Escribología

Tu Mudanza

He estado pensando en la metáfora de la «mudanza»
cuando me dijiste que sentías que te estabas mudando.

A pesar de eso, quise ocupar tu corazón
y me hiciste sentir como si me habías abierto la puerta
para descansar en tu sillón mientras empacabas tus cosas
y a veces, tomar una siesta en tu cama, junto a ti.

Pero no te mudaste y me di cuenta
que solo me abriste la ventana de tu puerta
para platicar y descubrir si podías hacerme pasar,
porque tu casa ya estaba habitada y no estabas solo.

Su sombra estaba en todas partes
y tu estabas esperando a que apareciera.

Cerraste la puerta, toqué un par de veces más.
Me rendí, no olvidé tu dirección,
pero no paso más por tu cuadra.


Descubre más desde Escribologia

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Estándar

Deja un comentario