Era una de tantas noches en que el sueño no llegaba
Los relámpagos anunciaban una tempestad
Una tormenta se avecinaba
Podía sentirla, casi podía abrazarla
Una noche de esas, una noche más
Abrí una botella de vino
Me puse mi sudadera favorita
Puse música a todo volumen
Y abrazada a tu recuerdo
Me encontré bailando con la soledad
Dimos unas cuantas vueltas
Me susurró palabras al oído
Sus brazos se aferraban a mí
Y yo no quería soltarla
Bailamos al compás de una balada
Lenta, romántica
Me recosté en su hombro
Me dispuse a llorar
Nadie daba tanta paz
Nada reconfortaba tanto
Como bailar, en esas noches oscuras
Con mi soledad…
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.