Abrió los ojos,
Estaba entre sábanas blancas
Con el cuerpo un poco adolorido
Con los recuerdos de la noche anterior
de los jadeos y las prisas
Del deseo y las ganas
Sonrío satisfecha cuando vio a su lado
Y ahí estaba él
Perdido entre sueños ajenos a ella
Era tan suyo que asustaba
Ella era toda de él y daba miedo
Pero ahí estaban
Uno junto al otro, al amanecer
Afuera aún no salía el sol
Se acurrucó a su lado
Acarició su cuerpo
Beso sus mejillas
Él dijo algo ininteligible
Se recostó sobre su pecho
Podía escuchar el latir de su corazón
Tan apacible, tan tranquilizante
Se sintió plena y feliz en ese instante
No puede ser verdad, pensó
Y luego
Despertó
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