triste pesar.

Mi madre es mejor de lo que fue la bruja mayor,
ella es autentica y no teme mostrar
la mano que acaricia
y la mirada que hace temblar.

Soy el hijo de una bruja,
a ella debo mi hombría,
pase lo que pase
y venga lo que venga
a su lado voy a estar,
hasta donde nos permita la vida llegar.


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