No recuerdo la última vez
que no tuve miedo.
No me recuerdo.
No recuerdo la última vez
que caminé
despreocupada
o sin prisas.
Tampoco recuerdo
la última vez
que hice algo para mí.
He brindado mucho
y he bridado por todos,
ojalá pudiese recordar
si alguna vez brindé por mí.
Ni siquiera sé si me extraño
porque la verdad
no me recuerdo
anamildred
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.