Escribología

Máquinas de Vapor

a fuego lento crucifican pieza tras pieza

que ha nacido, vivido y luego muerto

luego cortado, recogido y adornado

al calor del insaciable vientre ennegrecido,

no hay máquina más lenta ni más ambiciosa

desplazarse es un crujir de estructuras y piezas

más desplazarse es tarea menesterosa

es mecánico, analógico y rústico

eso no le quita la mágica licencia

donde a la velocidad de la luz trasciende

y toca por tres segundos la escurridiza gloria

en su retorno atraviesa con paciencia

la trayectoria de quien nace, vive y muere

con sus cayos y sus pies ennegrecidos

al ritmo del canto visceral urgido

arrastrándose logra hacer arder su caldera

con eso en su paso lento de nuevo augura

saborear la gloria o morir en vil locura


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